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Rainbow Warrior – Un barco y mucho heavy metal ecologista

En 1991 el grupo de heavy metal argentino Rata Blanca publicó su tercer álbum titulado Guerrero del arco iris, que incluía en sexto lugar una canción homónima con un claro mensaje ecologista. Apenas seis años después, la banda española Avalanch incluiría en su disco La llama eterna un tema titulado «Rainbow Warrior», traducción al inglés de Guerrero del Arco Iris pero que no era una traducción de la canción de los argentinos, sino un tema completamente nuevo.

La coincidencia en los títulos de ambos temas no se debía a ningún tipo de homenaje, sino una referencia común: el Rainbow Warrior, el buque insignia de la organización Greenpeace y un hito en la historia de los movimientos ecologistas.

La historia e imagen de Greenpeace ha estado siempre muy vinculada a sus barcos desde su propia fundación: en 1971 un grupo de activistas creó la plataforma «No Make a Wave Committee» con la intención de detener las pruebas nucleares que gobiernos como el de Estados Unidos o el de Francia estaban llevando a cabo. Su nombre se debía a la creencia que tenían de que dichas pruebas podían llegar a crear un maremoto.

Algunos de los primeros activistas de Greenpeace. Fuente: Greenpeace.

Incapaces de detener las pruebas, a una de ellos, la activista Marie Bohlen, se le ocurrió que solo con la presencia física en el lugar donde se fueran a realizar unas pruebas provocaría el impacto suficiente para salir en los medios y lograr detenerlas. Así que se pusieron manos a la obra para organizar un viaje en barco hasta el atolón de Amchitka, siguiente objetivo del gobierno estadounidense.

Para recaudar fondos organizaron una serie de conciertos en los que participaron de forma completamente altruista cantautores de la talla de James Taylor, Joni Mitchell o Joan Baez. Y de esta manera consiguieron el dinero necesario para embarcarse en el Phyllis Cormack, un pequeño barco de pesca que fue rebautizado en el viaje con el nombre de Green Peace (origen del nombre de la organización).

Algunos miembros de la expedición con el Phyllis Cormack detrás, ya rebautizado como Green Peace. Fuente: The New York Times.

En cierto sentido, el viaje fue un fracaso, los marineros eran gente sin experiencia alguna, y rápidamente fueron interceptados por la guardia costera. Sin embargo, el viaje tuvo una enorme repercusión mediática y provocó una oleada solidaria que llevó incluso a que civiles bloqueasen la frontera entre Canadá y Estados Unidos como protesta. Las pruebas se celebraron, pero el gobierno estadounidense se comprometió a no realizar nuevos ensayos

Había nacido Greenpeace como movimiento, pero, ¿dónde estaba el Rainbow Warrior?

Durante el viaje del Green Peace, la tripulación hizo una parada en la costa de Canadá, donde fueron acogidos por la tribu cree, un pueblo nativo americano que, por cierto, aparece mencionado en la canción «Run to the Hills» de Iron Maiden. Al enterarse de la misión de los tripulantes, los cree los relacionaron con una leyenda suya que decía que algún día la codicia del hombre blanco provocaría la muerte de los peces, la caída de las aves, el ennegrecimiento de las aguas y la caída de los árboles. La Tierra caería enferma, pero surgiría un grupo de personas que despertarían para crear un mundo nuevo, los Guerreros del Arco Iris. Los bendijeron y les entregaron una serie de símbolos totémicos para que tuvieran protección durante el viaje. 

La canción de 1991 de Rata Blanca precisamente gira en torno a esta leyenda de los indios cree, y la letra reproduce prácticamente su contenido.

Aquel encuentro causó tanto impacto entre los primeros activistas de Greenpeace, que cuando se fletó el primer buque de la organización en 1978, un barco de pesca que compraron en el Mar del Norte, decidieron rebautizarlo como Rainbow Warrior en recuerdo de la leyenda cree.

Sin embargo, la vida del Rainbow Warrior no fue muy larga: tras encabezar algunas de las primeras y más emblemáticas acciones de la organización, se convirtió en símbolo no solo de la ONG, sino del movimiento ecologista, así que se convirtió también en objetivo de ataques. El día 10 de julio de 1985 el Rainbow Warrior se hundió a causa de un atentado que sufrió a manos de los servicios secretos franceses. Con él se llevó también la vida del periodista Fernando Pereyra, única víctima mortal de la historia de Greenpeace.

El Rainbow Warrior hundido en el puerto de Auckland (Nueva Zelanda) tras el atentado. Fuente: La Vanguardia.

Cuatro años después, en 1989, Greenpeace adquirió un nuevo buque, esta vez un gran velero, al que rebautizaron de nuevo con el nombre de Rainbow Warrior, oficialmente el Rainbow Warrior II. La trayectoria de este barco en manos de los ecologistas fue más larga que la de su predecesor, y no terminó de forma tan traumática: en 2011 fue donado a la ONG humanitaria Friendship para servir de barco-hospital en el Golfo de Bengala.

El Rainbow Warrior II. Fuente: Wikimedia.

Pero el Rainbow Warrior sigue siendo el buque insignia de la organización porque aquel mismo año, en 2011, Greenpeace botó el primer barco construido expresamente para ellos: el Rainbow Warrior III, que se encuentra actualmente en activo. Durante el acto de botadura del nuevo navío la madrina del barco y activista de la ONG, Melina Laboucan-Massimo, que además es miembro de la tribu cree, leyó de nuevo la leyenda-profecía.

El Rainbow Warrior III. Fuente: Greenpeace.

En realidad ambas canciones están dedicadas a esa leyenda cree, pero ambas incluyen referencias directas a la organización y a sus barcos: el tema de Avalanch tiene un lenguaje muy poético, sin embargo incluye versos como «Nuestra armadura lleva símbolos de paz» que parecen referirse precisamente a dichos navíos. Y es que esos símbolos totémicos que el pueblo cree entregó a aquellos primeros activistas se han conservado siempre en todos los barcos de Greenpeace como símbolos de paz, protección y suerte.

Por su parte, en el propio videoclip oficial de Rata Blanca aparecían muchas imágenes de Greenpeace, y al final del video se hace una mención a la organización a través de un texto que termina con la dedicatoria: «Rata Blanca agradece a Greenpeace y dedica este tema a todos los que saben que el tiempo de los Guerreros del Arco Iris ha llegado». No es de extrañar que sea precisamente Rata Blanca, la que dedicase ese primer tema a la organización, pues la ONG ha tenido siempre una relación muy estrecha con Argentina, y de allí son buena parte de sus socios y activistas, aunque también muchos críticos.

Pero no son estas las únicas bandas de música que han tenido relación con la organización ecologista: grupos tan importantes como R.E.M., U2 o Queen colaboraron en el pasado con Greenpeace, y más recientemente grupos de heavy metal como Gojira han mostrado públicamente su apoyo.

Por cierto, Amchitka, ese atolón al que se dirigía la primera expedición, es hoy una reserva ornitológica, mientras que los restos hundidos del primer Rainbow Warrior hoy forman parte de uno de los arrecifes artificiales más grandes del mundo.

Restos sumergidos del Rainbow Warrior. Fuente: Sailing Roots.

Referencias:

  • Mompó, M. (2015). Rainbow Warriors. Historias legendarias de los barcos de Greenpeace. Pollen.
  • Brown, M. y May, J. (1989). Historia de Greenpeace. Raíces.
  • Hunter, R. (2005). Viaje a Amchitka. La odisea medioambiental del Greenpeace. El Viejo Topo.

Lou Reed y el atentado contra Andy Warhol

Aunque no es su faceta más conocida, Andy Warhol, el rey del Pop Art, tuvo una estrecha relación con la música, y no nos referimos únicamente al diseño de célebres portadas como Sticky Fingers de los Rolling Stones (incluso alguna no tan conocida como la del Made in Spain de Miguel Bosé), sino a su papel como productor musical.

Warhol forjó una gran amistad con artistas musicales como Nico o Lou Reed. De hecho, una de sus portadas más famosas fue la de The Velvet Underground and Nico, el primer álbum de The Velvet Underground, del que Warhol fue, además, director artístico y productor.

Portada de The Velvet Underground and Nico.

Este disco vio la luz en marzo de 1967, y en 1969 Lou Reed, líder de The Velvet Underground, dedicó una canción al artista titulada «Andy’s Chest». Sin embargo, no era una canción romántica, no pretendía exaltar la amistad entre ambos, sino que se dedicaba a exponer un episodio traumático de la vida del padre del Pop Art.

La canción comienza con una serie de versos tremendamente poéticos y en los que no parece haber nada que aluda al episodio que aquí tratamos hasta que llegamos a la frase: «And all the venom snipers after you» (y todos los francotiradores venenosos detrás de ti). Si hasta ahora en la canción todo podía parecer una metáfora de la figura de Warhol como personaje público y de notable fama, de pronto aparece esa frase que alude directamente a lo que aconteció el 3 de junio de 1968.

Aquel día, el artista llegó a su estudio, la mítica The Factory, ubicada en la quinta planta de un céntrico edificio de Manhattan, y en el ascensor coincidió con Valerie Solanas. No eran desconocidos: Solanas era de sobra conocida, la escritora feminista que había publicado el Manifiesto SCUM, y que además había participado en la película del propio Warhol I, a Man. La escritora le había enviado el guion de una obra de teatro que quería que el artista produjese. Sin embargo, Warhol había rechazado la propuesta, e incluso le había confesado que había perdido el guion que le había enviado (hasta tal punto llegaba el desinterés por la obra).

Al llegar a la planta de The Factory, Warhol se adelantó y, nada más salir del ascensor, el director de cine Paul Morrisey, que colaboraba con el artista, le pasó un teléfono. Además, en el estudio se encontraban también el crítico de arte Mario Amaya y el encargado Fred Hughes. Cuando terminó la conversación por teléfono, Solanas desenfundó una pistola y comenzó a disparar contra los allí presentes: Warhol esquivó las dos primeras balas dirigidas a él, pero no la tercera, que le hirió en el costado. También Amaya resultó herido en la cadera. Hughes también fue objetivo del arma de fuego, pero consiguió esquivar la bala. Y antes de que pudieran detener a la agresora, esta se esfumó de nuevo por el ascensor.

Warhol mostrando las heridas de bala y las cicatrices de la operación durante una sesión de fotos con el fotógrafo Richard Avedon. Fuente: mauramcgurk.com

Amaya recibió el alta aquel mismo día, pero Warhol fue sometido a una operación de la que tardó varios meses en recuperarse. Por su parte, Solanas se entregó la misma noche del atentado a la policía declarándose culpable de intento de homicidio y tenencia ilícita de armas. Cuando la policía le interrogó sobre los motivos, declaró que Warhol intentaba arrebatarle su trabajo, y además, añadió, había más motivos expuestos en su manifiesto.

El Manifiesto SCUM, que había publicado el año antes de este atentado, teorizaba que los hombres sentían envidia de las mujeres. Era una especie de teoría de envidia del pene de Freud a la inversa, y afirmaba que ese era el motivo por el que los hombres oprimían y humillaban a las mujeres. Pero iba más lejos, y en su teoría apostaba por el exterminio de los hombres como única forma de acabar con el patriarcado. Quizá aquel 3 de junio de 1968 Solanas había intentado comenzar ese exterminio por el estudio de Warhol.

Valerie Solanas arrestada. Fuente: Flickr.

El artista rechazó testificar en el juicio, pero igualmente Solanas fue condenada a tres años de cárcel y trasladada a un centro psiquiátrico al serle diagnosticada una esquizofrenia paranoide. Pero ojo, porque la historia y su relación con la música no acaban aquí.

Aunque Warhol declaró en varias entrevistas que todo terminó tras aquel atentado, que nunca volvió a ser el mismo porque se sentía continuamente perdido, e incluso hay autores que usan la fecha del atentado para cerrar la denominada Edad de Plata del artista, lo cierto es que algunas de sus obras más famosas se realizaron con posterioridad a los hechos. Y entre esas obras destaca una serie de pistolas, las famosas pistolas a las que se refiere Héroes del Silencio en sus canciones «Cuadro I», «Cuadro II» y «Cuadro III», y entre las que se encuentra exactamente el modelo que empleó Solanas contra él. La obra Pistola, concretamente, data del año 1981.

Pistola, pintura de Andy Warhol (1981).

El paso de Solanas por el centro psiquiátrico no le ayudó mucho. Al salir de la prisión se dedicó a escribir cartas amenazadoras a distintas personalidades, entre ellas el propio Warhol, y acabó sus días en la pobreza, mendigando y hay quien dice que incluso prostituyéndose para poder salir adelante.

Ella tampoco se quedó sin tributo musical: en 2019 el grupo de rap español, Los Chikos del Maíz, le dedicó una canción y un videoclip bajo el título «Valerie Solanas (Stop Making Stupid People Famous)», que incluye versos como «yo Anguita, tú Amancio, yo el rancio, tú el majo / Yo Valerie Solanas disparando al imbécil de Warhol», y que termina con la frase «Dispara al famoso como Valerie Solanas». Pero antes incluso que ellos, fue el propio Lou Reed el que le había dedicado una canción a la escritora. Efectivamente, de nuevo Lou Reed.

Después de la repentina muerte de Warhol en 1987, Lou Reed se reunió con John Cale para escribir un álbum dedicado íntegramente al artista. Reed y Cale, habían fundado The Velvet Underground bajo el patrocinio de Warhol y querían rendirle un homenaje que se publicó en abril de 1990 bajo el título de Songs for Drella. En aquel disco incluyeron, en el undécimo lugar, una canción titulada «I Believe» que ya no tenía esos enigmáticos versos de la anterior «Andy’s Chest», sino que resumía de forma explícita el intento de asesinato:

Valerie Solanis took the elevator
Got off at the 4th floor
Valerie Solanis took the elevator
Got off at the 4th floor
She pointed the gun at andy saying
You cannot control me anymore

I believe there’s got to be some retribution
I believe an eye for an eye is elemental
I believe that something’s wrong if she’s alive right now

Valerie Solanis took three steps
Pointing at the floor
Valerie Solanis waved her gun
Pointing at the floor
From inside her idiot madness spoke
And bang, andy fell onto the floor

I believe life’s serious enough for retribution
I believe being sick is no excuse and
I believe i would’ve pulled the switch on her myself

When they got him to the hospital
His pulse was gone they thought that he was dead
His guts were pouring from his wounds
Onto the floor they thought that he was dead
Not until years later would
The hospital do to him what she could not, what she could not

“where were you, you didn’t come to see me”
Andy said, “i think i died, why didn’t you come to see me”
Andy said, “it hurt so much, they took blood from my hand”

I believe there’s got to be some retribution
I believe there’s got to be some retribution
I believe we are all the poorer for it now

Visit me, visit me
Visit me, visit me
Visit me, why didn’t you visit me
Visit me, why didn’t you visit me
Visit me, visit me
Visit me, why didn’t you visit me

Referencias:

Dimetry, R. (2018). 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. Grijalbo.

Fahs, B. (2014). Valerie Solanas: The Defiant Life of the Woman Who Wrote Scum (and Shot Andy Warhol). City University of New York.

Riaño, P. (28/01/2018). «La pistola que no mató a Andy Warhol, pero acabó con su vida», en El Español.

Amiguet, T. (04/06/2018). «Los 15 trágicos minutos de fama de Warhol», en La Vanguardia.

A. C.. (23/02/2018). «Cuando Valerie Solanas disparó tres veces a Andy Warhol», en ABC.

«Hot Topic» – Le Tigre y el tema candente del feminismo

En este viaje que venimos realizando en este mes de marzo dedicado a las mujeres, era obligatorio hacer una parada en 1999. Aquel año fue especialmente productivo en lo que al feminismo hecho música se refiere, en plena ebullición del movimiento Riot Grrrl, y muestra de ello fue el lanzamiento del álbum Post Orgasmic Chill de Skunk Anansie. Sin embargo, en esta ocasión nos gustaría hacer mención a otro lanzamiento que se produjo en el mismo año: Le Tigre.

Le Tigre. Fuente: indiehoy.com

Le Tigre fue el álbum debut de la banda homónima fundada apenas unos meses antes por Kathleen Hanna, cantante del grupo de punk-rock Bikini Kill. En 1998, después de la disolución de esta banda, Kathleen apostó por un sonido más electrónico, aunque sin abandonar del todo el punk, uniéndose a Johanna Fateman y JD Samson y creando Le Tigre.

Los mensajes progresistas y feministas eran ya una seña de identidad en las canciones de Bikini Kill, y Le Tigre no solo continuó esa tradición, sino que profundizó en ella. Mientras su sonido se volvía más comercial y rítmico, sus mensajes eran más claros y directos. Y en ese sentido, su primer álbum tuvo como carta de presentación el tema «Hot Topic».

La monotonía y sencillez de esta canción puede dar la sensación de ser algo completamente superfluo, sin mensaje alguno. Sin embargo, todo cambia cuando te paras a escuchar (o leer) la letra y encuentras nombres, nombres y más nombres, que guardan una relación concreta y tienen una intencionalidad clara.

El tema arranca con la repetición a coro de un par de frases que, si no fuera por el ritmo, bien podrían pasar por versos de un rap:

Hot topic is the way that we rhyme
Hot topic is the way that we rhyme
One step behind the drum style
One step behind the drum style

Pero en seguida la voz de Kathleen Hanna se superpone a la repetición machacona y ahí es donde empieza la enumeración:

Carol Rama and Eleanor Antin
Yoko Ono and Carolee Schneeman
You’re getting old, that’s what they’ll say, but
Don’t give a damn I’m listening anyway

De pronto aparecen una serie de nombres. Una de ellas, Yoko Ono, no necesita presentación, pero ¿quiénes son las otras tres mujeres? Pues personas que guardan relación con la actividad de la artista japonesa: Eleanor Antin es una artista conceptual dedicada, sobre todo, al mundo de las performances y cuya obra a menudo incluye mensajes feministas.

Carolee Schneemann fue también una artista de performance cuya obra giraba en torno a la sexualidad y el género. Por su parte, Carol Rama también fue una artista, pero esta dedicada sobre todo a las artes plásticas, concretamente a la pintura, y su obra tenía un marcado carácter provocador, con continuas alusiones explícitas al sexo y el desnudo. Está claro que la introducción de estas artistas en la letra no era casual.

Carol Rama en su estudio. Fuente: Wikipedia.

No es ningún secreto que el papel de la mujer en la historia del arte ha sido tradicionalmente menospreciado, cuando no ocultado de forma más o menos premeditada. Le Tigre no dudaron en poner a las artistas en el centro del tema principal de su primer álbum, y arrancar con artistas contemporáneas cuya obra gira en torno precisamente al género, la identidad sexual y el feminismo, era toda una declaración de intenciones. Pero no nos detengamos, pues llegamos al estribillo…

Stop, don’t you stop
I can’t live if you stop
Don’t you stop

La enumeración de nombres continúa con:

Gretchen Phillips and Cibo Matto
Leslie Feinburg and Faith Ringgold
Mr. Lady, Laura Cottingham
Mab Segrest and The Butchies, man

Abandonamos las artes visuales para trasladarnos al mundo de la música de la mano de Gretchen Phillips, una cantante estadounidense que hizo de su orientación sexual el tema principal de su producción musical, y Cibo Matto, una banda integrada exclusivamente por mujeres disuelta en 2017. Aun en el plano musical, la mención a Mr. Lady es completamente comprensible, pues era el sello discográfico independiente que amparó a Le Tigre y al otro grupo que se cita al final de la estrofa, The Butchies, otra banda exclusivamente femenina de punk rock.

Le Tigre no descuidan ninguna disciplina artística, y el resto de nombres de esta estrofa se refieren a escritoras y activistas feministas: Leslie Feinburg, Mab Segrest y Faith Ringgold, esta última, célebre por la realización de colchas narrativas de clara influencia africana a través de las cuales hace reivindicaciones feministas y antirracistas. Por otra parte, Laura Cottingham es, a la vez, una reconocida artista y crítica de arte.

Vuelve a sonar el estribillo, pero esta vez le sigue la coletilla:

So many roads and so much opinion
So much shit to give in, give in to 

So many rules and so much opinion
So much bullshit but we won’t give in

«Tanta mierda a la que ceder, ceder a tantas reglas y a tanta opinión»… «Pero no cederemos».

A estas alturas de la canción, queda claro que se trata de un reconocimiento a todas esas mujeres que, en ese momento, se habían labrado un hueco en el mundo del arte desde tantas disciplinas para alzar su voz con claros mensajes feministas, de forma que dicho reconocimiento sirva a su vez de reivindicación por parte de Le Tigre.

Y, como advierten en el estribillo, no se detienen y continúan con:

Tammy Rae Carland and Sleater-Kinney
Vivienne Dick and Lorraine O’Grady
Gayatri Spivak and Angela Davis
Laurie Weeks and Dorothy Allison

Volvemos a encontrarnos artistas visuales como Tammy Rae Carland, y de performance como Lorraine O’Grady, y una cineasta como lo es Vivienne Dick. Vuelve a haber mención a la música con la banda de rock alternativo Sleater-Kinney, que siguen en activo. Y el espacio dedicado a la filosofía y el ensayo llega de la mano de Laurie Weeks, Dorothy Allison, Gayatri Spivak y Angela Davis. Esta última miembro del Partido Comunista de los Estados Unidos y simpatizante del Black Panther Party.

Le Tigre en una actuación ya a principios de los 2000. Fuente: Wikipedia.

La canción insiste en ese mensaje del estribillo:

Stop, don’t you stop
Please don’t stop
We won’t stop

Para terminar con una incansable enumeración de nombres que incluyen a personalidades que ya no se limitan el momento en que se escribió la canción, como es el caso de la escritora Gertrude Stein, o artistas de la talla de Nina Simone, Joan Jett o Aretha Franklin. Además, otra novedad de esa enumeración final es que incluye a hombres relacionados con causas en favor de los derechos LGTBIQ+ y los derechos civiles como David Wojnarowicz, Marlon Riggs, James Baldwin o Billy Tipton.

Así pues, después de toda esta enumeración, esperamos que esta canción que hemos rescatado hoy sirva no solo como la siempre necesaria reivindicación en favor de la igualdad en todos los sentidos, sino también como un escaparate con un sinfín de ventanas que nos permitan acercarnos a la obra de todas (y todos) estas artistas (músicas, pintoras, cineastas, escritoras, etc.), muchas de ellas aun injustamente ignoradas por el gran público.

Referencias:

Web oficial de Le Tigre

Dimery, R. (2016). 1001 Discos que hay que escuchar antes de morir. Grijalbo.

The Go-Go’s, un éxito histórico pero fugaz

Cuando hablamos de rock femenino, en seguida se vienen a la cabeza nombres como Blondie, Warlock o The Runaways. Pero en la lista de pioneras hay un nombre que marcó un antes y un después en la historia de la música, para lo bueno y para lo malo, y que rara vez es recordado: The Go-Go’s.

Quizá el nombre te suene poco, y más si tenemos en cuenta que debutaron en 1978, momento en que precisamente The Runaways y Blondie se encontraban en plena cresta de la ola. Así pues, ¿qué tenía de especial un grupo que apenas es recordado? Pues mucho: se trataba del primer grupo en la historia de la música exclusivamente femenino, cuya composición e interpretación era completamente propia. Componían, escribían e interpretaban sus propios temas y, para colmo, fueron las primeras que haciendo eso, llegaron al número 1 de las listas de Billboard.

Eso es lo que ocurrió con su primer álbum de estudio, Beauty And The Beat pasó seis semanas en el primer puesto de la lista de éxitos en 1981, precisamente un año especialmente un prolífico a nivel musical. Se estrenaron con un sonido pop-punk muy suave y limpio, lo que le valió las críticas de otros músicos de la época, que hablaban de ellas como un producto de la discográfica más que de un auténtico grupo de rock.

Portada del álbum debut de The Go-Go’s, Beauty and the Beat (1981).

Y algo de razón había en las críticas, pues como reconoció la propia líder del grupo, Belinda Carlisle, su historia fue como «en Cenicienta. Ni siquiera sabíamos tocar nuestros instrumentos cuando empezamos. Fuerzas desconocidas nos propulsaron hasta el estrellato». En realidad ellas habían apostado por un sonido mucho más punk que les llevó a tocar en locales de noche y, más tarde a grabar sus primeras demos y participar de la gira del grupo de ska inglés Madness en su gira por Estados Unidos.

Fue el productor Richard Gottehrer, productor de Blondie, Madonna o The Ramones, quien supo ver el potencial del grupo, y se encargó de acompañarlas en la realización de ese primer álbum de estudio, redirigiéndolas hacia un sonido más limpio y popero. Aunque obviamente también en este sentido tuvieron una enorme influencia las nuevas incorporaciones al grupo: para 1980 la batería había sido sustituida por Gina Schock, y poco después la bajista sería reemplazada por Kathy Valentine.

Fuese más o menos lo que iban buscando, desde luego fue un éxito rotundo. Primero en Europa y luego en los Estados Unidos. Sin embargo, como a tantos otros grupos, el éxito sería también la causa de su final. Durante la grabación de sus dos siguientes álbumes, Vacation (1982) y Talk Show (1984), se hicieron evidentes las diferencias dentro de la banda. Miembros como la guitarrista rítmica Jane Wiedlin decidieron abandonar el barco, mientras el conjunto no sabía gestionar su éxito dándose a una vida de desenfreno, alcohol y drogas.

En mayo de 1985 se produjo la ruptura del grupo y ya solo harían pequeñas colaboraciones y reuniones esporádicas. Sin embargo, la ruptura fue muy beneficiosa para los proyectos personales de cada una de ellas: si algo había quedado claro en ese giro hacia un sonido más limpio y pop era que no todas se sentían cómodas, y tras la separación, cada una definió un estilo propio, hacia el rock, el pop, el punk o incluso el blues.

De hecho, The Go-Go’s se acabaría convirtiendo en el germen de grupos tan diferentes y emblemáticos como The Delphines o The Bangles. Y, a su vez, y a pesar de las críticas, serían muchos los grupos que reconocerían la influencia de esta banda que hizo historia y abrió una senda que parecía imposible para muchas mujeres de la época.

Os dejamos con este video grabado en plena pandemia por las componentes de The Go-Go’s:

Lola Montez – Volbeat

«Lola Montez» es el título de la novena canción del álbum Outlaw Gentlemen & Shady Ladies de la banda de hard rock y heavy metal danesa Volbeat. Un tema que comienza con una descripción sugerente:

Feel the fire where she walks
Lola Montez so beautiful
Shady and a tempered dame
Blinding your eyes with her spider dance

Pero ¿quién era esa tal Lola Montez? ¿Existió realmente? ¿Y qué era la danza de la araña a la que se refiere ese último verso? Pues la respuesta a todas esas preguntas es la historia de una gran mentira creada por la propia protagonista.

Lola Montez en realidad nació con el nombre de Elizabeth Rosanna Gilbert en febrero de 1821 en Grange (Irlanda). Hija del británico Edward Gilbert y Eliza Oliver, con solo dos años se trasladó con sus padres a India a causa de la profesión de su padre, alférez del ejército inglés. Sin embargo, al poco tiempo el militar falleció a causa de la cólera que contrajo en tierras indias. Su madre se emparejó de nuevo en Calcuta con otro militar, el teniente Patrick Craigie, y ahí comenzó el distanciamiento entre la madre y la hija.

Mientras su madre se daba a la vida de lujo y excesos de la colonia británica, Elizabeth quedó al cuidado de un aya, de nombre Denali. Entre Calcuta y Daca, la pequeña fue definiendo su carácter rebelde y temerario. Preocupados por que la situación fuese más allá y para proteger a la niña de las enfermedades tropicales, sus padres decidieron devolverla a Gran Bretaña con la intención de educarla. Según la propia Elizabeth, aquello marcaría la ruptura definitiva entre su madre y ella.

Elizabeth fue enviada a Escocia, y tras pasar un tiempo con sus abuelos políticos (padres de su padrastro), y pasar por varias casas e internados, acabó internada en un colegio mayor femenino en Bath (Inglaterra).

Allí, el paso del tiempo y la correspondencia con su madre hicieron que tratase de recuperar la relación, así que cuando contaba dieciseis años, accedió a que su madre le hiciera una visita. Su madre llegó acompañada de un hombre con el que había iniciado una aventura en su viaje desde India, y además traía consigo una noticia: su padrastro y ella habían concertado un matrimonio entre Elizabeth y un anciano militar destinado en India, así que debía volver con ella para cerrar el trato. Ante esta situación, la adolescente buscó refugio en el acompañante de su madre que, contra todo pronóstico, le propuso matrimonio y huir juntos. Elizabeth accedió y se dieron a la fuga.

Curiosamente, la fuga la llevó de vuelta a Calcuta, el lugar donde estaba destinado su improvisado marido. Allí trató de labrarse una carrera aprendiendo a bailar, y optó por bailes exóticos para los británicos como lo era el flamenco. Así que cuando se separó de su marido pocos años después de regresar a India, intentó forjar una nueva identidad en Londres como bailarina profesional. Para ello, sirviéndose del color oscuro de su piel y pelo, se inventó un nombre, Lola Montez, una bailarina española que se habría visto forzada a emigrar a causa de las Guerras Carlistas. Sin embargo, no contaba con que alguien la pudiera reconocer como la viuda del teniente James, y cuando esto sucedió, decidió abandonar Londres y tratar de continuar su plan pero en París.

Retrato de Lola Montez realizado por Joseph Stieler y conservado en la Galería de las Bellezas del Palacio Real de Baviera. Fuente: Wikipedia.

En París era bastante menos probable que alguien pudiera reconocerla, así que, enmascarada en su nueva identidad, fue labrándose una carrera que le reportó notables beneficios. Muy pronto su belleza y carácter le abrieron un hueco en los círculos de escritores, músicos y aristócratas de la época. La lista de supuestos amantes era interminable, y muy pronto ganó fama como cortesana mientras encandilaba a hombres de toda clase con su «baile de la araña», ese que menciona la canción y que consistía en un striptease en el que Lola se iba quitando la ropa mientras fingía que una araña le recorría el cuerpo.

Blinding your eyes with her spider dance
Her performance utterly erotic subversive to all ideas
And for public morality

Su espectáculo, como dice la canción, levantaba mucha polémica en la doble moral de la época, y a menudo fue señalada por su falta de pudor, pero las habladurías no eran obstáculo para Lola. El problema llegó cuando alguien la reconoció de nuevo y, para colmo, uno de sus amantes murió en un duelo, así que decidió volver a coger las maletas y trasladarse de nuevo, pero esta vez a Múnich.

Wherever she walks
She will be captivating all the men
Don’t look in her eyes
You might fall and find the love of your life heavenly
But she’ll catch you in her web
The love of your life

Como dice la canción, dondequiera que fuera, cautivaba a todos los hombres, y aquello le reportaba grandes beneficios. Y aunque los comienzos en Múnich fueron algo complicados, en seguida consiguió cautivar a la persona adecuada.

Al llegar a Múnich consiguió un contrato en un teatro de la ciudad para representar el mismo espectáculo que le había llevado a la fama en Francia, sin embargo el propietario de la sala decidió rescindir el contrato escandalizado por su primer show. Indignada, Lola se plantó en el palacio del mismísimo rey Luis I de Baviera para que tomase cartas en el asunto. Y de la entrevista entre ambos aparecen muchas versiones, aunque todas ellas tienen más de leyenda que de realidad: según algunos el monarca le preguntó si su cuerpo era obra del arte o de la naturaleza, mientras que otros apuestan por un comentario aún más banal, si su pecho era real. En cualquier caso, todas las versiones de la leyenda confluyen en la misma respuesta por parte de Lola, que al parecer se rasgó el vestido con unas tijeras y dejó su pecho al aire frente al rey.

Luis I de Baviera retratado por Joseph Stieler. Fuente: Wikipedia.

Aquello marcó el inicio de una historia de amor y de escándalo: Lola se convirtió en la amante del rey y consiguió los contratos necesarios para retomar su espectáculo. La influencia de la bailarina en la corte bávara fue creciendo, y llegó incluso a obtener el título de condesa de Landsfeld. Y todo parece indicar que este habría sido uno de los motivos que llevaron a la abdicación del monarca durante la oleada revolucionaria de 1848. Forzada por la situación, una vez más comienza un periplo que le lleva a Suiza, Francia, Inglaterra, España… y finalmente se instaló en Estados Unidos.

En la costa oeste de Estados Unidos continuó durante algunos años con su profesión como bailarina y, de hecho, llegó a convertirse en propietaria de algunos locales de fiestas. Su éxito allí ya fue imparable, incluso se atrevió a probar suerte también en el otro extremo de los Estados Unidos, y en poco tiempo triunfó con el estreno de una obra en Broadway en la que contaba su propia historia, y con la publicación de un libro de consejos de belleza que se convirtió en seguida en un best-seller.

And cool as she was she didn’t care
See the miner throw his gold
Lifting her skirt howling loud like a wolf
Hell raising and full of sin
When Lola was dancing and showing her skin

Su estancia en Estados Unidos solo se vio interrumpida por un tour que realizó por Australia con el objetivo de entretener a los mineros y buscadores de oro que a mitad del siglo XIX trabajaban allí. Con este objetivo, llevó a distintos teatros y salas autralianas su famosa danza de la araña, y tras un show en Melbourne, ocurrió una anécdota a la que hace referencia la canción de Volbeat: el periodista Henry Seekamp escribió una crítica donde decía que el baile de Lola era «utterly subversive to all ideas of public morality» (completamente subersivo a todas las ideas de moralidad pública), frase que aparece citada literalmente en la canción. Aquello fue respondido por la propia Lola, que golpeó a Henry Seekamp con una fusta y lo llevó ante los tribunales, lo que le costó una pena de cárcel por difamación y que se viera obligado a vender su periódico. La canción resume el episodio tal que así:

Dear Henry taste my whip
Never to see any words you print

De todas sus relaciones, la que mantuvo con el rey Luis I de Baviera parece ser la que más sincera e intensamente vivió. Aunque no se reencontraron después de la abdicación y huida, se dice que el monarca conservó la réplica en mármol de un pie de Lola que besaba cada noche antes de dormir, y parece que llegaron a intercambiar alguna carta hasta el lecho de muerte de la propia Lola, que murió en Nueva York en 1861 siete años antes que el rey.

Oh Lola I’m sure that the love would have been
The key to all your pain
No words will later come
Did she spider bite your tongue

La causa de la muerte de Lola parece haber sido una neumonía, aunque ya algunos años antes había experimentado otro tipo de enfermedades, incluso mentales, como un brote de esquizofrenia. Al final de su vida parece que intentó reconciliarse con su auténtica identidad, pues en su tumba del cementerio de Brooklyn se puede leer «Mrs. Eliza Gilbert» sin mención alguna a Lola.

Lola Montez fotografiada en Estados Unidos. Fuente: magazinedigital.com

Desde luego, la de Lola no había sido una vida normal: amante de reyes, escandalizaba con sus comentarios y sus actos, fumando en público o paseando a su oso grizzly, montaba a caballo, golpeaba con una fusta a los hombres que se sobrepasaban con ella o que le hacían algún comentario impertinente y se le daba muy bien el tiro con revólver. Sin embargo, hay que llevar cuidado con las cosas que se cuentan de ella, pues, como ella misma advirtió en su autobiografía: «Si todo lo que se ha escrito sobre mí fuera cierto, merecería ser enterrada viva».

Elizabeth o Lola, lo que está claro es que, como dice Volbeat al final de su canción: We will surely not forget the Lola spider dance.

Bibliografía:

Morató, C. (2017). Divina Lola. Plaza & Janés.

Seymour, B. (2009). Lola Montez. A Life. Yale University Press.

Sputnik – Ignea y el Sputnik 1

Un 4 de octubre de 1957, en Kazajistán, se lanzó un cohete hacia el espacio desde el Cosmódromo de Baikonur. Este cohete contenía el primer satélite artificial que iba a ser puesto en órbita por el ser humano. A los 5 minutos y 40 segundos, el Sputnik 1 se separaría del cohete y poco después quedaría estabilizado, lo que supuso el éxito de la misión.

La canción que analizaremos a continuación es Sputnik, de la banda ucraniana de metal oriental Ignea (anteriormente conocidos como Parallax). Este tema se incluye en su primer EP, publicado en 2013. Este Extended Play se compone de cuatro canciones de temática espacial: Sputnik, Firebird, Mind the Past y Planet War.

El lanzamiento

A lo largo de la década de 1950 se planteó la idea de enviar satélites al espacio y en 1957 tanto Estados Unidos como la Unión Soviética tenían la capacidad para lograr este objetivo. En ambos países se trabajaban en los programas Vanguard y Sputnik.

El 20 de septiembre del mismo año se aprobó el lanzamiento del satélite Sputnik 1 para el día 6 de octubre. Sin embargo, la inteligencia soviética conoció que EEUU planeaba un lanzamiento suborbital para el mismo día, por lo que la fecha se adelantó al 4 de octubre.

La canción comienza con un locutor de radio que retransmite el mensaje del éxito de la puesta en órbita del Sputnik. En esa locución se describe el objeto y las fases del lanzamiento de la siguiente manera: «Hoy, una nueva luna está en el cielo: una esfera de metal de 23 pulgadas puesta en órbita por un cohete ruso. Aquí la concepción de un artista de cómo se logró la hazaña: un cohete de tres etapas: número uno, el propulsor de la clase de misiles intercontinentales; con un peso estimado de 50 toneladas. Una segunda etapa más pequeña tomó el control a 5.000 millas por hora y continuó hasta el punto más alto alcanzado. A 500 millas de altura, la luna artificial se impulsa a una velocidad que contrarresta la fuerza de la gravedad y se libera».

El artista que concibe el proyecto es Serguéi Koroliov, ingeniero soviético que diseñó el satélite y que decidió adelantar su lanzamiento del día 6 al 4 de octubre.

A continuación podemos observar un diagrama de cómo se realizó este lanzamiento.

Diagrama con el lanzamiento del Sputnik 1. Fuente: La Vanguardia.

El Sputnik 1

Iron head, iron spears
Spread out from sides away
Shiny globe without fears
Flies over skies again

En esta primera estrofa Ignea hace una descripción del satélite en la que dicen que su cabeza es de hierro, al igual que sus antenas (a las que llaman lanzas). No obstante, el Sputnik estaba fabricado en aluminio y se trataba de una «cabeza» esférica de 23 pulgadas dividida en dos hemisferios, es decir, las dos partes de la esfera se unían en el centro con pernos. En los laterales se acoplaban unas antenas de 2,4 y 2,9 metros. El recubrimiento exterior estaba pulido como apuntan en la estrofa «globo brillante sin miedos» el cual vuela sobre el cielo.

Con respecto a su vuelo, podemos destacar los 947 km de altitud que alcanzó en su punto más alejado de la órbita, realizando una vuelta a la Tierra en 96 minutos y medio, con una trayectoria de 65º en relación al ecuador y un movimiento en contra de las agujas del reloj.

Soviet star first of all
Was in the boundless space
But what if it’s sign of call
The first assigned phrase?

Efectivamente, la «estrella soviética» fue la primera de todas en ponerse en órbita en este «ilimitado espacio» y también fue la primera en mandar una serie de comunicaciones a la Tierra. Muchos estadounidenses afirmaron escuchar un molesto «bip…bip…» el 5 de octubre y en días posteriores. La realidad es que el satélite llevaba incorporado una serie de instrumentos que enviaban transmisiones de radio cuya duración era 0,3 segundos y que se pueden escuchar a continuación.

Las consecuencias políticas

Sputnik, Sputnik
The signal from the other ones
Sputnik, Sputnik
They hadn’t any red stars
Sputnik, Sputnik
The greetings from above
Sputnik, Sputnik
Alien tapering throw

Del estribillo nos quedamos con la frase «ellos no tenían ninguna estrella roja» ya que está cargada de simbolismo. Aunque el satélite era color plateado la «estrella roja» es una clara referencia a la URSS y los «otros» son Estados Unidos, con quienes competían en esta carrera espacial.

La puesta en órbita del satélite soviético provocó un cambio en la idea de que los ingenieros y científicos estadounidenses eran los mejores del mundo. Muchas fueron las voces que se preocuparon por esta situación puesto que consideraban el acto como una gran derrota de los Estados Unidos frente al enemigo soviético.

Nikita Jrushchov se consolidó como el hombre fuerte de la URSS en ese mismo año y en los días posteriores al lanzamiento del Sputnik realizó una serie de declaraciones que ahondaban en la herida que suponía para los estadounidenses la superioridad científica rusa.

En los días posteriores los periódicos debatían acerca de si el equilibrio de fuerzas se había decantado en favor de la URSS como podemos observar en el siguiente fragmento:

Fragmento del periódico La Vanguardia del 9 de octubre de 1957 (cinco días después del lanzamiento). Fuente: La Vanguardia.

Cuando el mundo estaba asimilando la situación de que la Unión Soviética tenía un panorama científico igual o superior al de los norteamericanos, el 3 de noviembre del mismo año, la URSS volvió a sorprender al mundo enviando un segundo satélite al espacio, el Sputnik 2, el cual llevaba a bordo al primer ser vivo que fue puesto en órbita: la perra Kudryavka o Laika.

Esto supuso que el presidente Eisenhower hiciera un comunicado en el que, aunque reconocía los avances científicos de la URSS, resultó un ataque hacia el comunismo. En sus propias palabras «Conocemos su riguroso sistema educativo y sus logros tecnológicos. Pero vemos todo esto sucediendo bajo una filosofía política que pospone una y otra vez la promesa a cada hombre de que se le permitirá ser él mismo y disfrutar según sus propios deseos del fruto de su propio trabajo». Además, en ese mismo discurso hizo una alabanza al sistema educativo norteamericano e insistió en la necesidad de tener más científicos.

El lanzamiento de los Sputnik 1 y 2 sirvió como propaganda política que fluyó en todas direcciones. Incluso hubo expertos que pusieron en duda la veracidad de la puesta en órbita de los satélites, tomándolo como un elemento de propaganda soviética.

Fragmento del periódico ABC de 10 de noviembre de 1957. Fuente: ABC.

El resto de la canción ya no resulta tan interesante para analizar, pues fantasea con ideas de ciencia ficción. No obstante, ¿qué fue del Sputnik 1? Tras noventa y siete días en órbita, descendió a tierra y se calcinó, llegando a recorrer setenta millones de kilómetros.

Bibliografía

Crompton, S. W. (2007). Sputnik/Explorer I: The Race to Conquer Space. Infobase Publishing.

Harvey, B. (2007). The Rebirth of the Russian Space Program: 50 Years After Sputnik, New Frontiers. Springer Science & Business Media.

Sparrow, G. (2009). Spaceflight: The Complete Story from Sputnik to Shuttle–and Beyond. DK Pub.

When The Eagle Cries – Iced Earth y los atentados del 11S

Hoy analizamos una canción bastante sencilla, pues alude a unos acontecimientos tan cercanos en el tiempo, que aún, si cerramos los ojos, podemos recordar las imágenes en directo. Sin embargo, se trata de una canción que, como veremos, nos va a permitir hablar más de la historia del grupo que la interpreta, que de los acontecimientos que narra.

Iced Earth es una banda de power metal originaria de Tampa, Florida, en cuyas canciones podemos encontrar constantes referencias históricas y literarias. Es raro encontrar en su producción canciones que aludan a temas de actualidad. Sin embargo, los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 tuvieron tanta relevancia para ellos, que no pudieron dejar pasar la oportunidad de dedicar una canción en el primer álbum que publicaron tras los atentados.

Se trata de la canción “When The Eagle Cries”, tercer tema en la versión americana (segunda en la europea) del disco The Glorious Burden, publicado en 2004.

Portada de ‘The Glorious Burden’, de Iced Earth (2004).

Quizá te sorprenda la cantidad de tiempo transcurrido, o incluso sepas que publicaron otro disco en 2002, pero debes tener en cuenta que el publicado en 2002, Tribute to the Gods, había sido grabado antes de los atentados, en agosto de 2001.

Toda la canción alude a los hechos que tuvieron lugar el día 11 de septiembre de 2001, cuando la banda terrorista Al Qaeda llevó a cabo varios atentados en los Estados Unidos: el secuestro de cuatro aviones comerciales que impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, que causaron daños en el Pentágono e intentaron impactar contra el Capitolio en Washington D. C.

Atentado contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Fuente: Diario AS.

Aunque la canción adopta la forma de un balada muy potente y se interpreta con mucho sentimiento, en realidad es bastante sencilla.

Ignorando teorías de la conspiración y demás teorías con más o menos fundamento, según la versión oficial el ataque fue completamente inesperado. Y si no lo fue, al menos la población civil así lo percibió, de ahí que la canción comience con unos versos que dicen “un día más, como otro cualquiera / de la nada se convirtió en horror”.

Another day, just like any other

out of the blue, it turned to horror

A continuación se preguntan los autores de la canción cómo pudieron hacerlo y por qué lo hicieron. Se trataba de 19 hombres, la mayor parte de ellos saudíes, que formaban parte de Al Qaeda, por aquel entonces el principal grupo yihadista y que estaba liderado por Osama Bin Laden.

How could they? Why would they?

The innocents suffered hell’s inferno

An senseless act that goes unforgotten

How could they? They will pay.

Los atentados provocaron la muerte de casi 3000 víctimas inocentes, pues los objetivos fueron eminentemente civiles, así como alrededor de 6000 heridos. Muchos de ellos no murieron directamente en el impacto, sino posteriormente en los daños causados o en los operativos de rescate.

Operativo de rescate entre los escombros de las Torres Gemelas. Fuente: AP Photo/Shawn Baldwin.

La última frase antes del estribillo amenaza: “ellos pagarán” (They will pay). El gobierno de George Bush declaró la denominada “guerra contra el terrorismo”, amenazando con llevar a cabo medidas contra países que Estados Unidos considerase que estaban protegiendo o financiando las acciones de grupos yihadistas. Con esa premisa Afganistán fue invadido por parte de Estados Unidos y con el apoyo de otros países un mes después de los atentados. Los efectos de aquella invasión aun perduran en la actualidad.

La segunda acción tuvo lugar con la invasión de Irak en marzo de 2003 empleando el mismo argumento y añadiendo que este país ocultaba armas de destrucción masiva. En la actualidad se sabe que no existían tales armas y que no existía una relación entre el gobierno de Saddam Hussein y Al Qaeda. Y, de nuevo, los efectos de aquella invasión siguen siendo devastadores.

De forma que sí, Estados Unidos se vengó, aunque quizá contra población inocente y “ellos” no pagaron, pues no fue hasta mayo de 2011 cuando se detuvo a Osama Bin Laden en Pakistán y fue ejecutado al momento.

A lo largo de la historia, a pesar del largo historial de conflictos bélicos en que ha participado Estados Unidos, los ataques en suelo estadounidense no han sido muy comunes, por lo que su población no está acostumbrada a este tipo de acciones. De ahí que el impacto psicológico derivado para los estadounidenses fuera tan grande. Iced Earth lo expresa a través del estribillo con la frase que da título a la canción: When the Eagle Cries (Cuando el águila llora). El águila, insignia de los Estados Unidos de América, es en este caso una metáfora del país.

Out of the ashes came a tempted vengeance,

but we are focused, we seek redemption

we are free, we’ll stay free

All they’ve done, is make us stronger

The sleeping giant, is asleep no longer

If need be, we’ll die free

La siguiente estrofa vuelve a tratar el tema de la venganza con metáforas como “el gigante dormido ya no está dormido” o “de las cenizas surgió la venganza”. Por aquel entonces surgió un tímido movimiento de reacción contra el gobierno estadounidense, por inmiscuirse en asuntos internacionales que le eran ajenos o por su respuesta ante los ataques.

Sin embargo, la mayor parte de la opinión pública pareció alinearse con el ejecutivo de Bush, que en sus discursos hablaba de un ataque contra los valores estadounidenses que pretendía someter al país y acabar con la democracia y la libertad. Iced Earth, que siempre han mostrado una actitud patriótica, parecieron decantarse por este discurso, y lo transmitieron en la propia canción con frases como “somos libres, seguiremos libres” (we are free, we’ll stay free).

Al final de la canción se repite de nuevo el estribillo pero se añaden unos coros con frases alusivas de nuevo a la venganza (blood will flow, la sangre correrá) y a ese discurso patriótico (for freedom’s fight, por la lucha de la libertad).

When the Eagle Cries (blood will flow)

When the Eagle Cries (for freedom’s fight)

When the Eagle Cries (we love us all)

When the Eagle Cries (we’ll sacrifice)

When the Eagle Cries

¿Qué significaron estos acontecimientos para Iced Earth?

Para el grupo en general fue algo terrible, sin embargo un miembro de Iced Earth reaccionó de una manera que pocos esperaban. Hablamos de Matt Barlow, vocalista de la banda desde 1995 y que tras los acontecimientos hizo público su deseo de abandonar el grupo para iniciar una nueva carrera como policía.

Jon Schaffer (izquierda) y Matt Barlow (derecha) durante el último concierto de Barlow como vocalista de la banda. Fuente: captura de un video de YouTube.

En distintas declaraciones dejó claro que tras los atentados había decidido abandonar el mundo de la música para centrarse en una carrera que le hiciera sentir que ayudaba a su país y a la ciudadanía.

Además, el líder de la banda, Jon Schaffer, estaba bastante descontento con su actividad después del 11S, su rendimiento se había resentido y, según explicaba él mismo, se debía precisamente a su deseo de iniciar otra carrera profesional. Eso explica que muchas de las canciones que había dejado grabadas Barlow fueran regrabadas posteriormente por el nuevo vocalista, Tim Owens. No obstante, algunas pistas de audio de Barlow se mantuvieron, y además aparece en los créditos del disco y como coautor de las canciones “Attila” y “Waterloo”.

En el videoclip de la canción ya se puede ver al nuevo vocalista, Tim Owens.

Aunque estos hechos tuvieron mucha repercusión entre los fans de la banda y los medios especializados, lo cierto es que el paso de Barlow por el cuerpo de policía fue efímero, ingresó en 2003 y salió en 2007, año en que se unió a la banda Pyramaze y retomó brevemente la actividad con Iced Earth. Y decimos brevemente porque en 2011 volvió a abandonar la agrupación, aunque esta vez por motivos familiares (la imagen anterior es de su despedida en 2011).

En la actualidad Matt Barlow es el cantante de un proyecto fundado por él mismo bajo el nombre Ashes of Ares, junto a otro antiguo miembro de Iced Earth, Freddie Vidales, y el ex-batería de Nevermore, Van Williams.

Videoclip de la canción “This Is My Hell” de Ashes of Ares en el canal de su discográfica, Nuclear Blast Records.

(02/06/2003). “Vocalist Matt Barlow Leaves Iced Earth“, en blabbermouth.net.

Web oficial de Iced Earth

Buffalo Soldier – Bob Marley y la caballería afroamericana

Buffalo Soldier, dreadlock Rasta

There was a Buffalo Soldier

In the heart of America

Stolen from Africa, brought to America

Fighting on arrival, fighting for survival

Así comienza una de las canciones más conocidas de Bob Marley, y aunque cueste creerlo, detrás de ese ritmo reggae se esconde un fenómeno histórico poco conocido: el de los «soldados búfalo», soldados estadounidenses considerados héroes por el movimiento rastafari.

Videoclip de la canción Buffalo Soldier de Bob Marley.

«Soldados búfalo» es el nombre que se dio a los afroamericanos que formaron los regimientos de caballería del ejército de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XIX. Aunque muchas publicaciones los vinculan a la Guerra de Secesión estadounidense, lo cierto es que su aparición es inmediatamente posterior a este conflicto.

Durante la guerra, de forma excepcional, se recurrió a afroamericanos para formar parte del ejército y resultaron decisivos en batallas trascendentales como la de Five Forks. Apenas unos meses después de la finalización del conflicto, el gobierno estadounidense se rindió a la evidencia y, en 1866, autorizó la incorporación de afroamericanos al ejército. Sin embargo, el racismo imperante en la época llevó a crear unidades específicas, en concreto los 9º y 10º regimientos de caballería y los 38º, 39º, 40º y 41º regimientos de infantería.

If you know your history
Then you would know where you coming from
Then you wouldn’t have to ask me
Who the heck do I think I am

Hacia la mitad de la canción, con esta estrofa, el cantante jamaicano llama la atención sobre la importancia de conocer los orígenes de las personas que componían estos regimientos.

Todos sus componentes eran exclusivamente de raza negra, descendientes de esclavos, cuando no esclavos hasta hacía bien poco, ya que la abolición de la esclavitud en Estados Unidos se produjo en 1863, tan solo tres años antes de la formación de estas unidades, de ahí que en la primera estrofa de la canción, Bob Marley diga eso de «Stolen from Africa, brought to America», «robado de África, traído a América» (en referencia a los orígenes africanos de los esclavos). Pero el fin de la esclavitud no supuso el fin del racismo, pues el oficial al mando debía ser siempre blanco.

25º regimiento de infantería en 1890. Fuente: Enciclopedia Británica.

De estos regimientos, los de caballería fueron destinados a los territorios aún en manos de los denominados como «indios de las llanuras», y hasta allí («in the heart of America», que dice la canción) fueron llevados para luchar contra ellos, en especial contra los apaches. De hecho, según algunas fuentes fueron precisamente estos quienes les pusieron el sobrenombre de «buffalo soldiers», pero otras fuentes refieren a los kiowas como los autores del nombre. Y aunque existen varias teorías que explican el origen de este concepto (el pelo o la fiereza son algunas de las posibilidades), lo cierto es que no hay ninguna certeza.

Pero no toda la actividad de los soldados búfalo consistió en luchar contra indios, ellos, como cualquier otra unidad del ejército, obedecían órdenes, y en algunas ocasiones también se trasladaron a las incipientes reservas indias para garantizar la seguridad de los nativos frente a colonos que querían ocupar sus tierras. Incluso realizaron labores de escolta y protección de los servicios de ferrocarril y postal.

¿Pero qué tiene todo esto que ver con el mundo rastafari? ¿Por qué esas alusiones de Bob Marley cuando dice «dreadlock» (rastas) al referirse a ellos?

La historia de los soldados búfalo no está muy estudiada más allá de las acciones del 9º y 10º regimiento de caballería. Y de hecho, ya hemos visto que el término fue acuñado por los nativos americanos en referencia a estos grupos en concreto. Sin embargo, parece que Bob Marley, como tanta otra gente, extiende el concepto al resto de soldados afroamericanos que se incorporaron al ejército como una forma de garantizar su supervivencia en un mundo en que, a pesar de gozar ya de libertad, debían hacer frente a un sinfín de discriminaciones y abusos («Fighting on arrival, fighting for survival»).

Sabemos que muchos de estos afroamericanos fueron conducidos a las zonas fronterizas o a territorios que en ese momento aún estaban en disputa entre las distintas naciones, por ello en la canción se alude a territorios como el Caribe, San Juan e incluso Jamaica. Y es que los soldados búfalo tuvieron un papel muy importante durante la guerra hispano-estadounidense de 1898, en concreto en la batalla de las Colinas de San Juan, en Cuba.

Soldados búfalo participantes en la Guerra hipano-estadounidense. Fuente: Wikipedia.

Aunque no están muy estudiados, y fueron muy escasos, muchos de aquellos soldados se quedaron a vivir en esos territorios después de su servicio, en especial en Cuba y Jamaica. Allí el movimiento rastafari los convirtió en símbolos de la lucha panafricana frente a la opresión blanca, tomándolos como ejemplo de constancia y firmeza en ese contexto de discriminación en que debieron vivir.

Siempre relacionamos a Bob Marley con el movimiento rastafari, hasta prácticamente considerarlo su creador. Sin embargo, esto es un error, el movimiento rastafari tiene sus orígenes en la década de los treinta del siglo XX, antes incluso del nacimiento del cantante. La consideración que el movimiento tiene de aquellos soldados no se debe a Bob Marley, sino que el jamaicano tomó aquello que había aprendido para componer uno de sus temas más icónicos, dedicado a esos hombres.

Los regimientos exclusivos de afroamericanos fueron disolviéndose a lo largo de la primera mitad del siglo XX, aunque aún luchó un regimiento que conservó ese sobrenombre de soldados búfalo en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), en el contexto de la Guerra del Pacífico, e incluso en la Guerra de Corea (1950-1953). Oficialmente, el último regimiento de soldados búfalo, el 24º regimiento de infantería, fue desmantelado en 1951.

Durante su servicio, los soldados búfalo se labraron una fama de soldados mucho más disciplinados que el resto del ejército estadounidense. Además, a menudo se llama la atención sobre un dato curioso: por aquel entonces el alcoholismo entre la tropa era un problema muy común, sin embargo, los soldados búfalo no registraron apenas casos en comparación a otras unidades. Su determinante intervención en los conflictos que hemos ido citando les valió ser condecorados en reiteradas ocasiones con la Medalla de Honor del Congreso, la máxima condecoración que puede recibir un miembro de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.

Pese a todo, los soldados búfalo debieron enfrentarse a la discriminación y los prejuicios raciales hasta el fin de sus días, e incluso después del desmantelamiento de sus regimientos, la mayor parte fueron destinados a unidades de trabajo, donde su situación lejos de mejorar, empeoró.

En tiempos recientes, las autoridades estadounidenses han tratado de reparar la discriminación con gestos hacia los buffalo soldiers, como esculturas que se pueden ver repartidas por distintas localidades del país.

Bibliografía:

Encyclopaedia Britannica, Inc. (08/2019). Buffalo Soldier. En Encyclopaedia Britannica. Recuperado a 27 de mayo de 2020 de https://www.britannica.com/topic/buffalo-soldiers

National Park Service (09/2019). Buffalo Soldiers. En Nps.gov. Recuperado a 29 de mayo de 2020 de https://www.nps.gov/subjects/buffalosoldiers/index.htm

Field, R., y Bielakowski, A. M. (2008). Buffalo Soldiers: African American Troops in the US Forces 1866–1945. Osprey Publishing.

Clear the Way – Iced Earth y la Brigada Irlandesa

“Faugh A Ballagh! ¡Despeja el camino!”

Con este grito de guerra de origen irlandés la banda Iced Earth cerró su duodécimo álbum de estudio (Incorruptible) con la canción Clear the Way, December 13th, 1862. El título ya nos sitúa en un contexto muy concreto, el de la Guerra Civil de Estados Unidos. ¿Y qué tienen que ver los irlandeses en esto? El día 13 de diciembre se llevó a cabo la batalla de Fredericksburg, en Virginia, y en ella miles de soldados de origen irlandés caían bajo el fuego de la confederación.

Portada del single Clear the Way. Fuente: last.fm

La llegada de irlandeses a Estados Unidos

They came across the ocean
In search of liberty
Escaping persecution
Famine and poverty
Signed up for bloodshed
New home a battleground
Send in the Irish
So courageous and renowned

Con estas palabras comienza la canción de Iced Earth, en las que se apunta el origen de la población irlandesa en Estados Unidos. Las migraciones que se produjeron entre 1815 y 1845 se debieron a la búsqueda de oportunidades económicas y a la promesa de libertad de culto que no disfrutaban en su país. Entre 1845 y 1856 se produjo una nueva oleada masiva debido a la hambruna producida por la infección de las cosechas de patata resultando en una pérdida de 1,5 millones de vidas y una migración hacia diferentes partes del mundo.

En el caso que nos ocupa, durante las fechas señaladas anteriormente arribaron a Nueva York más de 800.000 irlandeses que pronto encontrarían trabajo en aquellos sectores que requerían menos cualificación y que tenían los salarios más bajos. La mayoría de los inmigrantes vivían hacinados en barrios marginales en los barrios del sur y este de Manhattan. Los más pobres vivían en lo que ahora es Central Park, donde construyeron chabolas, criaron cerdos y cabras, y lucharon para trabajar como jornaleros.

Sin embargo, para 1860, algunos de los inmigrantes habían progresado. Abrieron salones y pequeñas tiendas de abastos en el vecindario o comenzaron pequeñas empresas de construcción, encontraron trabajos en la policía municipal o en el departamento de bomberos. Pronto, los irlandeses comenzaron a unirse a la máquina demócrata pues les daba acceso a empleos gubernamentales bien remunerados, con una pensión.

Los irlandeses en el ejército

Fueron los irlandeses de clase media quienes lideraron la organización de compañías de milicias voluntarias en las grandes ciudades estadounidenses. Estas compañías participaron en partidos de tiro y patrocinaron bailes y banquetes que proporcionaron salidas sociales para los inmigrantes.

Los miembros alistados a menudo provenían de la clase trabajadora pobre, mientras que los oficiales solían ser hijos jóvenes de la clase profesional y comercial irlandesa-estadounidense. Casi todas las grandes ciudades estadounidenses tenían al menos una compañía militar voluntaria irlandesa. Estas compañías de la milicia alentaron el patriotismo estadounidense y aumentaron el orgullo irlandés. Los uniformes verdes y el uso generoso de los lemas y símbolos irlandeses de la guerra, como el trébol y el arpa, eran comunes.

En la Guerra Civil participaron alrededor de 150.000 irlandeses en el bando de la Unión y 40.000 en el bando de la Confederación. En esta batalla fueron 1.200 los combatientes irlandeses.

La batalla de Fredericksburg

Fredericksburg se encuentra en una curva justo debajo de la unión de los ríos Rappahannock y Rapidan. La ciudad corre de norte a sur en una llanura en el lado occidental del río, y en la costa oriental Stafford Heights se eleva bruscamente desde la orilla del río para dominar Fredericksburg. La ciudad en sí se encuentra en una llanura elevada, por lo que cualquier persona que se acerque desde el río queda oculta a la vista del banco una vez que están a medio camino.

Al oeste de Fredericksburg se alza la colina de Marye. Un muro de piedra bordeaba el lado este de un camino hundido, haciendo una excelente cobertura, con un escalón de tiro formado por la orilla este del camino. Una línea de posiciones de tiro y pozos de fusil se extendía desde la pared hacia el bosque al norte de la ciudad. Frente al muro de piedra corría una valla de ferrocarril, y un poco cuesta abajo, más cerca de la ciudad, el suelo se hundió en una ligera depresión. La artillería confederada en masa no podía caber en línea detrás de la infantería, por lo que parte de ella estaba posicionada para lanzar fuego indirecto sobre los atacantes.

Muro de Marye’s Heights. Fuente: Wikipedia.

La ciudad se tomó rápidamente y los confederados retrocedieron hacia las colinas, es en este momento en el que la batalla se recrudece y nuestra brigada irlandesa hace su aparición.

Los comandantes de la Unión no se percataron de cuántos efectivos se encontraban parapetados y ocultos a la vista hasta que sus tropas estuvieron a unos cientos de metros; para entonces ya era demasiado tarde. Los líderes unionistas pensaban que su superioridad numérica les proporcionaba la oportunidad de luchar en un enfrentamiento directo. Se equivocaron.

Se plantearon seis asaltos contra las posiciones de la confederación con el fin de desgastar en oleadas sucesivas a los defensores. El primer asalto lo hizo la división del general de brigada William H. French. Cuando su división avanzó, los confederados se levantaron para disparar en masa contra los soldados federales que se aproximaban a menos de 200 yardas. Una y otra vez, los sureños abrieron agujeros en las filas azules, que vacilaron y flaquearon. El continuo fuego de los cañones condujo a los soldados sobrevivientes de la Unión a la seguridad de la depresión.


The hills alive with murder
The sky so cold and grey
The general gives the order
Irish clear the way!
Bodies fall like leaves in autumn
From the wall at Marye’s heights
Shot and shell ripping through them
A cold horrific sight

La división del general de brigada Hancock asaltó las alturas de Marye a continuación. Sus hombres no estaban directamente detrás de la división de French, habiéndose movido hacia su flanco trasero derecho. La brigada irlandesa fue la segunda ola de la división de Hancock en asaltar el muro de piedra y en cuanto estuvieron al alcance, la artillería comenzó a hacer estragos. Sin embargo, los irlandeses trataron de recuperar el impulso y tomar el muro, pero los disparos de artillería posteriores los hicieron tambalearse y retroceder.

En azul la Brigada Irlandesa, en rojo el ejército confederado. Fuente: Smith, C. (1999).

Charge through the dead and dying
No surrender no retreat
Their brothers paid the price
They’ll never smell defeat
Raise high the emerald colors
For all field to see
They charged into the slaughter
With faith and dignity

El general de la brigada, Meagher, quería que los confederados en el muro de piedra vieran que se enfrentaban a los hombres de la brigada irlandesa. Las banderas del regimiento de los neoyorquinos estaban dañadas y solo el estandarte del 28º regimiento de Massachusetts tenía su color presente, por lo que se colocaron en el medio de la formación. Entonces Meagher puso es su gorra militar una hoja de boj (lo más parecido a un trébol que tenían a mano) para que todos supieran a quién se enfrentaban y entrar en batalla con algo verde. El 28º de Massachusetts llevó su estandarte de regimiento verde con el arpa dorada a la batalla con el lema gaélico ‘Faugh A Ballagh’ (despejad el camino).

La Brigada Irlandesa portando el estandarte del 28º regimiento de Massachusetts. Cuadro de Don Troiani. Fuente: pinturasdeguerra.

Sons of Erin
Marching gallantly
Into a storm of lead
Forward! Clear the way!
Sons of Erin
Charging valiantly
Across that bloody space
Forward! Clear the way!

Irónicamente, la brigada irlandesa se enfrentó a las tropas georgianas de Thomas R. R. Cobb. Muchos de ellos eran de ascendencia irlandesa, y aunque un murmullo preocupado y arrepentido corrió a lo largo de su línea, ninguno dio un paso atrás. Se cuenta la anécdota de que uno de los soldados llegó a gritar «¡Qué pena!, aquí vienen los compañeros de Meagher».

En esta estrofa, Iced Earth se hacen eco de las palabras de Hancock sobre los irlandeses quien señaló en su informe que «La brigada irlandesa avanzó después al asalto. Se mostró la misma galantería, pero con los mismos resultados». Parece ser que su valentía incluso fue vitoreada por el ejército contrario.

Intrepid sons with heads held high
Go where glory awaits you
Your absolution under fire
If the lord above takes you
Fight, stand tall, prevail
Your brothers surround you
Fight, stand tall, prevail
Your courage defines all you are

El fuego confederado fue devastador. Los hombres destrozados de Hancock retrocedieron para unirse a las tropas de French en la depresión. Muertos y heridos salpicaron el suelo entre la depresión y un área de 50 yardas frente al muro de piedra, formando un obstáculo adicional para las futuras tropas de ataque. Las pérdidas de Hancock fueron 2.032 hombres muertos, heridos y desaparecidos.

De los 1.200 hombres de la Brigada irlandesa que salieron de las ruinas de Fredericksburg para asaltar las alturas de Marye, 545 fueron asesinados, heridos o desaparecidos; en otras palabras, los irlandeses perdieron casi el cincuenta por ciento de su fuerza. La batalla de Fredericksburg fue el día más sangriento de la brigada irlandesa: perdió más hombres en Marye’s Heights que en cualquier otra batalla de la Guerra Civil.

El 17 de febrero de 1862 el senador Henry Wilson de Massachusetts propuso un proyecto de ley que pedía otorgar una medalla de honor a los miembros del “Ejército de Estados Unidos que se distinguirán en la batalla”. El presidente Abraham Lincoln firmó el proyecto de ley. De los 1.522 veteranos de la Guerra Civil que recibieron la Medalla de Honor, siete eran miembros de la Brigada irlandesa.

El coraje y el sacrificio de la Brigada irlandesa durante la Guerra Civil ayudó a disminuir los prejuicios antiirlandeses que existían en Estados Unidos. Los irlandeses se asimilaron a la sociedad estadounidense a través de ocupaciones respetables como la aplicación de la ley, los oficios de la construcción, la enseñanza y la política demócrata, ente otros empleos.

Bibliografía:

Ballard, T., & Arthur, B. (2014). Fredericksburg Staff Ride: Briefing Book [Illustrated Edition]. Pickle Partners Publishing.

Rodgers, T. G. (2008). Irish-American Units in the Civil War. Bloomsbury USA.

Smith, C. (2012). Fredericksburg 1862: «Clear The Way». Bloomsbury Publishing.

Enlaces de interés:

Lyric Video oficial de Clear the Way

Web oficial de Don Troiani, artista de pinturas históricas