Archivo de la etiqueta: Historia Antigua

Three ships of Berik – Therion y los godos

En el año 2004 la banda de sueca de metal sinfónico Therion publicó de forma simultánea sus álbumes Lemuria y Sirius B. Estos álbumes reúnen en sus letras una serie de tradiciones míticas de diversos pueblos (godos, griegos, aztecas, hindúes, egipcios, etc.). Nos centraremos en dos canciones del álbum Lemuria llamadas «Three Ships of Berik, Pt. 1: Calling to Arms and Fighting the Battle» y «Three Ships of Berik, Pt. 2: Victory!».

Jordanes told us the story,
Yes, of Berik!

La primera estrofa nos dice que «Jordanes nos contó la historia. Sí, de Berik» . Aquí ya aparecen los dos protagonistas de nuestra entrada: por un lado, Jordanes, quien nos va a contar una historia y, por otro, Berik que, según el título de la canción, sabemos que tenía tres naves.

¿Quién es Jordanes? Jordanes o Jornandes fue un historiador del siglo VI. La información que tenemos sobre este autor es incompleta y los detalles que se conocen de su vida se han extraído de sus propios textos, lo cual ha suscitado un amplio debate en torno a su figura. Uno de los problemas que plantea el autor es el de su origen, del que se debate si podría ser alano (por el trato de favor que recibe este pueblo en sus escritos) o godo (pueblo del que él mismo afirma proceder), además, sabemos que los miembros de su familia cumplían una función administrativa que, aunque a priori podía relacionarlo con los alanos, la realidad es que podrían haber desempeñado el mismo papel de haber tenido un origen godo.

Es posible que Jordanes participara en campañas contra Roma y Rávena bajo el mando de Guntigis aproximadamente en los años 538-540 y, posteriormente, tendría lugar su discutida «conversión». Para muchos autores esta conversión simplemente fue un paso del paganismo o del arrianismo al catolicismo. Otros autores piensan que fue una conversión espiritual y profunda que lo llevó a abrazar la vida monacal llegando a ser obispo de Crotona, aunque muchos autores consideran que nunca ostentó ese cargo.

Como se puede observar, la biografía de Jordanes arroja demasiadas dudas: alano o godo, religioso o seglar, obispo o monje… Sea como fuere, lo que podemos afirmar es que a mediados del siglo VI se encontraba en Constantinopla en un ambiente próximo al emperador Justiniano.

En cuanto a sus obras, solo han llegado hasta nosotros dos de ellas: una historia romana y la obra que nos atañe en esta entrada: Origen y gestas de los godos, tradicionalmente conocida como Getica, la cual fue escrita en torno al año 551.

Uno de los problemas de esta obra reside en que, en su prólogo, Jordanes presenta su historia como una compilación de la Historia de los godos de Casiodoro, la cual no ha llegado a nosotros. Esta situación ha suscitado un debate sobre la originalidad de la obra de nuestro autor.

A falta de la obra de Casiodoro, la historia de los godos de Jordanes constituye el primer intento de elaborar una historia nacional de un pueblo europeo que servirá de inspiración para la historia de los francos de Gregorio de Tours, la de los anglosajones de Beda o la de los longobardos de Pablo Diácono.

Berik the Gothic King:
“Gather all the Ostrogoths
And Visigoths!
Ride like an arctic storm
Across the world!”

En la siguiente estrofa nos habla Berig (Berik en la canción), quien lanza un mensaje para que ostrogodos y visigodos se pongan en marcha y «cabalguen como una tormenta ártica a través del mundo». Según Jordanes, Berig fue el rey con el que los pueblos godos salieron de un lugar llamado Escandía y tomaron tierra en un territorio llamado Gotiscandia. De este rey no tenemos información verídica y probablemente sea un rey mítico, pero a través de su figura, Jordanes narró el viaje de los pueblos godos que partieron de algún lugar de Escandinavia y entraron en contacto con el Imperio Romano.

El título de las dos canciones hacen referencia a este párrafo de Jordanes: «Los godos habían salido del interior de la isla de Escandía con su rey Berig a la cabeza, transportados solo en tres barcos hasta la costa del océano citerior, es decir, a Gotiscandia».

Escandía podría corresponderse con el territorio conocido como Götaland, una franja en la zona sur de la actual Suecia entre el estrecho de Kattegat y el mar báltico. Desde ahí saltaron al territorio de Gotiscandia, el cual se ha relacionado con el actual territorio polaco de Gdansk.

Mapa en el que aparece Götaland en verde y el Imperio Romano en lila. Fuente: Wikipedia.

La historia de las tres naves aparece poco después como explicación del parentesco entre los pueblos getas y gépidas, llamados estos últimos así, según Jordanes, porque una de estas tres naves fue más lenta. Una vez en el continente, marcharon contra ulmerugos, vándalos y los pueblos de alrededor, entre ellos los escitas.

Gather all the Gothic Tribes, all the sons of Berik
On three ships you sail away on a pagan crusade
Tyrants of the christian world fear you more than their God
Theoderik, gothic king: “Gog iste gothus est”

La siguiente estrofa habla de los «hijos de Berig» para referirse a los ostrogodos y habla de una «cruzada pagana» , el temor de los cristianos hacia sus conquistas y, por último, nombra a Teodorico como rey godo «Gog iste Gothus est».

Comencemos con los ostrogodos. Jordanes dedica la última parte de su obra a este pueblo. Según Jordanes los pueblos godos se dividieron poco antes de la llegada de los hunos en visigodos y ostrogodos: «Balamber, rey de los hunos, dirigió su ejército hacia la región de los ostrogodos, que estaban ya separados de los visigodos a causa de cierta disputa». Tras esta conquista, los ostrogodos quedaron bajo dominio huno hasta la muerte de Atila, momento que aprovecharon para retomar su dominio y expulsar a los invasores.

Tras esto, se suceden una serie de victorias y conquistas por parte de los ostrogodos hasta llegar al reinado de Teodorico, llamado el grande, a quien Jordanes dedica un verdadero panegírico en el que ensalza su figura como monarca y como heredero natural de la nobleza gótica y digno sucesor legítimo del imperio romano.

Moneda de Teodorico. Fuente: Wikipedia.

La canción nos habla de una cruzada pagana para hacer referencia a que los ostrogodos eran mayoritariamente arrianos. Esta última estrofa es bastante apocalíptica y está escrita desde la perspectiva del cristianismo católico y en ella aparecen los ostrogodos o los hijos de Berig como un pueblo que está arrasando el imperio y que van a imponer su religión.

La última frase de la canción es una locución latina atribuida a San Ambrosio de Milán «Gog iste gothus est». Esta expresión compara a los pueblos godos con Gog, un personaje bíblico apocalíptico que surgirá del reino de Magog para luchar contra el pueblo elegido y sobre el que Dios mandará destrucción. Según Ezequiel: «Enviaré fuego sobre Magog y sobre los que habitan con seguridad en las costas. Y sabrán que yo soy el Señor». Ambrosio unió de esta forma la historia de los godos a la Biblia, viendo a los arrianos como el mal que vendría a asolar la cristiandad y sobre el que caería un justo castigo.

La realidad es que Teodorico, aunque arriano, no trató de imponer sus creencias religiosas en los lugares que dominó. Su conquista comenzó desde el núcleo ostrogodo hacia Italia, lugar en el que derrotó a Odoacro (quien, a su vez, depuso al último emperador romano) y, más tarde, se convirtió en regente de Hispania. Debido a ello, las fronteras del Imperio romano de Occidente estaban prácticamente bajo su dominio. Gracias a estas conquistas Jordanes lo considera como el sucesor adecuado para ostentar la dignidad imperial.

Mapa con los territorios controlados directamente por Teodorico y sobre los que ejercía su influencia. Fuente: Wikipedia.

La segunda canción de Therion es un epílogo instrumental que representa las victorias de Teodorico como colofón final al viaje del pueblo godo desde tierras escandinavas supuestamente impulsado por Berig. Por su parte, la obra de Jordanes también tiene como punto álgido la llegada al poder de Teodorico y sus hazañas.

Concluye Jordanes de esta forma «Hasta aquí nuestro relato sobre los orígenes de los getas, la nobleza de los Ámalos y las hazañas de estos hombres valerosos. Esta raza tan encomiable se sometió a un príncipe más digno, si cabe, de alabanza, y a un valiente general, cuya gloria no será silenciada por los siglos ni las edades futuras, sino que tanto el emperador Justiniano como su cónsul Belisario recibirán los títulos de vencedores de los vándalos, los africanos y los getas».

Bibliografía:

Alonso-Nuñez, J. M. (1990). Jordanes y la emigración y fama de los godos. Memorias de historia antigua, 11, 215-218.

Christensen, A. S. (2002). Cassiodorus, jordanes and the history of the goths: Studies in a migration myth. Museum Tusculanum Press.

García, S. B. (2000). Jordanés y la problemática de la Gética. Memorias de historia antigua, 21, 49-71.

Jordanes. (2001). Origen y gestas de los godos. Cátedra.

Sagrada Biblia: En latín y español, con notas literales, críticas e históricas, prefacios y disertaciones, sacadas. (1832). Galvan.

Wolfram, H. (1990). History of the goths. University of California Press.

Ramses Bringer of War – Nile, Ramsés y la batalla de Qadesh

«Ramsés, portador de guerra». Con este sugerente título, la banda de brutal death metal estadounidense Nile nos presenta al protagonista de la entrada de hoy: Ramsés II.

Esta canción forma parte del EP del mismo nombre Ramses Bringer of War publicado en 1997 y, un año después, formaría parte de su primer álbum Amongst the Catacombs of Nephren-Ka. Un aspecto a tener en cuenta de esta banda es que su discografía está basada en la cultura, mitología e historia del Egipto antiguo.

¿Por qué decimos que el título es sugerente? Porque está directamente inspirado en la suite «Los Planetas» del compositor Gustav Holst, quien relaciona los nombres de los planetas a la deidad romana correspondiente. El primer movimiento es «Marte, el portador de guerra», título idéntico al de la canción que vamos a analizar.

Podría parecer que la influencia de Holst solo se da en el título pero la canción en sí misma es una reinterpretación musical de «Marte, portador de guerra». Podemos escuchar esta composición en la introducción de la canción y en la parte central.

Antes de entrar en la letra volvamos a centrarnos en el título de la canción (y del álbum) pues resulta interesante que se equipare a Ramsés con el dios romano Marte. Por supuesto, la banda tiene una gran fascinación por este personaje (y el mundo egipcio en general) y la narración de los acontecimientos la hace el propio Ramsés. Es decir, que ellos asumen el papel de contarnos la historia a través de los ojos de uno de sus protagonistas.

Portada del EP Ramses Bringer of War con la momia del faraón. Fuente: Metal music archives.

Wretched fallen one of Khatti
Rise against the oppressing Sword
Encircled, abandoned, alone
I Smite the vile hittite Foe

Durante la introducción suena un instrumento que llama a la guerra y, al terminar la parte basada en Holst, entra un gutural que da pie al inicio del relato en el que nos dice que «rodeado, abandonado, solo, golpeo al enemigo hitita». ¿Qué hace Ramsés entre hititas? Vamos al contexto.

Años antes de ascender al trono, Ramsés libró varias campañas militares junto a su padre, Seti I. Quien lo nombró corregente y comandante del ejército. Estas campañas se desarrollaron en Canaán, la zona de Siria que estaba en manos de los hititas y en Kush (nubia).

Ascendió al trono tras la muerte de su padre en el año 1279 a. C., convirtiéndose en el tercer faraón de la Dinastía XIX de Egipto. Durante los primeros años de gobierno se centró en la política exterior llevando a cabo una serie de acciones encaminadas a consolidar el territorio y eliminar posibles amenazas.

En el segundo año de su reinado eliminó a los piratas shardana (uno de los grupos que se denominan como «los pueblos del mar») en una batalla en el Mediterráneo, siendo estos capturados e incluso incluidos en el ejército del faraón.

Dos años más tarde inició una campaña para pacificar Canaán y consolidar la zona antes de aventurarse en territorio sirio, en manos del imperio de Hatti en ese momento.

La guerra contra Hatti

El conflicto con los hititas se remonta al gobierno de Ajenatón (1353-1336 a. C.). En esa época Hatti sufría la presión del reino de Mittani que, tras varias décadas de enfrentamientos, fue derrotado y obligado a realizar pactos de vasallaje. Los intereses de Egipto y Hatti chocaron en el territorio sirio, lugar que estaba en la órbita de influencia del imperio hitita. Durante un tiempo se hicieron una serie de pactos que evitaran la guerra. Sin embargo, con la subida al trono de Ramsés II, Egipto tomó la iniciativa sobre ese territorio y se enfrentó directamente al rey Muwatalli II en la famosa batalla de Qadesh.

Situación del imperio hitita durante el reinado de Muwatalli II. Fuente: Wikipedia.

La batalla de Qadesh

Esta batalla es posiblemente la más famosa y mejor documentada en la historia de Egipto, no por su trascendencia sino por la importancia que Ramsés dio al conflicto, que fue plasmado en diversos relieves y relatos que nos dan una imagen bastante similar a lo que nos cuenta la canción. Veamos el porqué de esta semejanza.

La canción comienza con la frase «Miserable caído de Hatti, levántate contra la espada opresora». ¿Por qué el tratamiento hacia los hititas es negativo en la canción? Aparte de estar escrita en primera persona, es muy posible que la canción esté extraída directamente de una fuente egipcia: el poema de Pentaur, en el que se cuenta la odisea sufrida por Ramsés para alzarse con la «victoria» en la batalla.

Según esta fuente «Su Majestad llegó a la ciudad de Qadesh y mientras el vil vencido de Qadesh había llegado y reunido a todos los países extranjeros hasta los confines del mar. […] Entonces el vil vencido de Qadesh, junto con las numerosas naciones extranjeras que estaban con él, se encontraban reunidos y listos al noreste de la ciudad de Qadesh, pero Su Majestad estaba solo».

Podemos ver que la primera estrofa de la canción tiene bastantes similitudes con el párrafo anterior. Según esta fuente, el ejército hitita estaba compuesto por una confederación de aliados y prácticamente tenían rodeados al ejército egipcio. Ante esta situación el faraón decide ponerse su armadura, montar el carro y luchar.

Ramsés II en carro durante la batalla de Qadesh. Relieve en Abu Simbel. Fuente: Wikipedia.

My Father Amon what carest thee
For the vile and ignorant of God
My Father Amon what carest Thee
For these effeminate ones
At millions of whom I groweth not pale

La canción continúa con una plegaria al dios Amón (dios de la creación), a quien Ramsés considera su padre. Esta súplica también aparece en el poema en el que nos cuenta que Ramsés pide ayuda a Amón al no contar con la ayuda de sus propios aliados, tras llamarlos a gritos y sintiéndose abandonado. Dice la canción «Padre mío, Amón, ¿qué te importa?», refiriéndose a sí mismo, mientras que en el poema la súplica va más lejos «¿Es el papel de un padre ignorar a su hijo? ¿He faltado hacia ti?… ¡En nada desobedecí lo que me has ordenado!». De esta forma Ramsés se convierte en un enviado del dios para cumplir con sus designios.

Raging like Menthu like Baal in his Hour
Lo the mighty Sekhmet is with Me
I enter in among them even as a hawk striketh
I slay I hew to pieces and cast to the ground

Ramsés nos cuenta que se encuentra «furioso como Montu, como Baal en su hora, lo que el poderoso Sekhmet está conmigo». ¿Quiénes son estas divinidades? Montu es el dios solar y de la guerra, mientras que Baal es una divinidad asociada al dios Set, dios de la fuerza bruta, lo incontenible. En el poema, Ramsés se siente como estos dioses al ser acompañado por Amón «Encontré otra vez mi corazón fortalecido, y sentí mi pecho alegre… Era como Montu. Tiraba a mi derecha y capturaba a mi izquierda. A sus ojos era como Set en acción». En este caso, Nile también incluye a la diosa Sekhmet para dotar de más vigor al relato en el que Ramsés entra con fuerza y golpea «como un halcón», mientras mata, corta en pedazos y tira al suelo.

Amón, Montu, Set y Sekhmet. Fuente: Wikipedia.

Por supuesto, el poema nos deja una escena similar a la que describe Nile, en la cual el faraón «sembraba la muerte entre ellos como quería. De ellos, el que caía no podía volver a levantarse».

La canción continúa narrando las hazañas del faraón en el campo de batalla, del cual consigue salir con vida y triunfante. La realidad es que el resultado de la batalla no fue una victoria para los egipcios, de hecho, muchos historiadores opinan que aunque el resultado militar podría haber acabado en tablas, el resultado fue una victoria política para Hatti.

Los territorios que estaban bajo influencia egipcia se rebelaron y pidieron protección a Hatti, incorporándose a su órbita de influencia. Estos territorios tardaron muchas décadas en volver a incorporarse a Egipto.

Las consecuencias de esta batalla fueron la firma de un tratado de paz entre los dos imperios por el que decidían no agredirse y Egipto renunciaba a sus intereses en la zona de Siria.

Tratado de Qadesh. Fuente: Wikipedia.

Entonces, ¿por qué este relato de un Ramsés victorioso? Tras esta derrota, el faraón llevó a cabo un gran ejercicio propagandístico dotando de importancia a su actuación personal en Qadesh frente al enemigo hitita que dejó plasmado en el poema de Pentaur y el Boletín, otro documento que relata esta batalla. Así como una serie de relieves en los templos de Abydos, el de Amón en Luxor, el Ramesseum de Tebas y en el templo de Abu Simbel en Nubia.

I Ramses
Builder of Temples
Usurper of monuments

Slayer of hittites
Bringer of war

Estas fuentes refuerzan la idea de Ramsés como una persona elegida por los dioses y capaz de derrotar a sus enemigos. La canción termina con un rotundo «Yo, Ramsés, constructor de templos, usurpador de monumentos, asesino de hititas, portador de guerra».

Ramsés II fue uno de los más grandes faraones de la historia de Egipto y su leyenda ha llegado hasta nuestros días, una de las circunstancias que hicieron posible la grandeza de este faraón fue su largo reinado, de unos sesenta y seis años. Ramsés proyectó su personalidad sobre el país que gobernó, introduciendo cambios en el ejército y llevando a cabo una inmensa actividad constructora que no tiene comparación con otros faraones, lo que lo convirtió en el modelo a seguir por parte de sus sucesores, dando lugar a que su figura se haya mitificado y se haya convertido en un referente de la cultura popular que ha protagonizado obras literarias, películas y, en nuestro caso, canciones.

Bibliografía

Fitzgerald, S. (2008). Ramses ii: Egyptian pharaoh, warrior, and builder. Capstone.

Healy, M. (1993). Qadesh 1300 BC: Clash of the warrior kings. Bloomsbury USA.

Kuhrt, A. (2020). The ancient near east: C. 3000–330 bc(2 volumes). Routledge.

Largacha, A. P. (2007). Historia antigua de Egipto y del Próximo Oriente. Ediciones AKAL.

Sanmartín, J., & Serrano, J. M. (1998). Historia antigua del próximo oriente: Mesopotamia y egipto. Ediciones AKAL.

Sheafer, S. (2013). Ramses the great. Infobase Learning.

Carus de Sekaiza – Salduie y la segunda guerra celtíbera

Carus, líder de Belos
Sangra hoy con ellos
Venga la ofensa a tu hogar
Carus, lucha hoy por Sekaiza
Muéstrales el rumbo
De la victoria por lograr

De esta forma comienza la canción «Carus de Sekaiza» de la banda de folk metal Salduie. El grupo toma su nombre de la ciudad sedetana del siglo III a. C. que se situaba en la actual Zaragoza, lugar de donde son originarios. Salduie se caracteriza por trasladarnos a la Hispania prerromana y contar las historias de estos pueblos así como sus enfrentamientos con Roma. La canción que analizaremos a continuación es la segunda de su álbum Belos, publicado en 2016 y que nos presenta los acontecimientos que rodearon a Caro de Segeda.

Para este tema hemos decidido analizar las estrofas de forma cronológica para evitar saltos, por lo que están desordenadas. Aquí el lyric video.

Los acontecimientos que narra la canción se enmarcan dentro de las conocidas como guerras celtíberas de los siglos III y II a. C., que se pueden dividir en tres fases: la primera guerra celtíbera o de los lusones; la segunda, en la que participan belos, titos y arévacos; y la tercera guerra celtíbera o de Numancia.

Los celtíberos

¿Quiénes eran los celtíberos? Esta denominación proviene del griego para designar a unos pueblos con características celtas que residían en Iberia. En un principio, el conocimiento que se tenía de estas gentes se hizo por el contacto entre ejércitos que incluían mercenarios celtíberos, por lo que la localización real de estos pueblos era difusa. Será en el siglo III a. C., durante la conquista romana de la península ibérica, cuando los historiadores latinos comiencen a tener verdadera consciencia de la existencia de este pueblo identificándolos así como naturales de un país y no como meros mercenarios de ejércitos que combatían en regiones en la que no habitaban.

El territorio de Celtiberia quedó delimitado como los habitantes del Sistema Ibérico central y sus alrededores. La realidad es que este territorio ha sido cambiante y en él se encuentran grupos culturales diversos. El caso que nos atañe se enmarca en el territorio de los belos.

En rojo los arévacos, en amarillo oscuro los belos y en amarillo los titos. Fuente: Wikipedia.

Pueblo belo, mis hermanos
Por Sekaiza alzad la voz
Que el clamor de la batalla
Estremezca su valor

Sekaiza (también escrita como Sekaisa, Sekeisa, Sekeida) es el nombre celtíbero que tenía la ciudad de Segeda, que se encuentra entre las actuales poblaciones de Mara y Belmonte de Gracián en Zaragoza. Esta ciudad era un oppidum o ciudad que se encontraba en una elevación del terreno y que, además, estaba fortificada.

Esta ciudad se configuró como un lugar de importancia en el siglo II a. C. debido a las acuñaciones de moneda que se relacionan con ella ya que fue la primera de las ciudades celtíberas en emitir moneda.

Moneda de Sekaiza. Fuente: Wikipedia.

Las guerras celtíberas

En el año 180 a. C. Tiberio Sempronio Graco, que por aquel entonces era procónsul de la Hispania Citerior tuvo que acudir en ayuda de la ciudad de Caravis (aliada de Roma) cuando fue asediada por tropas celtíberas. Un año después había pacificado el territorio y firmado tratados con diversos pueblos, entre los que se encontraban los belos y los titos. Estos pactos consistían en la rendición, pago de tributos a Roma y la obligación de aportar tropas al ejército romano.

Apiano nos dice lo siguiente con respecto a estos pactos: «Llevó a cabo tratados perfectamente regulados con todos los pueblos de esta zona, sobre la base de que serían aliados de los romanos. Les dio y tomó juramentos que serían invocados, en muchas ocasiones, en las guerras futuras».

Tras este pacto comienza un periodo de paz conocido como la Pax Sempronia, título que da comienzo al álbum de Salduie. Esta paz fue rota en lo que se conoció como la segunda guerra celtíbera, que tuvo lugar entre los años 154-152 a. C.

Es aquí donde aparece nuestro protagonista: Caro de Segeda, que es la voz que canta la canción en primera persona y dice lo siguiente:

Quinto Fulvio Nobilior, tú
¿Dónde estás?
Pagarás tu opresión
Por mi tierra esclavizar

Altas murallas
Mi ciudad levantará
¡Largo!, !fuera!
Este oppidum es mi hogar

El casus belli de la segunda guerra celtíbera fue el problema con las murallas de la ciudad de Segeda. Esta ciudad, debido a su expansión decidió ampliar la fortificación ya existente. La noticia no gustó en Roma y el Senado prohibió la construcción de las murallas y la exigencia del pago de tributos.

Nombraron casus belli
Los muros de Sekaiza
Declararon la guerra
La liga celtíbera nació ante la invasión

Apiano nos muestra a una población que se ha ido haciendo fuerte y, probablemente, fuera una amenaza para Roma. En su Iberia nos dice que «Esta ciudad forzó a otras más pequeñas a establecerse junto a ella; se rodeó de unos muros de aproximadamente cuarenta estadios de circunferencia y obligó también a unirse a los titos, otra tribu limítrofe». La medida de cuarenta estadios parece exagerada pues se trataría de una ampliación de en torno a 7’4 kilómetros, dando lugar a una ciudad de unas 300 ha, algo improbable teniendo en cuenta el resto de ciudades de la época (Numancia contaba con unas 7’2 ha y Sagunto entre 8 y 10 ha). Existen cálculos que nos dicen que la ciudad de Segeda podría haber llegado a las 17 ha, lo cual la convertiría en la ciudad de más extensión del norte peninsular. Probablemente las causas de la guerra tuvieran más que ver con la amenaza que suponía una ciudad en expansión.

Siguiendo el relato del autor, Segeda se defendió ante el Senado argumentando que los pactos no prohibían la ampliación de la muralla sino la fundación de nuevas ciudades. Además, ya estaban exentos de pagar los tributos acordados.

A causa de esta disputa, Quinto Fulvio Nobilior fue enviado a Hispania a hacer frente a esta rebelión al mando de un ejército de treinta mil soldados en el año 153 a. C.

Foto aérea del yacimiento de Segeda. Fuente: Burillo Mozota, F. (2005). La ciudad celtibérica que cambió el calendario. Fundación Segeda.

¡Belos!

Y aunque buscamos refugio en Numancia
Me eligieron para esta batalla
No hay más opción que lograr la victoria
Te perseguiré hasta el final

Los segedanos huyeron con sus familias de la ciudad al conocer la aproximación del ejército romano y pidieron acogida a los arévacos, quienes los aceptaron entre ellos en la ciudad de Numancia. Fue en este momento en el que Caro fue elegido como líder para luchar contra los ejércitos romanos.

Recordarán con tinta oscura en su historia
Este error colosal
No olvidarán, seis mil cayeron por mi gloria

Tres días más tarde de esta elección, un ejército celtíbero compuesto de veinte mil soldados y cinco mil jinetes (según Apiano) realizó una emboscada al ejército romano, resultando en una contundente victoria celtíbera que se saldó con la muerte de alrededor de seis mil soldados romanos. El ejército de la República tuvo que huir y en la persecución dieron muerte a Caro, a quien Apiano definió como hombre de valor.

Hoy escrito queda el día
En que Roma cambiará
Sus costumbres y sus fechas
Por la guerra declarar

Recordarán con tinta oscura en su historia
Este error colosal
No volverán en Vulcanalia a alzar sus tropas
Tras caer a mis pies

La batalla tuvo lugar el día 23 de agosto, el día en el que se celebraban las Vulcanales, o fiestas en honor a Vulcano, en las que se hacían una serie de sacrificios animales en unas hogueras para que no hubiera incendios en las cosechas. Apiano nos señala que por la derrota sufrida «desde aquel tiempo, ningún general romano quiso comenzar un combate voluntariamente en este día». Como dice Salduie: No volverán en Vulcanalia a alzar sus tropas.

Con la afirmación de Hoy escrito queda el día en que Roma cambiará sus costumbres y sus fechas hay que realizar un análisis más concienzudo. Si seguimos adelante en la canción nos encontramos con la siguiente estrofa que nos da una de las claves a analizar:

Cambiaron las calendas
Por los idus de marzo
Para iniciar el año
Y elegir a su senado

Si bien es cierto que la situación en Hispania provocó que en el año 153 a. C. los cónsules fueran elegidos en enero y no en marzo, esta guerra no fue determinante para el cambio de las costumbres y las fechas en las que se desarrollaba la vida romana. Lo que se adelantó fue el año político, cosa que ya se había hecho con anterioridad. Por otra parte, el año civil y religioso ya llevaba varios siglos comenzando el día 1 de enero (podéis ampliar la información sobre este día en este artículo de Antigua Roma al día).

Recreación en Mara de la batalla entre celtíberos y romanos en vuclanalia. Fuente: Heraldo de Aragón.

Tres días después de esta derrota, Nobilior marchó a Numancia con apoyo de un contingente de trescientos jinetes númidas y diez elefantes enviados por Masinissa, rey de Numidia.

El desarrollo de la batalla era favorable para los romanos hasta que en las murallas, uno de los elefantes perdió el control y comenzó una huida en desbandada de estos animales, provocando el desconcierto del ejército romano que hubo de retirarse con aproximadamente cuatro mil bajas.

Ese mismo invierno el ejército romano sufrió más bajas debido a las malas condiciones climáticas y Nobilior fue sustituido por Marco Claudio Marcelo, quien llegó a la península con un contingente de ocho mil soldados y quinientos jinetes para continuar la guerra. Las victorias de Marcelo y el perdón que ofreció a las ciudades conquistadas fue un aliciente para que otras ciudades pidieran la paz. Marcelo, por su parte, recomendó al Senado romano que considerara volver a los pactos firmados por Tiberio Graco.

Polibio cuenta que los celtíberos enviaron embajadas a Roma para considerar la paz. Tanto belos como titos fueron admitidos dentro de la urbe pero los arévacos no, al considerarlos aún como enemigos, por lo que acamparon a la otra orilla del Tíber.

Tras la negociación, el Senado perdió la confianza en Marcelo debido a su «cobardía» y decidieron enviar a Aulo Postumio Albino y Lucio Licinio Lúculo, quienes se prepararon para entrar en campaña.

La guerra no terminaría aquí, pero si la entrada. Los años posteriores a estas negociaciones entre romanos y celtíberos se mantendría una tensión permanente con continuas agresiones que desembocarían en la última fase de estas guerras: la toma de Numancia. Polibio se refirió a estas guerras como «la guerra de fuego» por «lo ininterrumpido de los choques».

Bibliografía:

Alvarado, A. J. L. (2005). Los celtíberos. Real Academia de la Historia, Editorial Complutense, Universitat d´Alacant / Universidad de Alicante.

Apiano. (2016). Historia romana I. RBA Libros.

Burillo Mozota, F. (2005). La ciudad celtibérica que cambió el calendario. Fundación Segeda.

Campo, J. P. (2005). Polibio, Fabio Píctor y el origen del etnónimo «celtíberos». Gerión, 23(1), 115-136.

¿En qué mes comenzaba el año en la Antigua Roma? • Antigua Roma al Día. (2018, enero 1). Antigua Roma al Día. https://antiguaroma.com/comienzo-enero-roma/

Polibio. (2016). Historias. Libros XVI-XXXIX. RBA Libros.

Cato Major: Carthago Delenda Est! – Ex Deo, Catón y Cartago

Ex Deo es una banda canadiense de Death metal melódico que basa sus letras en la historia de Roma. El título de la canción que analizaremos hoy es Cato Major: Carthago Delenda Est, que pertenece al disco The Immortal Wars, publicado en 2017. Nos encontramos ante un disco conceptual basado en las guerras púnicas. El título de la canción escogida es una verdadera declaración de intenciones: «Catón el Viejo: Cartago debe ser destruida». Con esta premisa comienza una canción a modo de discurso del propio Catón hacia el senado romano en el que alienta a la destrucción de Cartago.

Ex Deo. Fuente: Encyclopaedia Metallum.

“I call Cato to the Senate floor”

Con la llamada a Catón a hablar en el senado comienza la canción. Esta primera frase está rodeada de un ambiente digno de una película de Hollywood, con redobles de caja, evocando la imagen de nuestro protagonista en el centro de la sala y dando comienzo a su discurso diciendo «Solo hay un único camino, ¡Cartago debe ser destruida!». Tras esto la canción rompe y se desarrollan el resto de estrofas. De momento dejaremos la destrucción de Cartago para más adelante.

Catón y la segunda guerra púnica

El nombre de nuestro protagonista es Marco Porcio Catón, conocido como el viejo, el mayor o el censor, por su labor en el desempeño del cargo. Además de ser político también fue escritor y militar. Centrémonos en este último aspecto.

Threat feeds the lies to kill the bloodline
Ideals of Rome, the idea of prosperity
Freedom (freedom), freedom (freedom), guides me through the heart

I am a soldier of Rome
I am descendant of Mars
I am the son of Jove
The son of Jove

Catón combatió en la segunda guerra púnica y la banda utiliza este hecho como introducción en el discurso. En él se presenta como un soldado de Roma, hijo de Marte (dios de la guerra) y de Júpiter. Durante esta contienda luchó en Tarento, Metauro (batalla en la que murió Asdrúbal Barca) y África.

Mapa de los movimientos en la segunda guerra púnica. En círculos azules los lugares en los que participó Catón. Editado de Wikipedia.

Hannibal, great general of the Carthaginian hordes
Barbarian, this is your final stand

How dare you invade our lands, and break the treaty
A thousand miles away, a forgotten reign

La canción continúa con un mensaje hacia los cartagineses y hacia Aníbal, hermano de Asdrúbal, quién sustituyó al último frente al ejército cartaginés. Catón también recuerda al pueblo cartaginés que rompieron el Tratado del Ebro, en el que se establecía que los cartagineses no podían expandirse hacia el norte del río y los romanos hacia el sur. Cuando los cartagineses sitiaron la ciudad de Sagunto, que no se encontraba al norte del río, se desencadenó la segunda guerra púnica. Ello se debió a que esta ciudad era aliada de Roma. Este enfrentamiento mantuvo a cartagineses y romanos en guerra durante diecisiete años (218-201 a. C.) y terminó tras la Batalla de Zama y la capitulación de Cartago.

La derrota cartaginesa supuso la reducción de la flota, la pérdida de territorios fuera de África y el pago de reparaciones de guerra, entre otras condiciones. El tratado podría haber anulado a Cartago, pero no fue así, pues la ciudad volvió a tener una gran prosperidad económica.

Carthago delenda est

Esta prosperidad económica fue advertida años más tarde, en el 157 a. C., por el propio Catón, quien tuvo que hacer de mediador entre Cartago y Masinisa, que se encontraban en conflicto. La embajada que envió Roma quedó impresionada por la riqueza de la ciudad y el aumento de la población. Ante el peligro que suponía esta situación, el ya anciano Catón terminaba todos sus discursos con la coletilla «Por lo demás, opino que Cartago debe ser destruida». En latín esta frase que solía decir es Ceterum censeo Carthaginem esse delendam. Sin embargo, por mucho tiempo se pensó que la locución correcta era Carthago delenda est, la cual ha llegado hasta nosotros atribuyéndola de forma errónea a nuestro protagonista.

Busto atribuido a Catón el viejo. Fuente: Wikipedia.

Plutarco cuenta lo siguiente: al dar a conocer su opinión sobre cualquier asunto, añadía a lo dicho lo siguiente: «Me parece bien que Cartago no exista». Pero, en sentido contrario, Publio Escipion, llamado Nasica, siempre terminaba diciendo y declarando: «Me parece bien que Cartago exista». En el senado se dio el debate de qué hacer con la ciudad, por una parte, la prosperidad de Cartago suponía una amenaza para los romanos, por otra parte, los defensores de no entrar en guerra afirmaban que Roma necesitaba de enemigos fuertes para que los romanos no se descuidaran en su soberbia.

Rise General Scipio and lead us to victory!
“Mars is by our side. Raise your gladius. As we are the light, they are the darkness. For this republic, for honor, we are Romans!”

La destrucción de Cartago fue la última empresa política de Catón e incluso murió sin ver cómo se llevaba a cabo. Plutarco narra que Catón profetizó que la guerra terminaría con un hombre, joven entonces, que servía en el ejercito como tribuno militar y mostraba acciones de prudencia y audacia en los combates. Cuando se dieron a conocer estos hechos a Roma, afirman que al enterarse Catón dijo: Sólo él tiene una mente sagaz, los demás vagan por allí como sombras.

Y más o menos ocurrió de esta forma pues tres años después de su muerte Escipión Emiliano culminó la campaña con la destrucción de la ciudad en el año 146 a. C.

Cuenta Apiano que Escipión lloró al ver la ciudad arder y realizó una oración lamentando el destino de Cartago, comparándolo con Troya y reflexionando sobre la posibilidad de que ocurriera algo similar a Roma.

Bibliografía:

Apiano – Guerras Púnicas. (s. f.). Recuperado 29 de noviembre de 2020, de http://www.anarkasis.net/Apiano/guerras-punicas.html

Cabeza, G. F. (1990). El Período de las primeras guerras púnicas. Akal.

Goldsworthy, A. (2019). La caída de Cartago: Las Guerras Púnicas, 265-146 A.C. Grupo Planeta.

Little, C. E. (1934). The Authenticity and Form of Cato’s Saying «Carthago Delenda Est». The Classical Journal, 29(6), 429-435. JSTOR.

Martínez-Pinna, J., & Domínguez, D. P. (2016). Breve historia de las Guerras Púnicas. Ediciones Nowtilus S.L.

Plutarco. (2016). Vidas paralelas IV: Aristides – Catón. Filepemén – Flaminino. Pirro – Mario. RBA Libros.