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Razom nas bahato – Corrupción, revolución y Eurovisión en Ucrania

No cabe duda de que Eurovisión ha marcado la historia de la música y ha generado auténticos himnos pop. Sin embargo, no suele ser habitual que una canción con un mensaje marcadamente político, convertida en himno de una revolución, represente a un país en el festival.

Pues eso es precisamente lo que sucedió en 2005, cuando Ucrania envió a Eurovisión la canción «Razom nas bahato», himno popular de la denominada Revolución naranja.

GreenJolly. Fuente: 4Lyrics.

¿Qué fue la Revolución naranja?

Antes de meternos en lo musical, pongamos un poco de contexto, y para ello trasladémonos a 2004. 

Por entonces el ambiente en Ucrania estaba enrarecido: desde hacía años se venían denunciando casos de corrupción que implicaban al presidente, Leonid Kuchma. Y, para colmo, uno de los principales periodistas que estaba aireando los trapos sucios del ejecutivo, Georgiy Gongadze, fue secuestrado y asesinado en el año 2000.

Leonid Kuchma. Fuente: Wikimedia.

La oposición, liderada por el conservador Víktor Yúshchenko, rápidamente relacionó al presidente con el crimen, y comenzó a utilizarlo para arremeter contra el gobierno, que perdió algunos de sus principales apoyos. Incluso políticos del partido del gobierno pasaron a engrosar las filas de la oposición.

En mitad de esta situación, que venía agravándose con más escándalos de corrupción y cruces de acusaciones, Kuchma decidió no presentar su candidatura a las elecciones de 2004, y en su lugar dio su apoyo a su primer ministro: Víktor Yanukóvich. Así, en estas nuevas elecciones, los ucranianos deberían escoger entre dos Víktor: el líder de la oposición, Yúshchenko, y el heredero del presidente, Yanukóvich.

Yúshchenko (izquierda) y Yanukóvich (derecha). Fuente: El Mundo.

Entre 2000 y 2004 ya se había ido conformando un fuerte movimiento civil de oposición al gobierno que agrupaba a gente de muy distinta ideología. De hecho, en el 2002 el partido conservador, el partido comunista y los socialdemócratas presentaron una declaración conjunta de apoyo al movimiento revolucionario que estaba formándose en las calles. Sin embargo, con la llegada de estas elecciones, Yúshchenko se puso al frente del movimiento (según muchos, se apropió de él) y se presentó como el único capaz de liderar un auténtico cambio.

Aunque el ambiente revolucionario llevaba meses, incluso años gestándose, fue precisamente el resultado de las elecciones de noviembre de 2004 el que desembocó en la denominada Revolución naranja.

Revolución naranja. Fuente: El País.

El escrutinio había dado por vencedor al partido del gobierno y a su candidato, Yanukóvich, pero la oposición no aceptó el resultado y comenzó a denunciar casos de presiones y de fraude electoral que fueron respaldados por los informes de observadores internacionales.

La sociedad civil, en una amplia mayoría, comenzó a llevar a cabo distintas formas de protesta: huelgas, concentraciones, manifestaciones, etc. Y en ese ambiente enrarecido, el Tribunal Supremo ucraniano obligó a repetir las elecciones en diciembre del mismo año.

El 26 de diciembre de 2004 se repitieron las elecciones, y esta vez dieron por vencedor al líder de la oposición, Yúshchenko. Y aunque el asunto siguió coleando muchos años más y condujo a otras protestas, la Revolución naranja se dio por terminada cuando Yúshchenko tomó posesión como presidente de Ucrania en enero de 2005.

Yúshchenko durante las protestas de la Revolución naranja. Fuente: Wikimedia.

¿Por qué el naranja?

Ya hemos dicho que mucha gente acusó a Yúshchenko de apropiarse de un movimiento de protesta que ya estaba iniciado anteriormente, y quizá el uso de este color para referirse a la revolución evidencie esto. Los partidarios del líder opositor emplearon este color durante las protestas, y el naranja se convirtió en el color de la campaña electoral de Yúshchenko. Así, el naranja se acabó asociando a la oposición al gobierno, que empleó el azul.

Razom nas bahato

Pero volvamos a la música: precisamente en 2005 Eurovisión se celebraba en Kiev, la capital ucraniana, ya que en la edición anterior se había declarado ganadora Ruslana con la canción «Wild Dances».

Actuación de Ruslana en Eurovisión 2004

Era una oportunidad de oro para el nuevo gobierno, que había convertido la revolución en el mito fundacional de un nuevo régimen democrático, liberal y proeuropeo. Así que no hubo dudas en escoger para la edición de 2005 un tema que durante las protestas se había hecho popular entre los manifestantes: «Razom nas bahato». Se trataba de una canción compuesta por el dúo ucraniano GreenJolly, un par de raperos cuya trayectoria juntos duró apenas dos años.

La canción fue polémica ya en la preselección, y sin embargo se convirtió en ganadora para representar a Ucrania. Pero es que la letra violaba las bases de la competición, pues de acuerdo a las normas de Eurovisión, ningún tema debe contener mensajes abiertamente políticos, y el tema llegaba incluso a nombrar a Yúshchenko, el nuevo presidente.

Así, se tomó la decisión de introducir algunos cambios en la canción: se eliminaron algunos versos, y en su lugar se incluyeron frases en distintos idiomas (alemán, inglés, castellano, francés…) para hacer el tema más internacional. Incluso parte de la canción se reescribió en inglés, pues la original estaba íntegramente en ucraniano.

Los autores no ocultaron una clara inspiración en el tema de Quilapayún «El pueblo unido jamás será vencido» desde el mismísimo título de la canción, pues «Razom nas bahato, nas ne podolati», quiere decir en ucraniano algo así como «Juntos somos más, no seremos vencidos».

Actuación de GreenJolly en Eurovisión 2005

Aunque si analizásemos desde un punto de vista musical, existen muchas más referencias, pues la propia canción arranca con un riff de guitarra que bien podría haber compuesto Kurt Cobain.

Pero preferimos centrarnos en la puesta en escena, que guarda relación con el contexto político que comentamos antes: el dúo apareció sobre el escenario acompañado de una pareja de bailarines que lucían unas cadenas que rompían a mitad de la canción, mientras el cantante principal lucía una camiseta de, nada más y nada menos, que el Che Guevara, tratando así de acentuar el carácter revolucionario del mensaje de la canción. Este detalle llama especialmente la atención, pues Yúshchenko lideraba una coalición de liberales y conservadores.

Por otra parte, dado que la canción no podía aludir directamente a los acontecimientos vividos por el país, durante la actuación los representantes ucranianos encontraron la manera de introducir referencias a través del color naranja que se podía ver en elementos como la camiseta del batería o el cinturón de uno de los bailarines.

Al poco de aquella actuación, el dúo se separó, y hoy en día llevan sus carreras musicales por separado.

Tras la Revolución naranja

Por su parte, Yúshchenko fue presidente de Ucrania hasta el año 2010, cuando fue derrotado en unas nuevas elecciones precisamente por su opositor, Yanukóvich. Esta alternancia en el poder es significativa, pues las tensiones no acabaron tras la Revolución naranja, y en muchos momentos, se agravaron, como ocurrió con el Euromaidán de 2013.

Protestas durante el Euromaidán. Fuente: Wikimedia.

Y es que, aunque entre las causas que citamos de la revolución solo citamos la corrupción y el abuso de poder, lo cierto es que subyacen problemas de índole social y étnica. Buena muestra de ello es que Yúshchenko lideraba una formación abiertamente proeuropea, mientras que Yanukóvich encabezaba una fuerza prorrusa. Es significativo, además, que los resultados de las elecciones de diciembre de 2004, mostrasen un apoyo mucho mayor a Yanukóvich, precisamente en las regiones orientales, las que actualmente son objeto del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Resultados electorales en diciembre de 2010. En rosa los resultados favorables a Yúshchenko, en azul los favorables a Yanujóvich. Fuente: Wikimedia.

No sabemos en qué derivará la escalada de tensión actual, pero lo que sí tenemos claro es que la música volverá a ser uno de los elementos que sirvan para plasmar los anhelos y miedos de unos o como una herramienta política más.

Referencias:

  • Wilson, A. (2006). Ukraine’s Orange Revolution. Yale University Press.
  • (2004). «The Orange Revolution», en TIME.
  • EFE (2004). «Yushchenko acusa a Yanukovich en televisión de robarle la victoria», en El Mundo.
  • (2004). «Crisis en Ucrania por un supuesto fraude electoral», en El Universo.
  • Tchorek, K. (2004). «Protest grows in western city», en The Times.

Además, si quieres saber más sobre la historia y política reciente de Ucrania, te recomendamos el documental de Ricardo Marquina en su canal de YouTube:

When The Eagle Cries – Iced Earth y los atentados del 11S

Hoy analizamos una canción bastante sencilla, pues alude a unos acontecimientos tan cercanos en el tiempo, que aún, si cerramos los ojos, podemos recordar las imágenes en directo. Sin embargo, se trata de una canción que, como veremos, nos va a permitir hablar más de la historia del grupo que la interpreta, que de los acontecimientos que narra.

Iced Earth es una banda de power metal originaria de Tampa, Florida, en cuyas canciones podemos encontrar constantes referencias históricas y literarias. Es raro encontrar en su producción canciones que aludan a temas de actualidad. Sin embargo, los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 tuvieron tanta relevancia para ellos, que no pudieron dejar pasar la oportunidad de dedicar una canción en el primer álbum que publicaron tras los atentados.

Se trata de la canción “When The Eagle Cries”, tercer tema en la versión americana (segunda en la europea) del disco The Glorious Burden, publicado en 2004.

Portada de ‘The Glorious Burden’, de Iced Earth (2004).

Quizá te sorprenda la cantidad de tiempo transcurrido, o incluso sepas que publicaron otro disco en 2002, pero debes tener en cuenta que el publicado en 2002, Tribute to the Gods, había sido grabado antes de los atentados, en agosto de 2001.

Toda la canción alude a los hechos que tuvieron lugar el día 11 de septiembre de 2001, cuando la banda terrorista Al Qaeda llevó a cabo varios atentados en los Estados Unidos: el secuestro de cuatro aviones comerciales que impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, que causaron daños en el Pentágono e intentaron impactar contra el Capitolio en Washington D. C.

Atentado contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Fuente: Diario AS.

Aunque la canción adopta la forma de un balada muy potente y se interpreta con mucho sentimiento, en realidad es bastante sencilla.

Ignorando teorías de la conspiración y demás teorías con más o menos fundamento, según la versión oficial el ataque fue completamente inesperado. Y si no lo fue, al menos la población civil así lo percibió, de ahí que la canción comience con unos versos que dicen “un día más, como otro cualquiera / de la nada se convirtió en horror”.

Another day, just like any other

out of the blue, it turned to horror

A continuación se preguntan los autores de la canción cómo pudieron hacerlo y por qué lo hicieron. Se trataba de 19 hombres, la mayor parte de ellos saudíes, que formaban parte de Al Qaeda, por aquel entonces el principal grupo yihadista y que estaba liderado por Osama Bin Laden.

How could they? Why would they?

The innocents suffered hell’s inferno

An senseless act that goes unforgotten

How could they? They will pay.

Los atentados provocaron la muerte de casi 3000 víctimas inocentes, pues los objetivos fueron eminentemente civiles, así como alrededor de 6000 heridos. Muchos de ellos no murieron directamente en el impacto, sino posteriormente en los daños causados o en los operativos de rescate.

Operativo de rescate entre los escombros de las Torres Gemelas. Fuente: AP Photo/Shawn Baldwin.

La última frase antes del estribillo amenaza: “ellos pagarán” (They will pay). El gobierno de George Bush declaró la denominada “guerra contra el terrorismo”, amenazando con llevar a cabo medidas contra países que Estados Unidos considerase que estaban protegiendo o financiando las acciones de grupos yihadistas. Con esa premisa Afganistán fue invadido por parte de Estados Unidos y con el apoyo de otros países un mes después de los atentados. Los efectos de aquella invasión aun perduran en la actualidad.

La segunda acción tuvo lugar con la invasión de Irak en marzo de 2003 empleando el mismo argumento y añadiendo que este país ocultaba armas de destrucción masiva. En la actualidad se sabe que no existían tales armas y que no existía una relación entre el gobierno de Saddam Hussein y Al Qaeda. Y, de nuevo, los efectos de aquella invasión siguen siendo devastadores.

De forma que sí, Estados Unidos se vengó, aunque quizá contra población inocente y “ellos” no pagaron, pues no fue hasta mayo de 2011 cuando se detuvo a Osama Bin Laden en Pakistán y fue ejecutado al momento.

A lo largo de la historia, a pesar del largo historial de conflictos bélicos en que ha participado Estados Unidos, los ataques en suelo estadounidense no han sido muy comunes, por lo que su población no está acostumbrada a este tipo de acciones. De ahí que el impacto psicológico derivado para los estadounidenses fuera tan grande. Iced Earth lo expresa a través del estribillo con la frase que da título a la canción: When the Eagle Cries (Cuando el águila llora). El águila, insignia de los Estados Unidos de América, es en este caso una metáfora del país.

Out of the ashes came a tempted vengeance,

but we are focused, we seek redemption

we are free, we’ll stay free

All they’ve done, is make us stronger

The sleeping giant, is asleep no longer

If need be, we’ll die free

La siguiente estrofa vuelve a tratar el tema de la venganza con metáforas como “el gigante dormido ya no está dormido” o “de las cenizas surgió la venganza”. Por aquel entonces surgió un tímido movimiento de reacción contra el gobierno estadounidense, por inmiscuirse en asuntos internacionales que le eran ajenos o por su respuesta ante los ataques.

Sin embargo, la mayor parte de la opinión pública pareció alinearse con el ejecutivo de Bush, que en sus discursos hablaba de un ataque contra los valores estadounidenses que pretendía someter al país y acabar con la democracia y la libertad. Iced Earth, que siempre han mostrado una actitud patriótica, parecieron decantarse por este discurso, y lo transmitieron en la propia canción con frases como “somos libres, seguiremos libres” (we are free, we’ll stay free).

Al final de la canción se repite de nuevo el estribillo pero se añaden unos coros con frases alusivas de nuevo a la venganza (blood will flow, la sangre correrá) y a ese discurso patriótico (for freedom’s fight, por la lucha de la libertad).

When the Eagle Cries (blood will flow)

When the Eagle Cries (for freedom’s fight)

When the Eagle Cries (we love us all)

When the Eagle Cries (we’ll sacrifice)

When the Eagle Cries

¿Qué significaron estos acontecimientos para Iced Earth?

Para el grupo en general fue algo terrible, sin embargo un miembro de Iced Earth reaccionó de una manera que pocos esperaban. Hablamos de Matt Barlow, vocalista de la banda desde 1995 y que tras los acontecimientos hizo público su deseo de abandonar el grupo para iniciar una nueva carrera como policía.

Jon Schaffer (izquierda) y Matt Barlow (derecha) durante el último concierto de Barlow como vocalista de la banda. Fuente: captura de un video de YouTube.

En distintas declaraciones dejó claro que tras los atentados había decidido abandonar el mundo de la música para centrarse en una carrera que le hiciera sentir que ayudaba a su país y a la ciudadanía.

Además, el líder de la banda, Jon Schaffer, estaba bastante descontento con su actividad después del 11S, su rendimiento se había resentido y, según explicaba él mismo, se debía precisamente a su deseo de iniciar otra carrera profesional. Eso explica que muchas de las canciones que había dejado grabadas Barlow fueran regrabadas posteriormente por el nuevo vocalista, Tim Owens. No obstante, algunas pistas de audio de Barlow se mantuvieron, y además aparece en los créditos del disco y como coautor de las canciones «Attila» y «Waterloo».

En el videoclip de la canción ya se puede ver al nuevo vocalista, Tim Owens.

Aunque estos hechos tuvieron mucha repercusión entre los fans de la banda y los medios especializados, lo cierto es que el paso de Barlow por el cuerpo de policía fue efímero, ingresó en 2003 y salió en 2007, año en que se unió a la banda Pyramaze y retomó brevemente la actividad con Iced Earth. Y decimos brevemente porque en 2011 volvió a abandonar la agrupación, aunque esta vez por motivos familiares (la imagen anterior es de su despedida en 2011).

En la actualidad Matt Barlow es el cantante de un proyecto fundado por él mismo bajo el nombre Ashes of Ares, junto a otro antiguo miembro de Iced Earth, Freddie Vidales, y el ex-batería de Nevermore, Van Williams.

Videoclip de la canción «This Is My Hell» de Ashes of Ares en el canal de su discográfica, Nuclear Blast Records.

(02/06/2003). «Vocalist Matt Barlow Leaves Iced Earth«, en blabbermouth.net.

Web oficial de Iced Earth