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Montségur – Iron Maiden y el fin de los cátaros

At the gates and the walls of Montségur
Blood on the stones of the citadel

Así es el estribillo de la cuarta canción del álbum Dance of Death de Iron Maiden, una canción que según se ha citado en algunas publicaciones fue concebida por Bruce Dickinson durante unas vacaciones al sur de Francia, muy cerca de la fortaleza que da nombre a la canción, Montsegur.

La canción deja claro desde el principio que trata de una masacre, describiendo en sus primeras estrofas un espacio desolado en el que se ha llevado a cabo una matanza:

I stand alone in this desolate space
In death they are truly alive
Massacred innocence, evil took place
The angels were burning inside

Bruce Dickinson habla en primera persona, describiendo lo que observa en las ruinas, conocedor de lo que allí ocurrió, y en los siguientes versos se pregunta los motivos que llevaron a tal masacre:

Centuries later I wonder why
What secret that they took to their grave
Still burning heretics under our skies
Religion’s still burning inside

Ya nos lanza una pista: habla de unos herejes y de un posible secreto. Se está refiriendo a los cátaros, pero ¿quiénes eran los cátaros?

Los cátaros o albigenses fueron un movimiento religioso que, aunque se originó en Oriente, tuvo especial predicamento durante la Edad Media en Europa occidental. Eran cristianos, pero tenían algunas diferencias con los católicos. Así, por ejemplo, estaban muy influidos por cultos maniqueístas orientales, de forma que tenían una visión dualista del mundo, que, según ellos, vivía en una continua lucha entre el bien y el mal, y todo lo material era una creación de Satán. Esto les llevaba al rechazo de algunas prácticas como el bautismo o la comunión, pues rechazaban incluso la idea de que Dios se hubiera encarnado en Cristo. Para ellos Cristo nunca adoptó una forma física. Tampoco aceptaban la institución del matrimonio y practicaban la austeridad y el ascetismo en todos los aspectos de la vida.

Sin embargo, la costumbre de los cátaros de no poner por escrito su doctrina ha impedido que en la actualidad tengamos una idea clara de sus creencias, y eso a su vez ha generado muchísimas leyendas a su alrededor que los relacionan con el Santo Grial, los templarios, y un larguísimo etcétera sin fundamento histórico fiable. Lo que sí sabemos es que las diferencias con la Iglesia católica llevaron a que el papado los declarase como una herejía contraria a las creencias católicas.

Expulsión de los cátaros de la ciudad de Tolouse. Fuente: Wikimedia.

A lo largo de los siglos XI y XII, los cátaros se hicieron especialmente fuertes en el sur de Francia, en regiones como Aquitania y Occitania, mientras la Iglesia católica respondía a estas creencias mediante su censura e incluso persecución. En distintos sínodos fueron condenados e incluso se llevaron acciones militares y judiciales contra ellos, siendo muchos de ellos ejecutados.

Sin embargo, los esfuerzos de la Iglesia fueron en vano, los cátaros lograron aliarse con algunos nobles franceses e incluso aragoneses, ganándose su protección y el apoyo del pueblo. 

Se intentaron algunas iniciativas pacíficas con el fin de frenar el avance cátaro a través de alianzas matrimoniales e incluso reuniones entre predicadores católicos y cátaros arbitrados por monarcas como Pedro II de Aragón. También se puso en marcha la recién creada Inquisición en la zona, para tratar de atajar cualquier práctica herética. Pero nada de esto dio resultado.

Santo Domingo y los albigenses, obra de Pedro Berruguete. Fuente: Wikimedia.

Comenzaron incluso enfrentamientos entre misioneros católicos: mientras unos optaban por un predicamento paciente y pausado, abierto al diálogo, otros apostaban por una mayor beligerancia, por conversiones forzosas y excomuniones, como era el caso de los cistercienses. Y fue precisamente el asesinato de uno de estos últimos, el legado papal Pierre de Castelnou, lo que sirvió de detonante para la Cruzada Albigense.

La Cruzada Albigense fue la persecución sistemática a la que llamó el papa Inocencio III en marzo de 1208 contra los cátaros y todos aquellos que los protegieran. En su texto, el papa daba el tratamiento de cruzada al conflicto, concediendo a quienes participasen en ella la absolución de los pecados y las tierras y posesiones de los represaliados. A la llamada respondieron rápidamente varios nobles, los obispos afectados y hasta la familia real francesa, los capetos, posicionándose junto al papado y contra los señores feudales del sur de Francia. Se formó así un ejército de miles de hombres que comenzaron su marcha desde Lyon a través del Ródano hacia los dominios cátaros.

Sin embargo, la cruzada no fue tan rápida como esperaba el papado, y el conflicto se alargó durante décadas, pues no tenía una vertiente únicamente religiosa, sino también política. La cruzada dio lugar a todo un baile de alianzas de casas reales, de señores feudales y de vasallos que iban mutando conforme avanzaba la guerra. Pero la sumisión del condado de Tolosa al rey de Francia, Luis VIII, a través de la firma del Tratado de París de 1229 dejó a los cátaros sin sus últimos aliados, pero aun así no se dieron por vencidos.

A partir de entonces, sin señores feudales ni nobles que los pudieran defender, los cátaros pasaron los siguientes treinta años buscando refugio en fortalezas donde resistir creando comunas autosuficientes. Uno de esos enclaves fue Montsegur.

Montsegur en la actualidad, aunque el castillo de la cima se construyó con posterioridad a los hechos que aquí relatamos. Fuente: images.rt

Los cátaros buscaron refugio en esta pequeña villa, y resistieron allí algunos años hasta que las tropas fieles al papado y a la corona se trasladaron hasta allí en forma de 6000 hombres, mientras que en el interior, se había conformado una población compuesta por unos 200 cátaros y otros 300 pobladores. La canción continúa con una frase que alude precisamente a esa mezcla de cátaros y habitantes de la villa de Montsegur:

As we kill them all so God will know his own
The innocents died for the pope on his throne
Catholic greed and its paranoid zeal
Curse of the grail and the blood of the cross

La célebre frase «Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos», es una frase que tradicionalmente se ha relacionado con los acontecimientos de la cruzada contra los cátaros, aunque no en el asedio de Montsegur, sino en uno de los primeros del conflicto, el de Béziers. La frase se atribuyó en el pasado a Simón IV de Montfort, y anteriormente a  Arnaud Amaury, cuando interrogado por sus soldados sobre cómo distinguir a cátaros de católicos durante el asalto, respondió así, proponiendo matar a todos para que Dios escogiese. Sin embargo, tampoco esto es cierto, a día de hoy sabemos que muy probablemente esta frase no se pronunció nunca, sino que se añadió tiempo después a las crónicas.

Templar believers with blood on their hands
Joined in the chorus to kill on demand
Burned at the stake for their soul’s liberty
To stand with the cathars to die and be free

En cualquier caso, y a pesar de la superioridad numérica de los asaltantes, la propia orografía dificultó el acceso de las tropas, que optaron por sitiar la población en un asedio que se alargó durante diez meses.

The book of old testament crippled and black
Satan his weapon is lust
Living this evil damnation of flesh
Back to the torture of life

Las dos estrofas siguientes aluden a las creencias de los cátaros, que ya hemos visto que consideraban todo lo físico algo demoníaco, de forma que identificaban el sexo y la lujuria como armas de Satanás, rechazando todo lo corpóreo, la «condenación de la carne», que dice la canción.

Excomunión y persecución de los albigenses por el papa Inocencio III. Fuente; Wikimedia.

The perfect would willingly die at the stake
And all of their followers slain
As for the knowledge of God, they had claimed
Religion’s still burning inside

La caída de Montsegur se produjo en marzo de 1244, cuando la villa fue definitivamente tomada. El día 16 se obligó a todos los cátaros a renunciar a sus creencias, pero los perfectos, los predicadores cátaros iniciados en ese camino de abstinencia y espiritualidad, rechazaron la propuesta, y por ello fueron condenados a morir en la hoguera. En la actualidad se estima que 210 personas murieron quemadas aquel 16 de marzo de 1244.

Facing the Sun as they went to their grave
Burn like a dog or you live like a slave
Death is the price for your soul’s liberty
To stand with the cathars and to die and be free

Con esta consideración de las víctimas cátaras cierra la canción antes de dar paso una vez más al estribillo. Y es que según ha confesado el propio Bruce Dickinson, no pretendía únicamente hablar de los cátaros, sino establecer un paralelismo con la gente que aun en la actualidad muere o sufre por sus creencias.

Por su parte, las menciones al Grial y otros elementos en la canción, como advertíamos, no obedecen a un trasfondo histórico real, sino que son más el producto de la literatura y la conspiranoia, que ha sabido aprovechar la falta de documentación acerca de la doctrina cátara para establecer vínculos con supuestos misterios.

Montsegur no fue la última fortaleza en que resistieron los cátaros, en realidad el castillo de Quéribus fue, oficialmente, el último foco de resistencia cátara y, tras su toma en 1255, se dio por extinta la herejía. Sin embargo, Montsegur sí que pasó a la historia como un icono por los acontecimientos tan dramáticos que allí se vivieron.

Monolito en Camp des Cremats, en Montsegur. Fuente: Wikimedia.

En la actualidad un monolito ubicado en el Campo de los Quemados, donde fueron ejecutados los cátaros y sus protectores, recuerda aquellos acontecimientos con una inscripción que dice «A los cátaros, a los mártires del puro amor cristiano. 16 de marzo de 1244».

Referencias:

  • Oldenbourg, Z. (2002). La hoguera de Montségur. Los cátaros en la historia. Edhasa.
  • O’Shea, S. (2002). Los cátaros. La herejía perfecta. Javier Vergara.
  • Wall, M. (2004). Iron Maiden. Run to the Hills. The Authorised Biography. Sanctuary Publishing.

…Y la yesca arderá – Lujuria y los 500 años de los comuneros

Este año se cumplen 500 años de la rebelión de los comuneros, y esto era algo que no podíamos dejar pasar en un blog de divulgación histórica, y mucho menos cuando se cumplen también 15 años de la publicación de un disco al respecto: …Y la yesca arderá del grupo español de heavy metal Lujuria. Un álbum conceptual cuyas las letras están basadas en el poema Los comuneros, publicado por el poeta Luis López Álvarez en 1972.

Portada de la edición especial en madera de …Y la yesca arderá

Pero empecemos por el principio, ¿qué es eso de los comuneros? La rebelión o guerra de las Comunidades de Castilla fue una insurrección armada que se dio entre 1520 y 1521 o 1522 en distintas ciudades del reino de Castilla. ¿El motivo? Acababa de tomar posesión como rey de las posesiones hispánicas Carlos I, el futuro emperador Carlos V, hijo de la reina Juana, más conocida como Juana La Loca, pues había sido apartada del poder y recluida por un supuesto trastorno mental que la invalidaba. Su hijo, Carlos, que se había criado en el extranjero, llegaba a la península proveniente de Flandes, sin saber hablar castellano y, para colmo, acompañado de una serie de nobles y religiosos flamencos que coparían la administración en lugar de los propios nobles castellanos.

No es extraño que un grupo segoviano como Lujuria dedique a este conflicto un álbum conceptual que recorre los principales eventos desde la gestación de la rebelión hasta el final de sus principales líderes en abril de 1521. Es por eso que en este post no expondremos el contenido de una canción en concreto, sino que haremos un repaso a esos acontecimientos siguiendo las canciones del álbum.

Las campanas de San Pablo

El disco arranca con un piano suave antes de que irrumpan el resto de instrumentos para, inmediatamente, dar paso a unas campanas y una voz en off que relata: «Las campanas de San Pablo han cesado de tocar. De pie, los procuradores se yerguen para mirar al rey postrado de hinojos a la izquierda del altar. El de Burgos, por las Cortes, le ha comenzado a exhortar».

Carlos I llegó a Asturias en 1517 con legitimidad para tomar posesión del trono de Castilla, pero un trámite indispensable hacerlo consistía en llevar a cabo un juramento ante las Cortes, que fueron convocadas al año siguiente, 1518, en la iglesia de San Pablo en Valladolid.

Iglesia de San Pablo en Valladolid. Fuente: Wikimedia.

Esta canción sirve de introducción la intervención de los procuradores, en concreto se refiere al de Burgos, Juan Zumel.

Mercenario sois del reino

El segundo tema del álbum arranca con esas palabras del procurador de Burgos:

Si nos hallamos reunidos
Es por haceros votar
Los fueros y libertades
Que tendréis que respetar.
Una vez que hayáis jurado
Las Cortes os jurarán
Soberano De Castilla;
Sin deciros majestad,
Que es tratamiento extranjero
Que Castilla no ha de dar.
Mercenario sois del reino
Nunca lo habéis de olvidar.
Si al servicio estais del pueblo
El pueblo os lo pagará.

El mensaje estaba claro: el rey debía acatar las leyes castellanas, y siempre que lo hiciera contaría con el apoyo del pueblo. Interesante esa mención al tratamiento de «majestad», que afirma que no darán por ser tratamiento extranjero, pues Carlos traía esas costumbres de las cortes flamencas que los castellanos no aceptaban.

Pero no fueron esos tratamientos ni costumbres los que provocaron la revuelta. Desde inicios del siglo XVI se habían encadenado una serie de malas cosechas, epidemias y las consecuentes crisis económicas, para lo que la Corona había solicitado ya varios servicios, concesiones de dinero, para enfrentar la situación. Pero la llegada de una nueva Corte había supuesto un aumento de los gastos y, para colmo, quienes ocupaban los nuevos cargos eran extranjeros: «Que el rey faltó a su palabra y a más no pudo faltar», dice la canción. Hacia 1520 el descontento se hacía notar ya en las principales de Castilla, la revuelta se estaba gestando.

Castilla se inflama

La gota que colmó el vaso llegó cuando Carlos I solicitó una nueva partida de dinero para intentar pagar su candidatura y sus viajes a Alemania, ya que el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico había quedado vacante y él era uno de los candidatos. Consciente de que el ambiente en Castilla estaba caldeado, decidió convocar unas nuevas cortes, pero esta vez en Santiago de Compostela.

Carlos I de España como Carlos V, emperador del Sacro Imperio, retratado por Tiziano. Fuente: Wikimedia.

Como Castilla se inflama
Decide de convocar
Las cortes en Compostela
Donde mejor dominar

El servicio que les pide
Para hacerse coronar.

Las ciudades de Castilla se negaron a ceder a la petición del rey, de forma que Carlos decidió suspender esas cortes y convocar unas nuevas para unas semanas después pero en A Coruña. Según la canción, el rey se sirvió de malas artes para lograr su propósito, expulsando a unos y sobornando a otros. Fuera como fuese, Carlos I logró que se le concediera el servicio.

Con Toledo sin piedad

En Toledo, una de las ciudades más importantes del reino, hacía ya tiempo que se venía gestando un movimiento contrario al nuevo monarca, y cuando el rey convocó las cortes en Santiago de Compostela, los regidores de Toledo llamados a formar parte de la convocatoria se reunieron y decidieron dejar plantado a Carlos I, y en su lugar crearon una junta que no reconocía la autoridad real y que se hizo cargo del gobierno de la ciudad: «Los toledanos afirman que solos se regirán».

Al frente de esta primera insurrección se encontraba el regidor Juan de Padilla, llamado a convertirse en el principal líder de la rebelión.

Es su nombre caballeros,
Venerado en la ciudad.
Es su apellido Padilla
Pero su nombre es Don Juan

El otro personaje mencionado en este cuarto tema es Adriano de Utrecht, un religioso flamenco a quien Carlos dejó como regente de Castilla mientras él marchaba a Alemania para defender su candidatura como emperador. Adriano dio la orden de retomar el control de la ciudad aplicando toda la violencia que hiciera falta. Había comenzado la Guerra de las Comunidades, y Toledo no sería la única ciudad en levantarse contra el poder real.

La traición de los suyos

Los procuradores tornan
Pesarosos a su Tierra
Que antes de partir juraron
Que nunca el servicio dieran.

Tras la concesión del servicio de las ciudades de Castilla a Carlos en las cortes de A Coruña, los procuradores regresaron a sus correspondientes ciudades con la vergüenza de no haber respetado la voluntad popular de no acceder a la petición. Al conocer la traición de sus representantes, la mecha prendió en otras localidades, proclamándose juntas aquí y allá que pretendían administrar los poderes locales al margen del rey.

Castilla se pertenece

Segovia fue una de esas ciudades, de hecho una de las más beligerantes y donde más violencia hubo, llegando a ser ajusticiados varios funcionarios por la traición.

En Segovia al enterarse,
Los vecinos se concentran.
Es Juan Bravo quien les manda
Juan Bravo quien les arenga.

Al frente de la junta segoviana se puso Juan Bravo, familia política del líder toledano Juan Padilla y, como él, llamado a ocupar un papel importante a la cabeza de la rebelión.

Estatua dedicada a Juan Bravo en Segovia. Fuente: El Norte de Castilla.

Los casos de Segovia y Toledo no eran más que ejemplos de lo que estaba ocurriendo en todo el reino: Burgos, Soria, Tordesillas, Murcia, Córdoba, Jaén, Carmona, Cádiz, Sevilla… un sinfín de ciudades expulsaron a los responsables políticos y crearon sus propias juntas.

El pueblo se da a sus jefes
Expulsa a los que le dieran

La regencia había perdido el control de prácticamente todas las ciudades importantes del reino, así que había llegado el momento de tomar medidas contra los sublevados.

Ya Adriano ha convocado
El Consejo de Regencia
Y precipita sus tropas
A reprimir la revuelta

Precisamente Segovia fue el principal objetivo de las fuerzas reales al inicio de la rebelión, llegando a asediar la ciudad. Ante esta situación, la junta segoviana lanzó una petición de socorro al resto de ciudades sublevadas, a la que respondieron en solidaridad villas como Toledo, enviando a milicias para socorrerla. Aquello marcaba el inicio de un conflicto abierto entre las fuerzas levantadas y las leales al rey.

Ojos de presa

El siguiente tema del disco hace mención a la situación de Medina del Campo, la ciudad que albergaba la artillería real. Adriano dio la orden de recurrir a las reservas que allí se almacenaban, pero cuando las tropas reales llegaron a Medina del Campo, se encontraron que el pueblo se negaba a darles acceso a la artillería, pues sabían que aquellas armas se utilizarían contra Segovia. En un intento por distraer a los medinenses, las tropas reales provocaron un incendio que se llevó por delante buena parte de la ciudad:

Los soldados del Consejo
De la ciudad se apoderan
Y derramando alquitrán
Prenden fuego con sus teas.

Pero aquella acción salió muy cara a Adriano, pues provocó una oleada de solidaridad que llevó a que ciudades que hasta ese momento no habían participado en el levantamiento se adhiriesen a él: «Ya cunde en toda Castilla la rebelión comunera».

Castillo de la Mota en Medina del Campo. Fuente: Wikimedia.

Llegados a este punto, debemos hacer una advertencia: la rebelión de las Comunidades ha sido revestida de halo romántico y muy explotada por movimientos políticos de distinto signo con el paso del tiempo, de forma que la realidad histórica se ha visto muy distorsionada, tal y como advierten diversos autores. Y este disco, así como el texto en que se basa, no son ajenos a esto. Decimos esto porque a menudo se presenta la rebelión como un levantamiento del pueblo contra la nobleza, pero la realidad es que en buena medida el levantamiento se produjo por parte de nobles que querían defender sus privilegios frente a otros nobles llegados de fuera.

El morado comunero

Regresa la voz en off para describir la llegada de distintos representantes a los restos calcinados de Medina: «Nunca olvidará Segovia lo que por ella habéis hecho».

Habla de cómo cabalgan a lo largo de Castilla Padilla, Bravo y Zapata. Juan Bravo y Juan Padilla ya hemos visto quiénes eran, el tercer Juan, Juan de Zapata, era el regidor de Madrid, una de las ciudades que formó una milicia para socorrer Segovia y que formó parte de ese grupo de líderes de la insurrección.

Durante el camino, les salió al encuentro una delegación venida de Tordesillas, el lugar donde se hallaba recluida la reina Juana, más conocida como Juana la Loca. En menos de cinco días los jinetes completaron el trayecto entre Medina del Campo y Tordesillas, y allí constituyeron un gran consejo, las Cortes y Junta General del Reino (o Santa Junta), que aunase a los representantes de todas las ciudades rebeldes y se reunieron con la reina.

La reina Juana recluida en Tordesillas, por Francisco Pradilla. Fuente: Wikimedia.

Una parte de los procuradores consideraba que la reina Juana era víctima de un complot político, y apostaban por devolverle el trono con plenos poderes. Por su parte, Juana vio con buenos ojos a esa nueva junta y la bendijo, pero su papel fue ambiguo, pues no se atrevió a firmar ninguno de sus decretos por miedo a las consecuencias que eso pudiera tener. Y aunque la canción dice «Se aferran a reina loca por no asirse a rey cuerdo. ¡Loca estuviera la reina para juntarse a su pueblo!», lo cierto es que los comuneros finalmente cejaron en su intento de restituir a Juana.

Traidores y criminales contra nosotros batallan

El álbum continúa con un tema instrumental, «Demonios de la batalla», antes de dar paso a la siguiente canción: «Traidores y criminales contra nosotros batallan».

Tras una serie de crisis internas en ambos bandos y varias batalla de por medio, la gran batalla que pondría final a la rebelión tuvo lugar en abril de 1521. A principios del mes, ambos bandos estaban ya consiguiendo aglutinar a sus fuerzas formando dos grandes ejércitos. El mayor contingente sublevado, el liderado por Juan de Padilla, fue alcanzado por las tropas reales a la altura de la localidad de Villalar.

La batalla se desarrolló en mitad de una intensa lluvia y acabó con una aplastante victoria de las fuerzas del rey. Durante el enfrentamiento, tres de los principales líderes rebeldes fueron apresados: el propio Padilla, Juan Bravo («A Juan Bravo, espada en puño le acaban por apresar») y Francisco Maldonado, líder de la comunidad de Salamanca.

Apunta ya el nuevo día

A la mañana siguiente a la batalla, el 23 de abril de 1521, se procedió a la ejecución de los líderes comuneros: Juan de Padilla y Juan Bravo fueron decapitados allí mismo, en Villalar.

Ejecución de los comuneros de Castilla, por Antonio Gisbert Pérez. Fuente: Wikimedia.

Cumplid pronto la sentencia
Pero llamarnos traidores
Nadie puede en esta tierra

Nuestra culpa fue ocuparnos
De los pueblos de esta tierra

Villalar se convirtió en un símbolo de la identidad castellana, y hasta allí se trasladan cada año miles de personas para conmemorar el día 23 de abril, convertido hoy en el Día de Castilla y León.

Canto de esperanza

El tema que cierra el disco no es ni más ni menos que el Canto de Esperanza, un fragmento del poema de López Álvarez que se ha convertido ya en un himno para los movimientos regionalistas y nacionalistas castellanos, y que cada año cantan quienes acuden a Villalar:

Cuanto mas vieja la yesca
Y más duro el pedernal.
Si los pinares ardieron
Aún nos queda el encinar.

Termina el disco, pero ¿terminó la rebelión en Villalar aquel 1521? Pues lo cierto es que, aunque siempre se ha tenido la fecha de la batalla como el fin de la insurrección y, en efecto, en los días siguientes se fueron rindiendo todas las comunidades, hubo una que resistió algunos meses más.

Al tener noticia de la muerte de su marido y su primo, María Pacheco, ahora viuda de Padilla y prima de Bravo, tomó las riendas de la junta de Toledo y se negó a rendirse a pesar de la evidente derrota del movimiento frente a las tropas reales.

María Pacheco después de Villalar, por Borrás y Mompó. Fuente: Wikimedia.

Las fuerzas del rey acosaron Toledo durante mucho tiempo mientras los comuneros, con María Pacheco a la cabeza, se hacían fuertes en el alcázar de la ciudad. Aunque la líder contaba con el apoyo de la mayor parte del pueblo toledano, en octubre decidió, para evitar más sufrimiento, rendir la plaza y exiliarse a Portugal, donde permaneció hasta su muerte.

Aun así, la situación en Toledo tardó en normalizarse y a lo largo de los meses siguientes hubo varios amagos revolucionarios y se registraron disturbios, llegando incluso a darse una nueva rebelión fallida en febrero de 1522. Por ello muchos historiadores extienden la rebelión hasta esa fecha.

Para cerrar este post, nos gustaría recuperar una reflexión que hizo Óscar Sancho, líder de Lujuria, durante la promoción del disco en una entrevista en el programa Noche Sin Tregua presentado por Dani Mateo. Allí señaló que los grupos heavys abusaban de los temas fantásticos en sus canciones, y apostaba por inspirarse en temas reales, en episodios históricos que son absolutamente impresionantes como lo fue esta rebelión de los comuneros.

Bibliografía:

  • Berzal de la Rosa. (2012). Los Comuneros. De la realidad al mito. Silonia.
  • Parker, G. (2020). Carlos V. Una nueva vida del emperador. Planeta.
  • Pérez, J. (2001). Los Comuneros. La Esfera de los Libros.
  • Thomas, H. (2012). El imperio español de Carlos V. Planeta.

53 Nations – Heaven Shall Burn y las Brigadas Internacionales

So many sons and daughters, poised to attack,

Born in distant fatherlands

Marching under the heavens of Spain

Así comienza la canción de Heaven Shall Burn «53 Nations»: Tantos  hijos e hijas, preparados para atacar. Nacidos en patrias lejanas, marchando bajo los cielos de España. De entrada, podría parecer sorprendente que un grupo de metalcore o death metal alemán comience una canción con estos versos, pero en realidad la sorpresa se disipa en cuanto conocemos a los componentes de Heaven Shall Burn y a qué se refiere la canción.

Portada del álbum ‘Veto’ (2013) de Heaven Shall Burn. La canción “53 nations” es la penúltima del disco.

Estos alemanes nunca han ocultado su simpatía por movimientos progresistas, dedicando canciones a personalidades como Salvador Allende o Víctor Jara, e incluyendo mensajes en sus letras en contra del racismo o el fascismo y en favor de los derechos de los animales, mensajes ecologistas y en apoyo a distintas causas solidarias. Pero ¿qué tiene todo esto que ver con España y con esta canción?

Comencemos por el título: 53 naciones son el total de procedencias de los voluntarios que integraron las Brigadas Internacionales que acudieron a España durante la Guerra Civil para apoyar al bando republicano. Pero si todo esto no te suena de nada, permítenos hacer una pequeña contextualización:

Nos trasladamos a la década de los treinta, un momento en que la crisis provocada por el Crac del 29 en Estados Unidos ha agravado la situación económica de los países participantes en la Primera Guerra Mundial. La sociedad, desconfiando de la democracia liberal, se polariza en favor de los movimientos comunistas, que tienen como referente la recién nacida Unión Soviética, y los movimientos de corte fascista, que han llegado al poder en Italia (1922), Portugal (1932) y Alemania (1933).

En España, una parte del ejército y las élites burguesas conservadoras se han puesto de acuerdo para dar un golpe de Estado contra el gobierno republicano. Un golpe que pretendía hacerse con el poder en poco tiempo pero que, fracasando en buena parte del territorio español, ha dado lugar a una guerra que se alargará durante tres años (1936-1939).

En este contexto, el gobierno de la República española lanza varias peticiones de ayuda a la comunidad internacional. Sin embargo, por aquel entonces Reino Unido y Francia trataban de contener a la Alemania nazi a través de una política de apaciguamiento, motivo por el cual Francia propuso la creación del Comité de No Intervención, que inmediatamente fue apoyado por Reino Unido, con el fin de evitar la intervención extranjera en el conflicto español. Su intención era evitar una guerra a gran escala entre las democracias europeas y los nuevos países fascistas. Sin embargo, Alemania, Italia, Portugal y la Unión Soviética rechazaron el acuerdo.

Esto benefició enormemente al bando sublevado, que se convirtió en el principal receptor de la ayuda internacional, mientras las democracias daban la espalda a España. Ante esto, la Unión Soviética, al frente de la Internacional Comunista, lanzó un llamamiento a voluntarios de todo el mundo a la que respondieron personas de ese total de 53 naciones que dan título a la canción.

And without fear go to the barricades

Brothers and sisters in arms

Y, sin miedo, id a las barricadas, hermanos y hermanas en armas.

La organización de esas brigadas de voluntarios no fue ni mucho menos algo improvisado, sino que estuvo perfectamente organizado, en especial por parte del Partido Comunista Francés y su dirigente André Marty. En distintos países los partidos comunistas, coordinados desde Moscú, montaron oficinas de reclutamiento y pusieron los medios necesarios para el transporte, armamento y adiestramiento de personas que, en su mayoría, no tenían experiencia militar.

El 12 de octubre de 1936 llegó a Alicante el primer barco con 500 voluntarios que, desde allí fueron conducidos en tren hasta Albacete. Esta ciudad se convertiría a partir de entonces en la sede de las Brigadas Internacionales, donde se procedería a la formación y adiestramiento de estos voluntarios.

Bandera de las Brigadas Internacionales.

Esta fue, a juicio de muchos brigadistas y autores posteriores, el momento en que muchos de aquellos voluntarios se desilusionaron, ya que la formación era especialmente disciplinada, y pasaba no solo por una preparación física y técnica, sino también por una formación ideológica, ya que la máxima comunista era que un soldado solamente lucharía bien si sabía perfectamente por qué estaba combatiendo. Muchos de ellos, al emprender el viaje, no esperaban tener que pasar por tal preparación ni atender a una disciplina tan rígida.

La mayor parte de quienes vinieron a España a luchar de forma voluntaria lo hicieron motivados por el ideal de la lucha antifascista, que los hizo viajar desde lugares tan lejanos como Estados Unidos, Colombia, China, Chile, Brasil, Irak o Nueva Zelanda. Muchos de ellos, aunque dirigidos y adiestrados por partidos comunistas, no eran adeptos a esta ideología, sino que su único objetivo era frenar el ascenso del fascismo en Europa, y en muchos casos se trataba de extranjeros, como alemanes o portugueses, que ya habían perdido este combate en sus países de origen, de hecho el mayor contingente lo suponían voluntarios italianos. Quizá por ello la canción haga esta aseveración:

This is the reckoning

Now only hatred fills our hearts

Raising the colours of freedom

Esto es el ajuste de cuentas, sentencia el primer verso de la estrofa.

Brigadistas en 1937. Fuente: Wikipedia.

El total de brigadistas que llegaron a España a luchar sigue siendo objeto de debate: si bien hasta hace algún tiempo se hablaba de cifras por encima de los 50.000, a día de hoy los principales autores no le dan más de 41.000, muy por debajo de las cifras de soldados extranjeros que asistieron a las fuerzas rebeldes por parte de Italia y Alemania. Y a pesar de no ser un número elevado, los brigadistas sí que presentaron un porcentaje de bajas (15 por ciento) muy superior al del resto de cuerpos que participaron en el conflicto (6 por ciento).

In ruthless fights, I saw my best friends die

Now buried far away, so far away from home,

Lionhearted soldiers, no one shall forget their names

En luchas despiadadas, vi morir a mis mejores amigos. Ahora, enterrados lejos, muy lejos de casa. Soldados con corazón de león, nadie olvidará sus nombres.

Muchos autores explican el elevado número de bajas por su grado de implicación en el combate. Precisamente ese idealismo al que antes hicimos referencia les habría llevado a convertirse en la principal fuerza de choque del bando republicano, interviniendo en algunas de las batallas más duras de todo el conflicto.

Understanding what the world still had to learn

No mercy to the villains,

Defending the republic infected by a fascist pestilence

Entendiendo lo que el mundo aún no había entendido, sin piedad para los villanos, defendiendo la república infectada por una pestilencia fascista.

Pero fue precisamente esa determinación antifascista la que les valió un recuerdo en la memoria colectiva no solo de los españoles, pues la imagen de los brigadistas se ha convertido en un tema muy explotado en otros países de Europa, así como en Estados Unidos. No en vano, en este caso se trata de un grupo alemán que se hace eco de ellos.

Sin embargo, a juicio de autores como Anthony Beevor, esta explotación ha supuesto una cierta deformación de la realidad histórica. Así, por ejemplo, a menudo se alude a los miembros de las Brigadas Internacionales como intelectuales de clase media, pero esto es más un tópico romántico que una realidad. El propio Beevor recoge datos que contradicen esta idea, como por ejemplo el hecho de que el 80 por ciento de los voluntarios procedentes de Gran Bretaña fueran obreros manuales desempleados en el momento en que se sumaron a la causa. Esto, desde luego, no debe suponer un descrédito para ellos o su causa, todo lo contrario.

This righteous fight reveals your shame,

Delivered to oblivion, those who fought a horrid beast

Homecoming held no glory and silence covers ours tombs

Scorned and despised, left and denied, but still do I defy

Las últimas brigadas fueron reagrupadas y disueltas a lo largo de la segunda mitad de 1938, y tras la disolución muchos brigadistas fueron considerados poco más que mercenarios de vuelta a casa, de ahí esa mención en la canción: el regreso a casa no tuvo gloria y el silencio cubre nuestras tumbas. Obviamente esto no fue así en los países comunistas, donde lejos de ser mal vistos, fueron condecorados como héroes, pero en otros lugares no gozaron de esa consideración. Despreciado, abandonado y rechazado, que dice la canción. En muchos países no fueron reconocidos hasta tiempos recientes

Desfile de despedida a las Brigadas Internacionales en Barcelona en octubre de 1938. Fuente: Wikipedia.

Tanto es así, que para algunos suponía un problema la vuelta a casa: obviamente aquellos que provenían de países bajo una dictadura fascista, pero también otros procedentes de países como Canadá sabían que deberían responder ante leyes que penaban el haberse unido a un conflicto armado que no contaba con respaldo estatal y que, en consecuencia, serían juzgados. En muchos de estos casos, los brigadistas optaron por pedir auxilio en terceros países o bien continuar con su lucha antifascista en otros puntos, en especial sumándose a la Segunda Guerra Mundial en cuanto esta estalló.

La canción termina con un alegato puesto en boca de los brigadistas que, conociendo a Heaven Shall Burn, no pretende únicamente servir de homenaje a estos combatientes, sino también de motivación para la lucha antifascista en la actualidad.

I still resist and fight your apathy,

And still I fight

La canción

La canción en el canal oficial de YouTube de Heaven Shall Burn

Bibliografía

Beevor, A. (2011). La guerra civil española. Planeta.

Payne, S. (2011). ¿Por qué la República perdió la guerra? Espasa.

Preston, P. (2017). La guerra civil española. Debolsillo.

Preston, P. (2008). Idealistas bajo las balas. Debolsillo.

Thomas, H. (2010). La guerra civil española. Debolsillo.

Tusell, J. (2012). Historia de España en el siglo XX. 2. La crisis de los años treinta: República y guerra civil. Taurus.

El sitio de Alesia – Eluveitie

Eluveitie es un grupo de folk metal suizo que se caracteriza por el empleo de instrumentos tradicionales centroeuropeos y celtas como la zanfona o la gaita. Sus letras tratan casi en exclusiva de mitología y cultura celta, más concretamente de los pueblos galos que poblaron su tierra, Suiza, y de hecho es habitual el uso de la desaparecida lengua gala en sus canciones. Pero han venido a parar a nuestro blog de la mano de una de las mayores victorias romanas, así que os proponemos un viaje a la Antigüedad para comprender por qué un grupo de folk suizo decide dedicar una canción a este acontecimiento.

Hablamos de la canción “Alesia”, decimocuarta canción del disco Helvetios, quinto álbum de estudio lanzado en 2012. Y los hechos que nos narra la canción se remontan al año 52 a. C., a un momento en que Roma llevaba ya más de un siglo tratando de someter a los galos que poblaban los territorios de las actuales Francia, Bélgica, parte de Italia, Alemania y Países Bajos y, claro, Suiza.

La canción “Alesia” de Eluveitie en su canal oficial de YouTube.

La conquista de aquellos territorios se estaba convirtiendo en una empresa costosa para el ejército romano, pero sería un general romano el que le daría el empuje definitivo, Cayo Julio César. Por aquel entonces César acababa de ser nombrado procónsul de esos territorios recién conquistados, pero necesitaba progresar en la política romana para alcanzar sus ambiciosos objetivos, y una forma de hacerlo era añadiendo triunfos y victorias a su currículum. Así, decidió aplicar una política muy agresiva con los pueblos nativos galos que le permitiera regresar a Roma habiendo sometido toda la Galia de forma definitiva.

Mientras Julio César conseguía reunir a un ejército formado por varias legiones, milicias provinciales y mercenarios, los galos organizaron una gran confederación de tribus al frente de la cual pusieron al líder de los avernos, Vercingétorix, uno de los principales promotores de la unión frente a los romanos. Comenzó así el enfrentamiento entre las tropas romanas de César y las galas de Vercingétorix. Eluveitie tiene otras canciones dedicadas a Vercingétorix y a la Guerra de las Galias como “Kingom Come Undone” o “Carnutian Forest“.

Estatua de Vercingétorix levantada en el siglo XIX en el lugar donde estuvo Alesia. Fuente: Wikipedia.

Curiosamente, una migración fue el detonante de la alianza y el último gran enfrentamiento galo-romano: en el año 58 a. C. los helvecios, la tribu celta que poblaba la actual suiza y que da nombre al disco en que se incluye la canción, se vieron obligados a migrar a causa de las presiones de los pueblos germanos sobre su territorio. César, alegando que acudía para proteger a los galos del empuje germano para que no corrieran la misma suerte que los helvecios y de paso contener a estos, desplazó a sus tropas y llevó a cabo una invasión en toda regla de la Galia.

Tras restablecer las fronteras y asegurarlas, el ejército romano se estableció en el territorio ocupado y poco a poco fue imponiendo sus políticas, lo que fue despertando a la resistencia gala. Hubo varios levantamientos contra las presiones fiscales que fueron duramente reprimidas por las fuerzas de César. Algunas de estas rebeliones llegaron a desembocar en la extinción de tribus completas, cuyos individuos acababan ejecutados o convertidos en esclavos.

Vercingétorix aprovechó estas circunstancias para lanzar discursos contra el dominio romano que acabaron recalando en las distintas tribus que le fueron brindando un apoyo que desembocó en la formación de esa gran confederación ya en el 52 a. C.

Comenzó entonces un levantamiento por casi toda la Galia que en la primavera de aquel año dio lugar a una persecución contra los galos comandados por Vercingétorix por parte de las tropas romanas. La estrategia del galo pasaba por evitar un enfrentamiento directo y tratar de ir debilitando y agotando a los romanos aplicando tácticas como la tierra quemada. No obstante, se dieron a lo largo de los meses varias batallas y asedios. Y mientras tanto, más tribus se sumaban a la causa de Vercingétorix.

En verano, César llevó a cabo una reorganización de sus fuerzas que le permitió enfrentarse a los galos de forma más ágil y rápida, lo que obligó a las fuerzas de Vercingétorix a abandonar su estrategia y reunirse en Alesia.

Alesia era el nombre del principal oppidum de la tribu de los mandubios, es decir, una fortificación en un punto elevado que en este caso hacía las veces de capital de este pueblo. Allí se refugiaron los rebeldes galos y desde allí enviaron peticiones de auxilio a todos los pueblos aliados.

La canción de Eluveitie comienza con un tono relajado y la suave voz de Anna Murphy describe el que podría ser el momento en que los de Vercingétorix cruzan las puertas de la ciudad, aunque también podría corresponder a otro momento que veremos más adelante.

The grass was as green as it always was that sinister day

(La hierba era tan verde como siempre aquel día siniestro)

The blackbirds sang their songs as they always did that black-letter day

(Los mirlos cantaban sus canciones como siempre aquel día ominoso)

We passed the great gate for the very last time

(Atravesamos la gran puerta por última vez)

I did not look back, I knew we’d stay

(No miré atrás, sabía que nos quedaríamos)

En lugar de atacar directamente la ciudad, César decidió sitiarla. Para ello se inspiró en el asedio de Numancia que llevó a cabo Publio Cornelio Escipión, distribuyó a sus legiones en campamentos de campaña que rodearon toda la fortificación, de forma que los galos quedaron completamente aislados, no solo sin escapatoria, sino también sin acceso a recursos básicos para su supervivencia.

La situación se extendió durante semanas, durante las cuales, lejos de aflojar su cerco, los romanos unieron sus campamentos con unas grandes murallas con torres distribuidas de forma regular a lo largo de todo el cerco.

Reconstrucción de las murallas, torres y fosos romanos en el actual Museo-Parque de Alesia. Fuente: Wikipedia.

En la sexta semana, las reservas de alimentos de Alesia eran ya insuficientes para mantener a toda la población, de forma que las autoridades galas decidieron expulsar de la ciudad a todos los civiles que no pudieran luchar, muchos de ellos miembros de sus propias familias: ancianos, mujeres, niños, discapacitados… De esta forma, el problema de su sustento pasaba a ser de los romanos, pero cuando los expulsados tocaron a las puertas de César ofreciéndose incluso como esclavos, este los rechazó, pues sabía que no tenía alimentos suficientes para sus tropas y para ellos, así que alrededor de unas 10.000 personas acabaron muriendo de hambre entre Alesia y los campamentos romanos. Se trata, sin lugar a dudas, del momento más trágico de todo este episodio y del que muy probablemente nos hable en realidad la canción. Esto es al menos lo que parece cuando los guturales de Chrigel Glanzmann irrumpen en la canción para acompañar a la voz de Murphy):

I knew they would not let us go leave the death strip

(Sabía que no nos dejarían abandonar la franja de la muerte)

I saw the gleam in their eyes of fear and enslavement

(Vi el reflejo de temor y esclavitud en sus ojos)

Suffering from the crushing weight

(Sufriendo por el peso aplastante)

I knelt ground take me home

(Supliqué que me llevaran a casa)

Y llega estribillo al grito de “Alesia, Alisanos“. Alesia ya sabemos que es el nombre de la ciudad, y Alisanos, aunque a los españoles nos pueda sonar así, no es un gentilicio, sino el nombre de un dios galo que algunos estudios relacionan directamente con esta localización, de forma que sería un dios local cuyo culto se extendió quizá a otros puntos de cultura celta. Y sigue:

Wake me when I’m gone

(Despiértame cuando me haya ido)

Ianotouta, eternity

Desconocemos si Ianotouta tiene alguna relación con alguna deidad o si sencillamente es la palabra gala para eternidad.

Proclaim our barren sacrifice

(Proclama nuestro sacrificio inútil)

On that ground we cherished life

(En esa tierra amamos la vida)

We embraced death

(Aceptamos la muerte)

As the children’s cries trailed off

(Mientras se perdían los llantos de los niños)

Sob yielded deathly hush

(Tras los sollozos llegaba un silencio mortal)

The grass was as green as it always was that sinister day

(La hierba era tan verde como siempre aquel día siniestro)

As we walked the alleys like thousand times before

(Mientras caminábamos por las calles como miles de veces antes)

I knew we’d stay

(Sabía que nos quedaríamos)

Outside Alesia

(Fuera de Alesia)

We offered a living sacrifice

(Ofrecimos un sacrificio en vida)

Outside the doors of Alesia

(Fuera de las puertas de Alesia)

Where our tears run dry

(Donde se secaron nuestras lágrimas)

Quizá, la referencia que hace la letra al sacrificio hecho en el exterior de Alesia, invite a interpretar toda la canción de Eluveitie como una reflexión hecha por una de las personas expulsadas de la ciudad y que encontraron su final de forma dramática en aquella tierra de nadie.

A comienzos de octubre llegó a las proximidades de Alesia el ejército formado por los pueblos aliados que habían recibido las solicitudes de auxilio que habían enviado los de Vercingétorix en su llegada a la ciudad. Este ejército de socorro era imponente, formado por varias decenas de miles de hombres (hay estimaciones de entre 50.000 y 60.000 hombres). Sin embargo, el procónsul se había preparado para esta eventualidad: tras construir la primera muralla que rodeaba Alesia y comunicaba los campamentos romanos, ordenó construir una segunda muralla paralela y frente a ella se colocaron estacas, fosos y toda clase de trampas y obstáculos que impidieran al ejército de socorro aproximarse a ella.

Reconstrucción de los obstáculos levantados por las tropas romanas. Fuente: timetravelrome.com.

Así, César y sus hombres estaban sometidos a una especie de asedio dentro de un asedio. Sin embargo, el tiempo seguía jugando en contra de los refugiados en Alesia, así que el primer día ya intentaron, sin éxito, romper las líneas romanas. Tras un segundo intento igualmente infructuoso, los galos lograron localizar un punto donde las defensas romanas eran más débiles a causa de la geografía y prepararon un ataque a ese punto que puso en jaque a los romanos, pues incluso desde Alesia los sitiados se organizaron para atacar el mismo punto. Para ambos bandos ese tercer encuentro era decisivo: los romanos se arriesgaban a que se unieran las fuerzas de Alesia y las del exterior y que estas lograsen romper las defensas romanas, mientras que los galos se quedaban sin tiempo y una tercera derrota podía suponer la pérdida total de esperanzas.

Consciente de ello, el propio César relata en su obra La guerra de las Galias cómo en ese momento decidió salir personalmente al encuentro de los enemigos, con la idea de que al ver su capa carmesí, sus hombres recuperasen la motivación para luchar. Gracias o no a su capa, el refuerzo al frente del cual se colocó el general desequilibró la balanza de nuevo en favor de los romanos. Los sitiados vieron cómo el ejército exterior era aplastado y decidieron abandonar la lucha y refugiarse de nuevo tras las puertas de Alesia, quedando de nuevo la victoria en manos romanas.

Al día siguiente, Vercingétorix reunió a los principales líderes en Alesia para tomar una decisión. Sobre la mesa tan solo dos opciones: el suicidio del líder galo o su entrega al enemigo. Finalmente la decisión fue la entrega de todos con vida. Poco a poco fueron saliendo de Alesia, entregando sus armas a los romanos y quedando a su merced.

Vercingétorix arroja sus armas a los pies de César, por Lionel Royer (1899).

El propio Vercingétorix se arrodilló ante César después de entregarle sus armas, este lo hizo encadenar y lo llevó con él a Roma encadenado como símbolo de su triunfo sobre la Galia. En Roma, el líder galo se mantuvo preso en el Tullianum (aunque algunos historiadores ponen en duda este dato), una célebre prisión próxima a los foros de la ciudad, a la espera de la celebración del triunfo de César para ser estrangulado a continuación. Sobre si fue estrangulado por orden de César o del Senado y sobre su encierro existen varias teorías distintas.

El triunfo de César en Alesia marcó el final de la Guerra de las Galias, a pesar de nuevas resistencias, batallas y asedios, el grueso de las tropas galas había sido derrotado, y en apenas dos años más, toda la Galia se convirtió en una provincia romana.


Bibliografía:

César, J. (2017). La guerra de las Galias. [Traducción de Ramírez de Verger, A.] Cátedra.

Goldsworthy, A. (2005). El ejército romano. Akal.

Goldsworthy, A. (2007). César. La biografía definitiva. La Esfera de los Libros.

Montanelli, I. (2003). Historia de Roma. Debolsillo.

Roldán, J. M. (2008). Césares. Julio César, Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. La Esfera de los Libros.

VVAA. (2017). La batalla de Alesia. El fin de la guerra de las Galias. 50Minutos.

Enlaces de interés:

Otra canción sobre Alesia: “Storm the Gates of Alesia“, de Ex Deo.

Para saber más sobre el asedio de Alesia, te recomendamos este podcast de HistoCast.

Agent Orange – Sodom y la guerra química en Vietnam

En 1987, la banda alemana Sodom publicó su tercer disco llamado Agent Orange. La fascinación de Tom Angelripper (cantante y bajista de la banda) por la guerra de Vietnam hizo que dedicara el álbum a este conflicto bélico. El nombre del disco se debe a la guerra química que desarrolló el ejército de Estados Unidos sobre Vietnam y la canción que analizaremos a continuación es la que da nombre al disco.

Libreto completo del disco Agent Orange. A la izquierda podemos ver un avión fumigando con agente naranja, que cae en forma de calavera. Fuente: https://musical-hall.com/sodom-agent-orange-cover-art

Las operaciones militares

Operation Ranch Hand
Spray down the death
Down on their farms
Assault against the population
Suppres by military arms

Esta primera estrofa nos sitúa en el contexto preciso de la guerra. La Operación Ranch Hand fue una operación que se basó en el uso de defoliantes y herbicidas sobre suelo vietnamita para eliminar las coberturas de jungla y los recursos agrícolas del Frente Nacional de Liberación de Vietnam, también conocidos como Viet Cong. Esta operación se desarrolló dentro del marco del programa Trail Dust, entre los años 1962 y 1970 y en ella se utilizaron alrededor de 80.000 millones de litros de herbicidas, siendo el conocido como «agente naranja» el más utilizado, aunque no fue el único, pues el conjunto de químicos de esta operación se conoce como «herbicidas arco iris».

La estrofa no solo nos narra el uso de químicos sobre Vietnam sino que hace hincapié en que afectó a población civil como veremos más adelante.

Tabla con los millones de litros de herbicidas utilizados en Vietnam. Fuente: Stellman, J. M.; Stellman, S. D.; Christian, R.; Weber, T.; Tomasallo, C. (2003). The extent and patterns of usage of Agent Orange and other herbicides in Vietnam. Nature, vol. 422. p. 684.


Only you prevent the forest
Legalize the war
They are deprived of their power
Eradication without law

La frase «Only you prevent the forest» proviene de un programa estadounidense para evitar incendios y era el eslogan de la mascota Smokey Bear, quien afirmaba que «Only you can prevent forest fires». El mensaje fue cambiado por los pilotos de la operación Ranch Hand y se convirtió en «solo tú puedes evitar el bosque», llegando incluso a realizarse pósteres con este lema que se colocaron en diferentes edificios de entrenamiento de los pilotos.

Cartel de Smokey con el lema de la Ranch Hand. Fuente: Wikipedia.

Las siguientes frases de la estrofa son una crítica al «todo vale» en la guerra sin importar las consecuencias que tendrán en el futuro las acciones que se perpetren durante el conflicto.

¿Qué es el Agente Naranja?

Agent Orange
Agent Orange
Agent Orange
A fire thar doesn’t burn

Se trata de un herbicida y defoliante, se le llama «naranja» porque era el color de la cinta que rodeaba los barriles de esta sustancia. Este herbicida se compone de la mezcla de dos productos químicos, el 2,4-D y el 2,4,5-T. A priori estos productos no deberían suponer riesgo extremo para la salud, pero el 2,4,5-T se contaminó en su producción con TCDD, una dioxina conocida como «el veneno más tóxico elaborado por el hombre». Esta dioxina afecta a los procesos del ADN cuando un bebé se está formando y los genes comienzan a dividirse. Solo una molécula de esta dioxina puede reemplazar la distribución genética normal y ahí es dónde aparecen los defectos de nacimiento.

La dioxina aparece como una reacción secundaria en la fabricación del herbicida, pero en el caso del agente naranja la cantidad era mil veces mayor de lo que debería haber sido. Las empresas que realizaron estos agentes afirman que desconocían la contaminación del 2,4,5,-T con esta dioxina, sin embargo, existen informes anteriores alertando del peligro de la misma. Sea como fuere, los efectos pronto comenzaron a aparecer perpetuándose a lo largo del tiempo y llegando hasta nuestros días.

Mapa de las zonas sobre las que se utilizaron herbicidas. Fuente: Wikipedia.

Las consecuencias

All the marks erased long ago
Scars are healed up
Cancer creeps into their innocent souls
Memorials of flesh and blood

La canción nos transporta al presente (1987) y comienza a mostrarnos los efectos de este devastador veneno. Durante los primeros años tras la guerra se observó un inusual aumento de aparición de tumores extraños y bebés nacidos con malformaciones en las zonas en las que se había irrigado el agente naranja.

La frase «Memorials of flesh and blood» resulta devastadora, pues son las generaciones posteriores quienes, a través de estas deformaciones, los cánceres y enfermedades poco comunes quienes nos recuerdan a día de hoy la guerra de Vietnam.

Have survived unlawfully punished
Poisoned till the end of their lives
Physical deformity
What medicine will help?
Still births will rise

Grieved weak hearts are crying
Waiting for the end
In this condition they are dying


La siguiente estrofa ahonda en este calvario para los supervivientes contaminados por el agente, muchos de ellos simplemente están «esperando el final». Bruno Philip nos dice al respecto en un artículo realizado para El País que «Nguyen Van Dung, de 43 años, y de su mujer, Luu Thi Thu, de 41. El hombre trabaja desde hace años como alcantarillero cerca de las pistas del aeropuerto y del lugar en el que fueron almacenados los toneles naranjas. Su primera hija nació perfectamente normal en 1995. Al año siguiente, fue contratado en el aeropuerto. Su segunda hija llegó al mundo en 2000. Murió de leucemia a la edad de siete años. En 2006, Luu dio a luz a su tercer hijo, Twan Tu, un niño de frente desmesuradamente abombada, quejumbroso, incapaz de moverse, que da pequeños gritos, la oreja pegada al sonido de un móvil que escucha sin descanso».

Por su parte, Luis Mazarrasa, en un artículo para elDiario.es, relata que «Al abandonar el hospital Tû Dû, que ya visité en 1995 con motivo del veinte aniversario del fin de la guerra, me despido de Nhung, un chico de unos catorce años cuyas piernas terminan abruptamente en las rodillas y su cabeza en pico. Me sonríe tristemente e intenta darme la mano con dificultad, porque tiene los dedos unidos por membranas».

Esto son solo dos ejemplos de la realidad de muchas familias vietnamitas y de los niños nacidos tras la exposición de sus progenitores al agente naranja.

Newborns of the damned
Preserved in test tubes for generations
Vicious circle of transmission

La canción continúa mostrando la cruda realidad de la guerra química y aporta la siguiente sentencia «conservados en tubos de ensayo por generaciones». ¿A qué hace referencia? Posiblemente a las muestras guardadas en formol en las que se conservan fetos con deformidades, cuerpos unidos y crecimientos cancerosos.

There’s no way for reparations
Must live with chemical agent called

Agent Orange… burn
Agent Orange… burn
Agent Orange… burn

Las últimas estrofas hablan de la inexistencia de reparaciones para las víctimas del agente naranja. No solo los vietnamitas se vieron afectados, sino que muchos veteranos estadounidenses (alrededor de 230.000) comenzaron a desarrollar patologías. Esto sí llamó la atención de los medios de comunicación y pronto se realizó un proceso judicial contra las empresas involucradas: Monsanto, Dow Chemical, Uniroyal, Hercules, Diamond Shamrock, Thompson Chemical y TH Agriculture. Las dos primeras iniciaron una campaña para desacreditar las evidencias científicas de la toxicidad de la dioxina. Y, en su defensa, afirmaron que las Fuerzas Aéreas les exigieron cantidad y no calidad.

En 1984 fueron condenadas al pago de 180 millones de dólares a las víctimas expuestas al herbicida y a sus familias. Sin embargo, estas reparaciones se realizaron únicamente hacia los soldados estadounidenses.

En el año 2005 Vietnam llevó a los tribunales a las empresas Monsanto y Dow Chemical sin resultado, por lo que las reparaciones hacia el pueblo vietnamita han sido inexistentes. Se calcula que la cifra de personas afectadas podrían ser de unos cuatro millones de personas.

A día de hoy existen diferentes ONG que están tratando de ayudar a las víctimas del agente naranja. Por su parte, aunque Estados Unidos no reconoce los crímenes de guerra, desde 2012 se está tratando de realizar una limpieza de las zonas que fueron rociadas con el los herbicidas.

Bibliografía:

Agente Naranja: El envenenamiento de Vietnam • Ecologistas en Acción. (1998, diciembre 1). Ecologistas en Acción. https://www.ecologistasenaccion.org/6050/

Criado, M. Á. (2019, marzo 16). El agente naranja sigue pudriendo los suelos de Vietnam 50 años después. El País. https://elpais.com/elpais/2019/03/16/ciencia/1552710887_506061.html

Lewis, J. G. (2006). James G. Lewis on Smokey Bear in Vietnam. Environmental History, 11(3), 598-603. https://doi.org/10.1093/envhis/11.3.598

Mazarrasa, L. (2015, mayo 2). El Agente Naranja sigue matando en Vietnam cuarenta años después. ElDiario.es. https://www.eldiario.es/internacional/agente-naranja_1_2694656.html

Philip, B. (2013, mayo 5). Reportaje | El ‘agente naranja’ aún golpea. El País. https://elpais.com/internacional/2013/05/02/actualidad/1367498254_513546.html

Sills, P. (2014). Toxic War: The Story of Agent Orange. Vanderbilt University Press.

Stellman, J. M.; Stellman, S. D.; Christian, R.; Weber, T.; Tomasallo, C. (2003). The extent and patterns of usage of Agent Orange and other herbicides in Vietnam. Nature, vol. 422.

Wilcox, F. A. (2011). Waiting for an Army to Die: The Tragedy of Agent Orange. Seven Stories Press.

Young, A. L. (2009). The History, Use, Disposition and Environmental Fate of Agent Orange. Springer Science & Business Media.

The Bloody Veredict of Verden – Carlomagno y las guerras sajonas

I shed the blood of the saxon men! – Christopher Lee

¿Recordáis aquella película en la que Christopher Lee hacía de Carlomagno y pronunciaba esta frase? Nosotros tampoco. La cita es parte del estribillo de la canción que analizaremos a continuación («The Bloody Veredict of Verden») de la banda «Christopher Lee». Sí, nuestro querido Saruman arrastraba una voz cruel (y muy heavy). El álbum que contiene esta canción fue publicado en 2010 bajo el nombre de Charlemagne: By the Sword and the Cross. Se trata de un proyecto conceptual de metal sinfónico que tiene como protagonista a Carlomagno.

Portada del disco Charlemagne: By the Sword and the Cross. Fuente: Discog

La canción está escrita (y cantada) a dos voces en forma de diálogo entre el joven y el viejo Carlomagno acerca del suceso conocido como la «masacre de Verden», episodio que se enmarca dentro de las guerras entre francos y sajones.

Does a man have to fight all his life
Only in death to take flight to the skies?
Warmongers vie to take my throne
No respect is ever shown

Situación antes de Carlomagno:

A la muerte de Pipino el Breve (768) el Reino de los francos quedó dividido entre sus hijos Carlos y Carlomán. Sin embargo, pocos años más tarde, Carlos se haría con el reino de su hermano a la muerte de este, unificando el territorio. Es a partir de entonces cuando comienza la expansión territorial, siendo la conquista de Sajonia la gran empresa del reinado de Carlomagno.

Esta primera estrofa presenta a un rey que se ve agredido por otros «belicistas» y que defiende «su territorio» (en esta época la idea de Estado era imaginada como derecho patrimonial). No solo guerreó con los sajones, sino que la expansión franca tuvo varios frentes: el sajón, el italiano contra los lombardos y en Hispania frente a los musulmanes.

Mapa con los territorios del Imperio de los francos. Fuente: Wikipedia.


To Pope, or Prince, nor man, nor beast
And steal our cattle for to feast!
No Earthly princeling mind shall take
For scandalous idolatry so fake!

Inicio de la guerra contra los sajones:

A la llegada al trono, Carlomagno consiguió una alianza con el pontificado recibiendo legitimidad para llevar a cabo sus acciones militares en favor de la difusión de la fe cristiana. Con respecto a estas campañas, podría parecer que existía una planificación sistemática, pero las motivaciones fueron diferentes en cada una de ellas.

In borderland raids, they came in their hordes
Ransacking villages, taking the spoils
With nothing to lose, and possessions few
Bold, sturdy, fearless and cruel!

Para el caso que nos ocupa, la relación entre sajones y francos era inestable. Parece ser que reconocían la supremacía franca pero realizaban razzias (expediciones de pillaje) sobre el territorio gobernado por Carlomagno. En el año 772, a consecuencia de una de estas expediciones de saqueo, Carlomagno condujo a su ejército hacia el santuario de Irminsal, destruyéndolo. Esta sería la primera de muchas incursiones sobre territorio sajón, un conflicto que duraría alrededor de treinta años.

Debido a que los sajones carecían de un líder que aunara el territorio, los carolingios se encontraban en la situación continua de que algunos aceptaban la paz y otros continuaban con la lucha. Esto condujo a Carlomagno a establecer una serie de guarniciones en las proximidades del río Weser y en Eresburg.

Defiant of Baptism on pain of death
Tough measures call for me to be ruthless
To set an example to the rebels
Draconian for their worship of devils

A lo largo de esta contienda Carlomagno promulgó una serie de leyes en las que se instaura un duro régimen administrativo (leyes draconianas según la canción) propio de un territorio ocupado por la fuerza, así como una evangelización que castigaba con la muerte a los paganos y a aquellos que se enfrentaran a la iglesia.

La Capitulatio de Partibus Saxoniae (782-85) nos dice que:

  • Aquellos que asaltan violentamente una iglesia y quitan algo en ella por la fuerza o con robo o que dejan que la iglesia se incendie deben morir.
  • Los que rompen los ayunos de cuarenta días antes de Pascua en desprecio de la fe cristiana y comen carne deben morir. Pero el sacerdote debe verificar si no se vio obligado a comer carne por necesidad.
  • Quien mate a un obispo, un sacerdote o un diácono debe morir.
  • La pena de muerte es sufrida por el hombre que es engañado por el demonio y que cree en la costumbre pagana de que cualquier hombre o mujer es brujo y devorador de hombres y, por lo tanto, los quema o consume su carne o la pasa para consumo.
  • La pena de muerte se otorga a aquellos que, según la costumbre pagana, entierran cadáveres entregando sus cuerpos a las llamas.
  • Aquellos que desean permanecer paganos y esconderse entre los sajones deben morir, para no ser bautizados o rechazados para ir al bautismo.
  • Los que sacrifican a una persona al diablo y los ofrecen a los ídolos según la costumbre pagana deben morir.
  • Aquellos que quieran hacer votos contra los cristianos con los gentiles o que quieran perseverar con ellos como enemigos de los cristianos deben morir. Y quien lo apoya contra el rey y el cristianismo también debe morir.

Esta ley fue establecida años después de la masacre de Verden. No obstante, la canción no se muestra en orden cronológico ya que narra la historia como un recuerdo de estas campañas.

Entra en escena Widukind:

How many times did I venture forth
To the extreme wilderness of the north?
To subdue those whose hatred was great
Against churches and priests of our Christian state

Volviendo al contexto histórico, la iglesia había tratado de evangelizar los territorios sajones con escaso éxito y, en muchas ocasiones, las incursiones sajones apuntaban a iglesias y monasterios.

Carlomagno pudo haber pensado que el problema ya estaba resuelto y dirigió sus esfuerzos a la cuestión lombarda. No obstante, la guerra en Sajonia estaba lejos de solucionarse. Poco después de la destrucción de Irminsal, apareció el que sería el líder de la resistencia sajona pagana, Widukind de Westfalia, un comandante militar con la capacidad política de cultivar las relaciones con frisones y daneses paganos. En el año 773, una fuerza sajona aprovechó la preocupación de Carlomagno con Italia para recuperar Eresburg y Syburg. Es ahora cuando el enfrentamiento entre ambos pueblos se recrudece.

Estatua de Widukind en Herford, Alemania. Fuente: Wikipedia.

Shall my realm be taken as I toil
To force others out of Frankish soil?
And I return to learn that all is lost
Yet my companions I trust, the sword and the Cross

Al año siguiente, mientras Carlomagno todavía estaba ocupado en el norte de Italia, los invasores asolaron gran parte del norte de Hesse y quemaron la abadía en Fritzlar, asesinando al abad y los monjes. Durante el otoño, Carlomagno se apresuró hacia el norte, conquistando la capital lombarda de Pavía y, reuniendo todas las tropas locales que pudo, retomó Eresburg antes de que se acercara el invierno y detuviera las operaciones.

La guerra toma un matiz religioso a partir de este momento ya que en enero del año 775, durante una asamblea de los principales líderes carolingios en Quierzy, Carlomagno decidió que los paganos sajones debían ser derrotados y convertidos al cristianismo, o ser aniquilados.

Those good industrious Frankish folk
Who toil out lands with oxen and yoke!
Whilst Lombard, Vulgar and Moorish men
Dare to even glance at them!

Tras un corto período de tranquilidad que Widukind aprovechó para ganar aliados, en el año 777, consciente de las actividades del líder sajón, Carlomagno reunió un ejército particularmente grande, que llevó a Paderborn, donde se había convocado a otra asamblea general de líderes carolingios que se centró en la administración de las tierras sajonas conquistadas.

A esta asamblea acudieron numerosos líderes sajones, quienes aceptaban la rendición. Widukind no estaba presente, sino que se había aliado con el rey danés Sigfred, lo cual significaba que la resistencia sajona seguía activa.

Mientras estaba en Paderborn, Carlomagno recibió una solicitud de apoyo del gobernador de Zaragoza en la zona de la frontera con el Emirato de Córdoba, que estaba en rebelión contra Abd al-Rahman I. Confiado en que Sajonia estaba ahora bajo control, Carlomagno acordó enviar un ejército al año siguiente, que resultó en un fracaso. Además, mientras se llevaba a cabo esta campaña, Widukind regresó a Sajonia destruyendo Karlsburg. Pronto fue rechazado por tropas carolingias pero los ataques sajones continuaron sacudiendo la zona hasta que en el año 782 los sajones obtuvieron una gran victoria en las colinas de Süntel.

La derrota fue humillante para Carlomagno debido a la pérdida de hombres valiosos de la élite militar, por lo que se dirigió al norte para castigar a los sajones.

La masacre de Verden:

Converting entire tribes by the sword
In the name of Jesus Christo, our Lord
On that day in Verden
No mercy given
Victory to the chosen people

Los sajones se sorprendieron por su propio éxito pero también se dieron cuenta de que las consecuencias serían terribles. Debido a la marcha de Carlomagno en represalia por la derrota, muchos de sus líderes se reunieron cerca del asentamiento fortificado de Verden, junto a la confluencia de los ríos Weser y Aller, no para luchar, sino para rendirse. Los líderes sajones entregaron a todos los rebeldes que pudieron. Entre los que no se encontraba Widukind, que había vuelto a huir a tierras danesas.

Four thousand men all dead in one day
They would not renounce their heathen ways
Thirty years of campaigning consumed
To subject those pagans to Christianhood

Al mismo tiempo, Carlomagno ordenó decapitar a 4.500 personas en lo que se conoció como «la masacre de Verden» con la excusa de que habían vuelto a practicar ritos paganos. Este castigo fue un mensaje tanto a sus enemigos como a sus aliados: para los primeros, la rebelión saldría muy cara; para los segundos, la muerte al servicio del rey sería vengada. Este mismo año (782) se redactó la Capitulatio de partibus Saxoniae, de la que ya hemos visto su dureza en los párrafos anteriores.

En lugar de aplastar la resistencia, la matanza en las afueras de Verden causó un resentimiento aún mayor que estallaría en diversas rebeliones a partir del 783 otra vez apoyadas por Widukind hasta que, en el año 785, el líder sajón fue derrotado y se convirtió al catolicismo.

Ary Scheffer: “Carlomagno en Pderborn” (1840). Óleo sobre lienzo. Fuente: Wikipedia. Carlomagno acepta la rendición de Widukind.

Entre los años 782 y 802 se establecieron una serie de leyes conocidas como la Lex Saxonum en las que se incorporaba este territorio al Imperio Carolingio, así como un compromiso entre las costumbres sajonas y las francas, siempre amparadas bajo el cristianismo. Este nuevo sistema requería que los miembros de la aristocracia sajona juraran lealtad como vasallos de Carlomagno y se convirtieran a la fe cristiana.

En estos años hubo algún conato de levantamiento pero fue sofocado rápidamente, la guerra se considera terminada en el año 804 y el problema carolingio se tornó hacia la nueva amenaza del norte.

(I shed Blood of Saxon Men)
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men
I shed it at Verden
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of four thousand Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men!

Bibliografía:

– Goff, J. L. (1999). La civilización del occidente medieval. Grupo Planeta (GBS).

– Halphen, L. (1992). Carlomagno y el Imperio carolingio. Ediciones AKAL.

– Nicolle, D. (2014). The Conquest of Saxony AD 782–785: Charlemagne’s defeat of Widukind of Westphalia. Bloomsbury Publishing.

– Quintana, J. C. R. (2008). Breve historia de Carlomagno y el Sacro Imperio Romano Germánico: La desconocida historia de la Europa medieval y del emperador que la hizo renacer del oscurantismo y sentó las bases de la cultura de Occidente. Ediciones Nowtilus S.L.

Enlaces de interés:

Lex Saxonum en latín.

– Canción original «The Bloody Veredict of Verden»

– Videoclip oficial (versión reducida) de «The Bloody Veredict of Verden»



1741 – Alestorm y el Sitio de Cartagena de Indias

To Cartagena we set sail!

Alestorm es un grupo escocés de folk metal que lo mismo te canta sobre una borrachera, que te cuentan con todo lujo de detalles un acontecimiento histórico con flotadores e hinchables con forma de patito. Siempre han demostrado que el sentido del humor y el cachondeo no están reñidos con la buena música, incluso cuando tratan temas tan serios como el asedio a Cartagena de Indias en 1741, como ocurre en la cuarta canción de su álbum Sunset on the Golden Age (2014) que lleva por título 1741 (The Battle of Cartagena).

Alestorm actuando en el Rockharz Open Air en 2015. Fuente: Wikipedia.

El título de la canción no deja lugar a dudas, nos remontamos al siglo XVIII: tras la Guerra de Sucesión española (1700-1715), que había involucrado a la práctica totalidad de las potencias europeas, Gran Bretaña se alzó como la fuerza hegemónica no solo por sus posesiones territoriales sino porque se le concedió el «asiento de negros», el permiso para vender esclavos en América, y el «navío de permiso», el permiso para comerciar con las colonias españolas en América. Ambos habían sido hasta entonces privilegios reservados a la Corona española. 

Comenzó entonces un período de creciente tensión entre el Imperio español, que buscaba recuperar algunos de los territorios y privilegios perdidos, y el Imperio británico, que trataba de aprovechar la decadencia española para aumentar su poder. Así, hubo roces continuos por territorios perdidos por España como Menora y Gibraltar, por la actividad comercial legal e ilegal de Inglaterra en las colonias españolas y los problemas fronterizos en América del Norte. Finalmente, toda esa tensión cristalizó en la llamada guerra del Asiento (1739-1748), que transcurrió en su mayor parte en el Caribe y que tuvo en el sitio de Cartagena de Indias uno de sus momentos de mayor trascendencia.

La letra de la canción es tan detallada, que intentaremos hacer un análisis pormenorizado para desentrañar los acontecimientos que nos narra, aunque sin perder de vista que Alestorm son escoceses y, por tanto, lo cuentan desde un punto de vista británico.

Sailing the raging seas

To distant lands unknown

Porto Bello fell in a day

Now Britannia rules the waves

Ya tenemos la primera alusión a un acontecimiento: Porto Bello (para nosotros a partir de ahora Portobelo) cayó en un día, dice la canción. Portobelo era uno de los puertos más importantes para el comercio español, en especial para la salida de la plata, pero también para el tráfico de esclavos. Su ubicación al norte del istmo de Panamá, aunque aún no existía el canal, lo convertía en un punto estratégico importantísimo. Por todo ello, no debe sorprendernos que se convirtiera en uno de los primeros objetivos de los navíos británicos.

Plano de la Bahía y Ciudad de Portobelo realizado por Jorge Juan, Antonio de Ulloa, Tomás López y Thomas Jefferys en el siglo XVIII. Fuente: Biblioteca Nacional de España.

Portobelo cayó con sorprendente facilidad, como dice la canción, en solo un día (entre el 20 y el 21 de noviembre de 1739). Al parecer, la incompetencia del gobernador había expuesto la ciudad y había dado lugar a la destrucción total del puerto.

Podría parecer que, por la alusión de la canción, Britannia era un buque. Y si bien es cierto que ha habido varios navíos ingleses con ese nombre y de hecho el propio Vernon sirvió en uno como alférez, en este caso parece que se trata más bien de una alegoría a Gran Bretaña. De hecho, fue la victoria en Portobelo la que inspiró el celebérrimo himno Rule Britannia, compuesto en 1740 y que dice precisamente: «Rule, Britannia! Britannia, rule the waves».

Thirty thousand men at arms

Red Ensign in the sky

To Cartagena we set sail

With blood and plunder we’ll prevail

«Dadme seis barcos y tomaré Portobelo», había dicho el almirante Vernon ante el Parlamento británico antes de partir. «¡Tomad once y someted Cartagena!», respondió el Parlamento.

Las noticias que llegaban de Portobelo hacían presagiar que se avecinaban tiempos difíciles para Cartagena de Indias, un puerto de aún mayor importancia que el de Portobelo ubicado al norte de la actual Colombia. Tal y como advierte la canción, ahora el objetivo era Cartagena.

Twice struck, and twice we’ve failed

But third time works a charm

The greatest fleet the world has seen

To fight the War of Jenkins’ Ear

Llegados a este punto de la canción, parece que aquí puede haber un poquito de lío. En ella se habla de tres ataques, dos en el pasado y uno que se avecina. Efectivamente, los británicos lanzaron contra Cartagena tres ataques: marzo de 1740, mayo de 1740 y marzo-mayo de 1741. Y los tres, como puedes ver, son posteriores a la destrucción del puerto de Portobelo. Si la canción trata el tercer ataque, como parece indicar, han metido la alusión a Portobelo quizá para darse algo más de importancia, porque efectivamente hubo otros ataques a esa ciudad, pero el ataque del que hablan en los versos anteriores es el de 1739.

Podría parecer que también se han venido un poco arriba con lo de «la flota más grande que el mundo ha visto», sin embargo, hay quien así la cita: casi 200 barcos y alrededor de 30.000 hombres (como se indicaba al inicio de la canción). Aunque estas afirmaciones en historia siempre son difíciles de hacer.

Pintura del asedio a Cartagena de Indias realizada por Luis Fernández Gordillo. Fuente: Fundación Museo Naval.

Y aquí llega un punto interesante: «para luchar la guerra de la Oreja de Jenkins». Resulta que la guerra del Asiento, recibe ese otro nombre en el mundo anglosajón. Ya hemos dicho que había varios motivos para la guerra, sin embargo, el detonante fue un episodio protagonizado por un contrabandista inglés, Robert Jenkins. Este hombre, junto a su barco y su tripulación, fue apresado en las costas de La Florida española, en América del Norte, por un buque español. En su encuentro, el capitán español cortó de tajo la oreja a Jenkins y le dijo que haría lo mismo al monarca británico si continuaban con sus actividades de contrabando. Jenkins regresó a Londres, donde consiguió ser escuchado por el Parlamento, que días después declararía la guerra a España.

Waters lash across the bow

Through Caribbean Seas

The year is 1741

The final battle has begun

Los barcos avanzan por tercera vez hacia Cartagena de Indias, y en marzo de 1741 llega la batalla final. Y llega también el estribillo:

The skies are burning with thunder

The seas are ablaze with flame

Set the course for Cartagena

The sands of time will remember our names

Estos versos se repiten una vez en el estribillo pero cambiando la última frase por una que viene muy bien para la temática de nuestro blog: History is written today («la historia se escribe hoy»).

Bocachica, una de las fortalezas de Cartagena de Indias. Fuente: Pixabay.

Across the sea-lashed deck

Our captain gives a cry

“Cartagena lies ahead

The Spanish foe will soon be dead!”

Y llegamos a la parte graciosa del tema: «el enemigo español pronto morirá», exclama el capitán con Cartagena al frente. En este punto de la canción, durante los conciertos en España en que la han interpretado, han parado a veces para hacer alguna broma y rebajar la tensión.

Portents of coming doom

Engulf the battle line

High above, the heavens sigh

A red light burning in the sky

Se ponen poéticos y llega una pequeña parte instrumental antes de que unas voces guturales digan:

An omen of dread

Which no man can deny

The legends hold true

We must turn back or die

Superstitious fools

Be gone from my sight

Blast the trumpets of war

And prepare for the fight

Se habla en estos versos de leyendas, de extrañas creencias y se llega a hablar de idiotas supersticiosos. En realidad tampoco es que se pongan muy poéticos los amigos de Alestorm, sino que, como en cualquier otro relato cargado de epicidad, en las crónicas que se refieren al sitio de Cartagena se citan varias supersticiones y creencias, tanto del lado español como del lado británico. El ataque a Cartagena comenzó el lunes 13 de marzo de 1741. El lunes era un día de la semana que dividía a los españoles, unos lo consideraban un día de buena suerte, otros un día funesto, pero con el 13 había consenso entre británicos y españoles para considerarlo un día de mala suerte. Tampoco ayudaba a los británicos que fuera la tercera vez que atacaban la ciudad, habiendo perdido estrepitosamente las dos primeras ocasiones.

Encaramos el final de la canción:

Hard to starboard

Man the cannons

And on my command, unleash hell!

FIRE! Show them your steel

Bring them to death on the battlefield

Ride on the wind, and conquer the foe

The legends be damned, to our deaths we will ago

«Todo a estribor, hombres a los cañones, y a mi orden, ¡desatad el infierno!». Estamos en la parte más épica de la canción y «¡Fuego!», gritan a coro los componentes del grupo.

Da la sensación de que se libró una gran batalla conforme los navíos arribaron a Cartagena, sin embargo, los británicos no estaban dispuestos a perder una tercera vez, así que se dispusieron a llevar a cabo un bloqueo. Vernon dio la orden de bloquear el puerto y empezar a rodear los fuertes que protegían la ciudad.

Cartagena estaba defendida por un contingente español diez veces menor que el británico. Al frente de la defensa se encontraba el almirante Blas de Lezo, un veterano vasco al que los años le habían pasado factura, pues se había quedado manco, cojo y tuerto, motivo por el cual lo habían apodado «Mediohombre». Sin embargo, no era la primera vez que Vernon se medía con él y sabía que no debía menospreciarlo.

Retrato de Blas de Lezo de autor desconocido. Fuente: Wikipedia.

Efectivamente, lo que parecía que se resolvería rápidamente se acabó convirtiendo en un asedio que se prolongó más de dos meses (del 13 de marzo al 20 de mayo).

Aunque no se habla de la derrota en la canción, el último verso antes de que vuelva a sonar el estribillo nos deja claro el destino de los británicos: «The legends be damned, to our deaths we will ago», a la mierda las leyendas, vamos hacia la muerte.

Pese a su inferioridad numérica, los españoles, gracias sobre todo a la experiencia e ingenio de Blas de Lezo, consiguieron repeler todas las tentativas de los ingleses. De forma que, sin recursos suficientes para un sitio tan largo, con el paso de las semanas los hombres de Vernon que no morían en batalla lo hacían a causa del hambre y las enfermedades. Así las cosas, las tropas británicas se retiraron el 20 de mayo de 1741 sabiendo que habían sido derrotadas en la batalla más decisiva de la guerra.

Finalmente, a pesar de los siete años más que duró la guerra y de la enorme cantidad de recursos movilizada por ambas partes, la guerra del Asiento terminó sin un claro vencedor, al final del conflicto la situación siguió siendo la misma que al principio. Sin embargo, ambas potencias encontrarían problemas más graves que resolver en sus respectivos territorios que les impedirían retomar un conflicto entre ellas, aunque aprovecharían otras guerras para seguir pinchándose mutuamente.

Bibliografía:

García Rivas, M. (2012). «En torno a la biografía de Blas de Lezo», en Itsas Memoria. Revista de estudios marítimos del País Vasco, 7, pp. 487-522. Untzi Museoa-Museo Naval de Donostia-San Sebastián.

Martínez Laínez, F. y Canales Torres, C. (2009). Banderas lejanas. La exploración, conquista y defensa por España del territorio de los actuales Estados Unidos. EDAF.

Quintero Saravia, G. M. (2016). Don Blas de Lezo. Biografía de un marino español. EDAF.

Thomas, H. (1998). La trata de esclavos. Historia del tráfico de seres humanos de 1440 a 1879. Planeta.

Victoria, P. (2005). El día que España derrotó a Inglaterra. Altera.