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Northwest Passage – Unleash the Archers y el seudohimno de Canadá

Cuando uno revisa las escuchas del grupo de power metal Unleash the Archers, en seguida se da cuenta de que una canción despunta sobre todas las demás. Con más de 10 millones de escuchas, Northwest Passage es la canción más escuchada con mucha diferencia, y llama la atención por muchos motivos: se publicó hace menos tiempo que muchos de los demás singles de éxito de la banda, la temática difiere del resto de temas del grupo y, sobre todo, es una versión de una canción de un género musical completamente distinto.

Unleash the Archers. Fuente: unleashthearchers.com

¿Qué es y de quién es Northwest Passage?

Northwest Passage es una canción escrita por el músico folk canadiense Stan Rogers. Se trata de una canción a capella que se publicó en 1981 y que inmediatamente tuvo una excelente acogida entre el público canadiense, que con el paso del tiempo llegó a considerarlo algo así como un himno no oficial de Canadá, siendo interpretado en ocasiones especiales e incluso reconocido por políticos del país que no dudan en llevarse la mano al pecho y corearla cuando suena.

Versión original de la canción

Tal es la relevancia del tema para los canadienses, que Unleash the Archers no es, ni de lejos, la única banda que se ha atrevido a interpretarla. Existen versiones de grupos de punk como The Real Mackenzies o The Dreadnoughts, pero incluso fuera de Canadá ha sido versionada por cantantes como Judy Collins y Jonas Fjeld.

En agosto de 2019 Unleash the Archers publicó un EP de adelanto de su álbum de estudio Explorers, que se publicaría unos meses después. Y con ocasión de la publicación, el propio grupo explicó la importancia de la canción para ellos: se trataba de un tema que escuchaban durante sus giras, en especial cuando regresaban a casa y como canadienses se sentían muy identificados con su letra y con su intérprete original, Stan Rogers.

Portada del álbum Explorers (2019). Fuente: unleashthearchers.bandcamp.com

Pero ¿qué dice la canción? ¿Por qué es tan importante para tantos canadienses?

Que este tema sea considerado un himno no oficial en Canadá no es casual. Si está considerado así es porque reúne todas las claves para serlo, y no nos referimos solo a lo musical, que también teniendo en cuenta esos coros a capella que invitan a cantar cuando la escuchas, sino a su contenido: referencias a la geografía canadiense, a personajes históricos y metáforas para sentirte identificado con estos.

Cuando Stan Rogers escribió esta canción pretendía establecer una comparativa entre su propia experiencia viajando de gira por Canadá y esos grandes exploradores que marcaron hitos en la historia canadiense. Por eso, en su nota, Unleash the Archers explicaron que después de tantas giras por su país, entendían cómo se sentía Rogers, y escuchar su canción les trasladaba a casa cuando estaban fuera.

Veamos entonces quiénes son esas personas y esos lugares que cita la canción.

La canción, para que te acompañe durante la lectura.

Referencias históricas y geográficas

La canción de Unleash the Archers, como la original, comienza con un coro que canta el estribillo a capella, y dice:

Ah, for just one time I would take the Northwest Passage

To find the hand of Franklin reaching for the Beaufort Sea

Tracing one warm line through a land so wide and savage

And make a Northwest Passage to the sea

(Por una vez tomaría el Paso del Noroeste

para encontrar la mano de Franklin alcanzando el mar de Beaufort

trazando una cálida línea a través de la extensa y salvaje tierra

y hacer un Paso del Noroeste hacia el mar)

El Paso del Noroeste que da nombre a la canción es la ruta marítima que debía comunicar las tierras de Norteamérica y el océano Atlántico con el Pacífico a través del círculo polar Ártico. La idea de que existiera esta ruta, animó a exploradores a emprender expediciones de lo más peligrosas a través del océano Ártico desde muchos siglos atrás.

Una de las más célebres expediciones fue la liderada por John Franklin, el Franklin citado en el segundo verso, un oficial de la Armada Real británica que ya había participado en otras exploraciones árticas y que a mediados del siglo XIX encabezó una nueva con el objetivo de abrir explorar y documentar las etapas finales del Paso del Noroeste. Sin embargo, los barcos y la tripulación quedaron atrapados en el hielo en el estrecho Victoria, en el archipiélago ártico canadiense, cuando intentaban alcanzar el mar de Beaufort, al oeste.

John Franklin. Fuente: Wikipedia.

Fueron varias las expediciones que se enviaron en busca de los barcos y los hombres de Franklin, pero durante años lo único que se encontraron fueron algunos objetos, las tumbas de algunos marineros y los testimonios de los inuits que se habían cruzado con ellos. Finalmente en 1981, el mismo año en que Stan Rogers escribió y publicó la canción, un equipo de la Universidad de Alberta, examinó algunos cuerpos encontrados de la expedición y dieron con causas de la muerte tan distintas como hambre, envenenamiento por plomo, escorbuto, hipotermia, etc. Incluso hallaron evidencias de canibalismo que habrían practicado algunos miembros de la expedición.

Después del estribillo que abre la canción, comienza una estrofa que interpreta la lideresa del grupo, Brittney Hayes, también a capella, y que dice:

Westward from the Davis Strait ‘tis there it was said to lie

The sea route to the Orient for which so many died

Seeking gold and glory, leaving weathered, broken bones

And a long-forgotten lonely cairn of stones

(Hacia el oeste, desde el estrecho de Davis, donde se decía que yacía

la ruta marítima a oriente por la que tantos murieron

buscando oro y gloria, dejando huesos desgastados y rotos

y solo un montón de piedras olvidadas desde hace mucho tiempo)

Y es que la de Franklin no fue la única ni mucho menos la primera de las expediciones que se llevaron a cabo, sino que desde el mismo momento en que los europeos fueron conscientes de la existencia del continente americano, trataron de buscar rutas que permitieran circunnavegarlo o atravesarlo con barcos para poder llegar a oriente. Y como bien dice la canción, la principal motivación era el oro, el comercio con Asia.

En ese contexto, los exploradores británicos llevaron a cabo varios intentos por el norte, a través de ese Paso del Noroeste. Uno de esos exploradores fue John Davis, otro de esos incansables buscadores del paso hacia el Pacífico, aunque en su caso, siglos antes que Franklin. En el siglo XVI John Davis exploró varios territorios de Norteamérica y el Ártico, llegando incluso a bautizarlos él mismo con nombres que hacían referencia a otros exploradores. Esta costumbre sería continuada en la época durante mucho tiempo, y hoy encontramos lugares tan importantes como la bahía de Hudson, en honor al explorador del siglo XVI Henry Hudson; el mar de Baffin, en honor al explorador William Baffin; o ese estrecho de Davis que cita la canción en honor a este John Davis.

Algunos de los lugares citados para ubicarnos.

Y aunque Hudson, Baffin y Davis no son buenos ejemplos de ello, es cierto lo que dice la canción de que la mayor parte de las expediciones que trataron de llegar a oriente por el norte tuvieron un triste final, como le sucedió a otros exploradores como James Hall o el ya citado Franklin.

La canción vuelve de nuevo al estribillo, pero al coro esta vez le acompaña el grupo al completo, con batería, bajo y guitarra. Y comienza una nueva estrofa:

Three centuries thereafter, I take passage overland

In the footsteps of brave Kelso, where his sea of flowers began

Watching cities rise before me, then behind me sink again

This tardiest explorer, driving hard across the plain

(Tres siglos después, tomo un paso por tierra

tras los pasos del valiente Kelso, donde comenzó su mar de flores

viendo ciudades levantarse ante mí, luego se hunden de nuevo tras de mí

este explorador más tardío conduciendo duro a través de la llanura)

Aquí ya se hace evidente la comparativa que buscaba Rogers al ponerse como protagonista de una nueva exploración, la suya, que le lleva a descubrir que ahora se levantan ciudades en los territorios que otros exploraron varios siglos atrás, cuando aún eran tierras despobladas.

Aunque el autor dice que sigue los pasos de Kelso, en realidad se refiere a Henry Kelsey, un comerciante británico considerado un héroe nacional en Canadá por haber sido un pionero en la apertura de rutas a lo largo y ancho del país y por la exploración de nuevas regiones como Alberta. Por otro lado, la referencia al mar de flores se debe a que Kelsey promovió la instalación de comunidades agrícolas por Canadá que habrían dado forma a un “mar de flores” en referencia a la visión de las grandes praderas cultivadas.

Comienza una nueva estrofa con varias referencias:

And through the night, behind the wheel, the mileage clicking west

I think upon Mackenzie, David Thompson and the rest

Who cracked the mountain ramparts and did show a path for me

To race the roaring Fraser to the sea

(Y a través de la noche, detrás del volante, haciendo kilómetros hacia el oeste

pienso en Mackenzie, David Thompson y el resto

quienes rompieron las murallas de las montañas y me mostraron el camino

para competir con el rugiente Fraser hacia el mar)

Alexander Mackenzie fue otro comerciante que, como Kelsey, abrió nuevas rutas y exploró nuevos territorios por Canadá, incluyendo en noroeste del país, un territorio indómito y desconocido hasta entonces, pues había que vencer cadenas montañosas como las que hoy llevan el nombre de este comerciante, los montes Mackenzie (si te lo preguntas, el nombre del grupo The Real McKenzies no hace referencia ni a este explorador ni a estos montes, sino a su fundador, Paul McKenzie).

Alexander MacKenzie. Fuente: Wikipedia.

El otro citado, David Thompson, guarda relación esto mismo, pues fue el primer cartógrafo que dio noticias de las tierras de Norteamérica más allá de las Montañas Rocosas o las montañas Cascade.

Suena el estribillo una vez más y vuelve una última estrofa con la que os dejamos, pues es la que mejor ilustra la intención de su autor y ya no tiene referencias que comentar:

How then am I so different from the first men through this way

Like them I left a settled life, I threw it all away

To seek a Northwest Passage at the call of many men

To find there but the road back home again

(Entonces ¿soy tan diferente de los primeros hombres a través de este camino?

Como ellos dejé una vida acomodada, lo tiré todo

para encontrar un Paso del Noroeste atendiendo la llamada de muchos hombres

Para encontrar allí el camino de vuelta a casa otra vez)

Referencias

  • Álvaro, S., y Azpiazu, J. M. (2019). La vida en los confines de la Tierra. Vivencias de los exploradores polares para inspirar nuestro día a día. Lunwerg.
  • Peláez, J. (2019). 500 años de frío. Crítica.
  • Reddit del grupo: reddit.com/r/UnleashTheArchers/

Razom nas bahato – Corrupción, revolución y Eurovisión en Ucrania

No cabe duda de que Eurovisión ha marcado la historia de la música y ha generado auténticos himnos pop. Sin embargo, no suele ser habitual que una canción con un mensaje marcadamente político, convertida en himno de una revolución, represente a un país en el festival.

Pues eso es precisamente lo que sucedió en 2005, cuando Ucrania envió a Eurovisión la canción «Razom nas bahato», himno popular de la denominada Revolución naranja.

GreenJolly. Fuente: 4Lyrics.

¿Qué fue la Revolución naranja?

Antes de meternos en lo musical, pongamos un poco de contexto, y para ello trasladémonos a 2004. 

Por entonces el ambiente en Ucrania estaba enrarecido: desde hacía años se venían denunciando casos de corrupción que implicaban al presidente, Leonid Kuchma. Y, para colmo, uno de los principales periodistas que estaba aireando los trapos sucios del ejecutivo, Georgiy Gongadze, fue secuestrado y asesinado en el año 2000.

Leonid Kuchma. Fuente: Wikimedia.

La oposición, liderada por el conservador Víktor Yúshchenko, rápidamente relacionó al presidente con el crimen, y comenzó a utilizarlo para arremeter contra el gobierno, que perdió algunos de sus principales apoyos. Incluso políticos del partido del gobierno pasaron a engrosar las filas de la oposición.

En mitad de esta situación, que venía agravándose con más escándalos de corrupción y cruces de acusaciones, Kuchma decidió no presentar su candidatura a las elecciones de 2004, y en su lugar dio su apoyo a su primer ministro: Víktor Yanukóvich. Así, en estas nuevas elecciones, los ucranianos deberían escoger entre dos Víktor: el líder de la oposición, Yúshchenko, y el heredero del presidente, Yanukóvich.

Yúshchenko (izquierda) y Yanukóvich (derecha). Fuente: El Mundo.

Entre 2000 y 2004 ya se había ido conformando un fuerte movimiento civil de oposición al gobierno que agrupaba a gente de muy distinta ideología. De hecho, en el 2002 el partido conservador, el partido comunista y los socialdemócratas presentaron una declaración conjunta de apoyo al movimiento revolucionario que estaba formándose en las calles. Sin embargo, con la llegada de estas elecciones, Yúshchenko se puso al frente del movimiento (según muchos, se apropió de él) y se presentó como el único capaz de liderar un auténtico cambio.

Aunque el ambiente revolucionario llevaba meses, incluso años gestándose, fue precisamente el resultado de las elecciones de noviembre de 2004 el que desembocó en la denominada Revolución naranja.

Revolución naranja. Fuente: El País.

El escrutinio había dado por vencedor al partido del gobierno y a su candidato, Yanukóvich, pero la oposición no aceptó el resultado y comenzó a denunciar casos de presiones y de fraude electoral que fueron respaldados por los informes de observadores internacionales.

La sociedad civil, en una amplia mayoría, comenzó a llevar a cabo distintas formas de protesta: huelgas, concentraciones, manifestaciones, etc. Y en ese ambiente enrarecido, el Tribunal Supremo ucraniano obligó a repetir las elecciones en diciembre del mismo año.

El 26 de diciembre de 2004 se repitieron las elecciones, y esta vez dieron por vencedor al líder de la oposición, Yúshchenko. Y aunque el asunto siguió coleando muchos años más y condujo a otras protestas, la Revolución naranja se dio por terminada cuando Yúshchenko tomó posesión como presidente de Ucrania en enero de 2005.

Yúshchenko durante las protestas de la Revolución naranja. Fuente: Wikimedia.

¿Por qué el naranja?

Ya hemos dicho que mucha gente acusó a Yúshchenko de apropiarse de un movimiento de protesta que ya estaba iniciado anteriormente, y quizá el uso de este color para referirse a la revolución evidencie esto. Los partidarios del líder opositor emplearon este color durante las protestas, y el naranja se convirtió en el color de la campaña electoral de Yúshchenko. Así, el naranja se acabó asociando a la oposición al gobierno, que empleó el azul.

Razom nas bahato

Pero volvamos a la música: precisamente en 2005 Eurovisión se celebraba en Kiev, la capital ucraniana, ya que en la edición anterior se había declarado ganadora Ruslana con la canción «Wild Dances».

Actuación de Ruslana en Eurovisión 2004

Era una oportunidad de oro para el nuevo gobierno, que había convertido la revolución en el mito fundacional de un nuevo régimen democrático, liberal y proeuropeo. Así que no hubo dudas en escoger para la edición de 2005 un tema que durante las protestas se había hecho popular entre los manifestantes: «Razom nas bahato». Se trataba de una canción compuesta por el dúo ucraniano GreenJolly, un par de raperos cuya trayectoria juntos duró apenas dos años.

La canción fue polémica ya en la preselección, y sin embargo se convirtió en ganadora para representar a Ucrania. Pero es que la letra violaba las bases de la competición, pues de acuerdo a las normas de Eurovisión, ningún tema debe contener mensajes abiertamente políticos, y el tema llegaba incluso a nombrar a Yúshchenko, el nuevo presidente.

Así, se tomó la decisión de introducir algunos cambios en la canción: se eliminaron algunos versos, y en su lugar se incluyeron frases en distintos idiomas (alemán, inglés, castellano, francés…) para hacer el tema más internacional. Incluso parte de la canción se reescribió en inglés, pues la original estaba íntegramente en ucraniano.

Los autores no ocultaron una clara inspiración en el tema de Quilapayún «El pueblo unido jamás será vencido» desde el mismísimo título de la canción, pues «Razom nas bahato, nas ne podolati», quiere decir en ucraniano algo así como «Juntos somos más, no seremos vencidos».

Actuación de GreenJolly en Eurovisión 2005

Aunque si analizásemos desde un punto de vista musical, existen muchas más referencias, pues la propia canción arranca con un riff de guitarra que bien podría haber compuesto Kurt Cobain.

Pero preferimos centrarnos en la puesta en escena, que guarda relación con el contexto político que comentamos antes: el dúo apareció sobre el escenario acompañado de una pareja de bailarines que lucían unas cadenas que rompían a mitad de la canción, mientras el cantante principal lucía una camiseta de, nada más y nada menos, que el Che Guevara, tratando así de acentuar el carácter revolucionario del mensaje de la canción. Este detalle llama especialmente la atención, pues Yúshchenko lideraba una coalición de liberales y conservadores.

Por otra parte, dado que la canción no podía aludir directamente a los acontecimientos vividos por el país, durante la actuación los representantes ucranianos encontraron la manera de introducir referencias a través del color naranja que se podía ver en elementos como la camiseta del batería o el cinturón de uno de los bailarines.

Al poco de aquella actuación, el dúo se separó, y hoy en día llevan sus carreras musicales por separado.

Tras la Revolución naranja

Por su parte, Yúshchenko fue presidente de Ucrania hasta el año 2010, cuando fue derrotado en unas nuevas elecciones precisamente por su opositor, Yanukóvich. Esta alternancia en el poder es significativa, pues las tensiones no acabaron tras la Revolución naranja, y en muchos momentos, se agravaron, como ocurrió con el Euromaidán de 2013.

Protestas durante el Euromaidán. Fuente: Wikimedia.

Y es que, aunque entre las causas que citamos de la revolución solo citamos la corrupción y el abuso de poder, lo cierto es que subyacen problemas de índole social y étnica. Buena muestra de ello es que Yúshchenko lideraba una formación abiertamente proeuropea, mientras que Yanukóvich encabezaba una fuerza prorrusa. Es significativo, además, que los resultados de las elecciones de diciembre de 2004, mostrasen un apoyo mucho mayor a Yanukóvich, precisamente en las regiones orientales, las que actualmente son objeto del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Resultados electorales en diciembre de 2010. En rosa los resultados favorables a Yúshchenko, en azul los favorables a Yanujóvich. Fuente: Wikimedia.

No sabemos en qué derivará la escalada de tensión actual, pero lo que sí tenemos claro es que la música volverá a ser uno de los elementos que sirvan para plasmar los anhelos y miedos de unos o como una herramienta política más.

Referencias:

  • Wilson, A. (2006). Ukraine’s Orange Revolution. Yale University Press.
  • (2004). «The Orange Revolution», en TIME.
  • EFE (2004). «Yushchenko acusa a Yanukovich en televisión de robarle la victoria», en El Mundo.
  • (2004). «Crisis en Ucrania por un supuesto fraude electoral», en El Universo.
  • Tchorek, K. (2004). «Protest grows in western city», en The Times.

Además, si quieres saber más sobre la historia y política reciente de Ucrania, te recomendamos el documental de Ricardo Marquina en su canal de YouTube:

«ROCK THE CASBAH» – The Clash y la Revolución iraní

The Clash cuenta en su historia con varios éxitos: «Should I Stay Or Should I Go», «London Calling», «Spanish Bombs»,… Sin embargo, solo uno de sus temas llegó a posicionarse entre los diez primeros más escuchados en Estados Unidos: «Rock the Casbah». Un tema histórico que, sin embargo, dio muchos dolores de cabeza a sus autores.

Si bien es cierto que fue un éxito arrollador para la banda, quizá en la actualidad se les recuerda mejor por esos otros temas que hemos mencionado. Pero para entender de qué trata la canción y cuáles fueron las claves de su éxito, debemos poner un poco en contexto a The Clash.

Cuando The Clash saltó a la palestra en la segunda mitad de la década de los setenta, el mundo del punk rock ya contaba con gigantes como The Ramones, Patti Smith o Sex Pistols. Sin embargo, The Clash supieron hacerse un hueco con algo distinto: su compromiso político. Frente al nihilismo del resto de grupos de punk, The Clash planteaban una crítica ácida y comprometida con los problemas políticos y sociales de todo el mundo. Y en ese sentido, «Rock the Casbah» es el mejor ejemplo.

La canción salió al mercado en un momento en que el grupo ya estaba consolidado, en 1982. Formaba parte del álbum Combat Rock, que incluía también el mítico «Should I Stay Or Should I Go».

Portada del álbum Combat Rock de The Clash (1982).

A diferencia de otros temas de The Clash, la primera versión de «Rock the Casbah» fue prácticamente creada por el percusionista de la banda, Topper Headon. Tanto letra como composición y arreglos musicales para bajo, piano y batería son obra suya. Sin embargo, aquella primera versión tenía una temática completamente distinta a la que acabó teniendo, y eso se lo debemos al resto de componentes del grupo, en especial a Joe Strummer.

Joe Strummer. Fuente: Wikimedia.

Strummer, inspirado por la letra original de Headon, vio la oportunidad de convertir el tema en un himno contra la censura que estaba teniendo lugar en otros lugares del mundo. Pero ¿de qué hablamos?

Nos remontamos un par de años, a 1979, momento en que en Irán llega al poder el ayatolá Ruhollah Jomeini. Jomeini había encabezado la oposición a los intentos modernizadores y occidentalizadores del sah, máxima autoridad política de Irán que había ignorado la autoridad religiosa de los ulema, el clero musulmán chiita. La posición de los religiosos había triunfado entre los sectores más conservadores de la sociedad iraní, creando un movimiento de oposición a los monarcas que articuló la denominada Revolución iraní.

Sus continuas críticas y su colaboración con los revolucionarios, llevaron al exilio a Jomeini. Pero en 1979, aprovechando la supuesta convalecencia del sah, que algunos han considerado un autoexilio provocado por las presiones de sus opositores, el gobierno interino autorizó el regreso de Jomeini a Irán. A su vuelta fue recibido por millones de partidarios que dieron como ganada la revolución y que colaboraron para deponer a ese mismo gobierno interino.

Jomeini en su regreso a Irán. Fuente: La Vanguardia.

Así se abrió un proceso por el cual Irán pasó de ser una monarquía a una república islámica que, poco a poco, fue dando forma a un régimen autoritario y teocrático regido por el propio ayatolá Jomeini.

El nuevo régimen, mucho más conservador que el anterior, comenzó una cruzada contra todo lo occidental, y eso incluía la música: los estilos de música occidental (pop, rock, punk, reggae, disco…) fueron prohibidos y sometidos a una rígida censura. Este hecho fue el que articuló la creación de «Rock the Casbah»:

By order of the Prophet

We ban that boogie sound

Así reza la canción: Por orden del profeta prohibimos ese sonido boogie. Y la crítica al ayatolá se hizo presente en los míticos coros de la canción: Sharif don’t like it. Strummer tomó la casbah, la parte central de las fortificaciones o alcazabas musulmanas, como símbolo de ese poder islámico y llamó a “rockearlas” en el estribillo del tema. Y, por si cabía alguna duda, The Clash grabó un videoclip en que pusieron a musulmanes y judíos a bailar ska juntos (y beber alcohol, lo que molestó a algunos religiosos). 

Portada del single (1982).

La idea era genial y la canción tuvo un éxito rotundo. Sin embargo, acababa de nacer el mayor dolor de cabeza en la carrera de The Clash en general y Strummer en particular.

The Clash pretendía denunciar la censura y los abusos del régimen radical islamista, querían reivindicar la libertad, pero hubo quien quiso utilizar el tema para fines que nada tenían que ver con las intenciones de la banda.

En agosto de 1990 Estados Unidos puso en marcha la Operación Tormenta del Desierto con la ayuda de sus aliados, había comenzado la Guerra del Golfo. Durante meses los aviones de la coalición dirigida por Estados Unidos bombardearon objetivos militares y civiles de Irak y Kuwait. Y sobre los misiles los soldados estadounidenses habían escrito orgullosos el lema «Rock the Casbah». Es más, la canción se usó durante la guerra en reportajes y fue coreada por los soldados en más de una ocasión.

Strummer y el resto del grupo, que eran convencidos pacifistas contrarios a la intervención militar, quedaron muy afectados al ver estas imágenes y en más de una ocasión denunciaron que el tema se hubiera tergiversado. Y, sin embargo, aún tuvieron que volver a ver imágenes similares en otras intervenciones militares más recientes en Oriente Próximo.

Referencias:

  • Kapuscinski, R. (2007). El sha o la desmesura del poder. Anagrama.
  • Greene, A. (2009). «The Clash’s Topper Headon Demonstrates How He Wrote ‘Rock the Casbah'». Rolling Stone.
  • Documental: Joe Strummer. The Future Is Unwritten (Julien Temple, 2007).

Black Betty – ¿El efímero éxito racista de Ram Jam?

Si te decimos Ram Jam quizá no te suene de nada, pero solo con escuchar unos segundos de su tema más conocido, seguro que empiezas a ubicarlos…

Ram Jam fue una efímera banda de hard rock estadounidense que podríamos catalogar como one-hit wonder, aunque no suele aparecer en las recopilaciones de este tipo de grupos. 

En su corta carrera (de 1977 a 1978) tan solo publicaron dos álbumes de estudio y un single, precisamente el de su único éxito: Black Betty. Pero, curiosamente, su mayor éxito no era original, era una versión cargada de polémica. ¿Quieres saber por qué?

Para rastrear los orígenes de este tema, debemos remontarnos mucho tiempo antes del momento en que se creó Ram Jam: la primera grabación de esta canción tuvo lugar en 1939, y corresponde al músico Lead Belly, a quien tradicionalmente se atribuyó la autoría del tema. Sin embargo, son muchas las referencias a la canción que aluden a su existencia antes de esa grabación. 

Benjamin Franklin. Fuente: Wikimedia.

Ante las dificultades de rastrear la canción, las distintas investigaciones han puesto el foco sobre el término “black Betty” al que alude la letra. Y así se han podido remontar hasta el siglo XVIII, cuando el mismísimo Benjamin Franklin recogió en su The Drinker’s Dictionary la expresión “ser besado por la negra Betty” como sinónimo de emborracharse.

Sin embargo, las referencias a “black Betty” parecen ser muy diversas a lo largo del tiempo y aluden a ideas completamente distintas: desde rituales de matrimonio, a vagones de traslado de presos pasando por botellas de whiskey, látigos para castigar a los esclavos y mosquetones británicos. Aún está por descubrir el significado original de la canción, pero todas las referencias parecen concluir que se trata de un tema de origen popular vinculado a la población afroamericana. E incluso el hecho mismo de que la grabación de Lead Belly se realizara a capella y con un acompañamiento de palmadas, ha servido a varios autores para dar por cierta la hipótesis de que se trataría de una canción de trabajo de los esclavos negros en Estados Unidos.

Portada del álbum de Lead Belly. Fuente: Wikimedia.

La grabación de Lead Belly no supuso problema alguno, lo cierto es que pasó sin pena ni gloria, aunque revitalizó de alguna manera el tema. Quienes lanzarían al estrellato la canción serían Ram Jam, aunque aún no se llamaban así…

Los orígenes de Ram Jam están completamente vinculados a “Black Betty”, y es que Bill Bartlett, fundador del grupo, creó en primer lugar una banda con el nombre de Starstruck, y fue en ella donde cogió la canción popular, que apenas duraba un minuto, y la alargó e instrumentó hasta darle la forma con que todos la conocemos, con esos algo más de dos minutos.

El éxito del tema llevó a los productores Jerry Kasenetz y Jeffry Katz a crear un nuevo grupo para Bartlett con el que relanzar a nivel nacional el sencillo y un álbum que tuvieran como bandera “Black Betty”, y así es como nació Ram Jam y su álbum homónimo.

Portada del primer álbum de Ram Jam. Fuente: Wikimedia.

Pero a diferencia de la canción de Lead Belly, la de Ram Jam estaba interpretada por blancos, y eso despertó algunas sensibilidades. Pronto comenzaron a aparecer críticas al grupo por convertir en un éxito de rock una canción de trabajo o lamento afroamericano, e incluso se habló (sin usar aún el concepto) de apropiación cultural por parte del grupo. Aunque no existía ninguna intención por parte del grupo de burlarse de los negros estadounidenses, las críticas no se quedaron en comentarios de barra de bar, sino que se convirtieron en asunto de la NAACP, la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, y el CORE, el Congreso de Igualdad Racial, que denunciaron el tema e incluso animaron a boicotearlo. Sin embargo, estas denuncias hicieron que se hablase más de la canción y, lejos de lograr su objetivo, estos colectivos la popularizaron aún más, llegando a posicionarse entre las diez canciones más escuchadas en Reino Unido, Europa y Australia, y entre las veinte primeras de Estados Unidos (puesto 18 en Billboard).

El éxito fue mayúsculo para una banda recién creada, pero tal y como le vino la fama, se marchó: apenas unos meses después, en 1978, Ram Jam publicó su segundo álbum, Portrait of the Artist as a Young Ram, pero quedó lejísimos de los índices del primero y ese mismo año la banda se disolvió. Pocos grupos encajan tan bien en la definición de one-hit wonder.

Pero la polémica no ha quedado atrás, y los debates sobre la apropiación cultural vuelven a poner el foco cada poco tiempo sobre la canción, y ya han sido varios los casos recientes en que el tema ha sido censurado en determinadas instituciones como federaciones deportivas o universidades estadounidenses.

Seguro que cuando escuchabas esta pegadiza canción no te planteabas que pudiera haber tanta controversia detrás, así que estamos seguros de que ya no la volverás a escuchar igual.

Referencias:

  • Asmar, M. (2006). «UNH’s ‘Black Betty’ bam-ba-lams its last», en Concord Monitor.
  • Franklin, B. (1737). The Drinker’s Dictionary. Versión consultable online en founders.archives.gov.
  • Iturbide, S. (2021). «Canciones con historia: el posible origen esclavista de la canción ‘Black Betty’ de Ram Jam», en ondacero.es.
  • Talevski, N. (2006). Rock Obituaries. Knocking On Heaven’s Door. Omnibus Press.
  • «Ram Jam» en allmusic.com.

Nanking – Exodus y la Violación de Nankín

En el año 2010 Exodus publicó su noveno álbum de estudio Exhibit B: The Human Condition. Un álbum en el que se mezcla política, guerra o muerte y nos enseña el lado más crudo y oscuro de la condición humana. Antes de abordar el tema de la canción que hemos escogido merece la pena que nos centremos en la propia portada del disco que se aprecia en el video a continuación. La portada se trata de un «Hombre de Vitrubio» convertido en un esqueleto que porta armas en sus manos, una biblia e incluso un chaleco bomba. Una portada que trata de mostrar este lado más retorcido del ser humano, en palabras de Gary Holt (guitarrista y compositor de Exodus): la obra de arte representa al hombre y su afinidad por el derramamiento de sangre, la ignorancia y la capacidad general para ser llevado como ovejas al matadero.

La canción que analizaremos a continuación es «Nanking» , que trata sobre lo que se conoce como «la Violación de Nankín», un episodio ocurrido durante la Segunda guerra sino-japonesa.

Sadistic soldiers of the rising sun
1937’s when the rape had begun
The ancient city fell under imperial rule
By an engine of war and lust, savage and cruel

La primera estrofa comienza dirigiéndose a los soldados japoneses «soldados del sol naciente» a los que tilda de sádicos y nos dice que en 1937 comenzó la «violación». Las causas de esta guerra fue la política imperialista japonesa tras la Primera guerra sino-japonesa. Después del incidente de Mukden en 1930, la región de Manchuria pasó a manos japonesas en 1934 y desde ahí iniciaron una política destinada a consolidar posiciones en el norte de China, lo que aumentó la tensión entre ambos gobiernos. En 1937 se produjo el incidente del Puente de Marco Polo cerca de Pekín que dio lugar a una serie de pretextos para iniciar una guerra y precipitar las acciones de Japón sobre China. En julio de ese mismo año las tropas japonesas comenzaron una guerra de conquista que se dirigió hacia Nankín, ciudad protagonista de nuestra canción y capital de China en ese momento.

La estrategia japonesa se basó en asestar un gran golpe a Nankín y forzar la rendición china. Esta ciudad destaca por ser relativamente vulnerable debido a su posición geográfica ya que se encuentra encajada en un recodo del río Yangtsé y está rodeada de agua.

Localización de Nankín. Fuente: Google maps.

Assembly line efficiency of killing machines
Unbridled fury of the sick and obscene
Systematic sexual degradation
The more perverse the greater exaltation

El camino hacia la capital comenzó a finales de noviembre y en pocas semanas el ejército japonés arrasó con las poblaciones adyacentes a Nankín. El 7 de diciembre los japoneses se encontraban a las puertas de la ciudad y el 13 ya habían penetrado en ella comenzando el horror que describe la canción.

La entrada a Nankín

El ejército japonés entró a la ciudad con la siguiente orden: Todos los prisioneros de guerra han de ser ejecutados. Método de la ejecución: dividir a los prisioneros en grupos de a doce. disparar a matar por separado. Sin embargo, había un problema y es que en la ciudad quedaban más de medio millón de civiles y un ejército de en torno a 90.000 soldados chinos frente a los 50.000 del ejército japonés.

La orden de asesinar a todos los prisioneros podría haberse debido a que eran bocas que alimentar y que la supervivencia de estos podría suponer sublevaciones y altercados. Para poder llevar a cabo las ejecuciones los japoneses optaron por engañar a los que se rendían con la falsa promesa de mantenerlos con vida. Sorprendentemente para los japoneses, los soldados chinos apenas mostraron resistencia y se rindieron con facilidad, entregando sus armas y aceptando la derrota. Poco a poco el ejército japonés fue eliminando a los soldados. La mayor matanza ocurrió junto a la montaña Mufu, en el que fueron ejecutadas 57.000 personas en su mayoría soldados, aunque también civiles.

Nowhere to hide, nowhere to run
They turned the waters of the Yangtze red with blood
Cast aside and brutalized
Terrific horror made to terrorize

Tras la rendición en masa de los soldados, el día 13 de diciembre la ciudad había capitulado definitivamente. Los japoneses ocuparon los edificios gubernamentales y comenzaron los saqueos, violaciones y el exterminio de civiles.

En los primeros días tras la conquista mataron a civiles aleatoriamente y en cualquier sitio de la ciudad disparando cuando se les antojaba. Por la ciudad corrían los ríos de sangre y los ciudadanos no podían escapar de ese horror. Como dice Exodus «Ningún lugar para esconderse, ningún lugar para correr» ya que no solo asesinaron civiles en las calles sino que el ejército japonés fue casa por casa investigando que no hubiera soldados escondidos. No solo los civiles de la ciudad eran asesinados sino también los de las poblaciones que se encontraban alrededor de Nankín ya que los japoneses disparaban a cualquier joven chino bajo el pretexto de que podían ser antiguos soldados. Los cuerpos de tantas personas se fueron apilando junto al río llegando a teñirlo literalmente de rojo, circunstancia que también recoge la banda en el estribillo de la canción «enrojecieron las aguas del Yangtsé con sangre».

Cuerpos de víctimas junto al río Quinhuai, afluente del Yangtsé, a las afueras de Nankín. Fuente: Wikipedia.

Bestial and violent, six weeks of suffering
So black was the day they marched through the gates
Their fate was beckoning

La masacre de Nankín acababa de empezar y se desarrollaría a lo largo de seis semanas. «Bestial y violento, seis semanas de sufrimiento» continúa el estribillo. Par diciembre de ese año la mitad de la población había huido de la ciudad (pasó de un millón a unas 500.000 personas) y los que quedaron, en muchos casos, eran civiles de las comarcas de alrededor de Nankín que esperaban que la ciudad les protegería. Muchos civiles chinos recibieron a los japoneses con júbilo pensando que así obtendrían el perdón de los invasores y podrían proseguir con sus vidas. Sin embargo, desde el momento en el que tomaron la ciudad, los crímenes se fueron perpetrando indiscriminadamente.

Las torturas

Tanks ran over men nailed to boards
Decapitations with an officer’s sword
Gang rape of women, both the young and the old
Frozen to death in waters ice cold

Disembowelment, some are buried alive
Suicide’s preferred for those who survive
The stench of corpses everywhere in the streets
Dogs feast on the rotting meat

Matar se convirtió en un juego para los soldados japoneses y Exodus nos narra en estas estrofas algunos de los métodos que utilizaron para asesinar y torturar a la población. Uno de ellos fueron los entierros prematuros por los que los soldados japoneses obligaban a los cautivos a cavar una fosa, otro grupo enterraba al primero, el siguiente al segundo grupo y así sucesivamente «Muchos eran enterrados vivos». Los japoneses alargaban la agonía de los civiles agonía con enterramientos parciales hasta el pecho o la cabeza. El destino de estos enterrados era servir de diana o ser atropellados por tanques.

Civiles chinos siendo enterrados vivos. Fuente: Wikipedia.

Los blindados también se utilizaron para atropellar a prisioneros que clavaron en tablas a lo largo de la ciudad «Los tanques atropellaron a los hombres clavados en tablas». Por supuesto, también mutilaron a estos prisioneros con bayonetas, sables o agujas.

También fueron quemadas vivas una gran multitud de personas, así como la muerte por hielo, en la que obligaban a los civiles a realizar agujeros en el hielo del río y a meterse en el agua para ser inmediatamente acribillados «Congelados hasta la muerte en aguas heladas».

La última estrofa también nos habla de perros que «se dan un festín con carne podrida» aunque la realidad es más aterradora, pues una de las torturas era precisamente ser despedazados por perros de presa.

Las violaciones

Thousands forced into prostitution
So many years and still no restitution
The carnage of Carthage so easily outdone
Add all the blood you get 1200 tons

En esta estrofa se habla de las violaciones que sufrieron las mujeres. Probablemente esta sea una de las mayores violaciones en masa de la historia, se estima que entre 20.000 y 80.000 mujeres fueron violadas. Sin embargo, los datos estadísticos no sirven para medir el horror vivido durante estas seis semanas.

Los soldados japoneses violaron sin distinción de clases sociales, en muchas ocasiones hasta la muerte. En los registros que hacían casa por casa exigían dinero y «chicas jóvenes» por lo que la vida en Nankín tenía un doble peligro para las mujeres: el de quedarse dentro de la ciudad y ser vendida por sus propias familias o el de huir hacia la zona de seguridad exterior y ser interceptadas en el camino.

Las mujeres chinas fueron violadas en cualquier parte y a cualquier hora: en plena calle, a la luz del día sin que nadie interviniera. Tampoco había distinción de edad, muchas mujeres ancianas fueron atacadas sexualmente hasta la muerte y, si apenas hubo respeto por las ancianas, lo peor se lo llevaron las niñas de la ciudad. Estas últimas no solo eran violadas sino que también mutiladas o cortadas por la mitad tras el acto sexual.

La violación de mujeres con frecuencia venía acompañada de la masacre de familias enteras y muchas de estas mujeres fueron forzadas a la prostitución como explica la canción.

Esta misma estrofa termina haciendo una comparación entre el destino de Nankín y el de Cartago tras la tercera guerra púnica (del que ya hablamos aquí).

Conclusión

Massacre removed from history books
No mention of men hung from iron hooks
All counter to the rules of war
They made a city an army’s whore

Los datos de esta masacre y violaciones se han adulterado a lo largo de los años y diversos estudios arrojan cifras muy dispares. Por un lado, algunos autores japoneses dan cifras inferiores a 200.000 asesinados, llegando incluso a la cifra de menos de 3.000 personas. Algunos estudios chinos dan cifras superiores a 400.000 personas asesinadas.

No obstante, lo interesante de esta circunstancia es que mientras se producía este fatídico acontecimiento, la prensa norteamericana era bien informada. Por lo que los japoneses decidieron poner a funcionar un aparato propagandístico para influir en la opinión pública en vez de exigir a sus tropas que cesaran la masacre. En Shangai se podía leer el titular «La armoniosa atmósfera de la ciudad de Nankín rezuma bienestar», dónde se afirmaba que «el Ejército Imperial entró en la ciudad, envainó las bayonetas y estrechó las múltiples manos agradecidas para examinarlas y curarlas». Esta propaganda no sirvió de mucho y antes de que terminara la II Guerra Mundial, comenzaron los juicios contra los generales japoneses que permitieron tales atrocidades y que se prolongaron hasta 1946. Estos procesos judiciales resultaron en condenas de muerte para una serie de altos cargos aunque no todos los implicados (incluidas la familia imperial y el propio Hirohito) fueron condenados.

Juicio en el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente. Fuente: Wikipedia.

El final de la canción es un canto hacia lo desapercibida que ha pasado esta historia en la memoria colectiva. Si bien es cierto que para China es un episodio muy relevante, los japoneses tratan de mantenerlo oculto y para lo que se conoce como «occidente» esta historia apenas aparece en los libros.

Posiblemente las torturas que se cometieron en Nankín no se alejen de la barbarie nazi que todos conocemos. Por el contrario, el mundo occidental apenas toma conciencia de algo que no considera suyo o que considera lejano y es posible que de ahí venga la queja de la propia banda cuando habla de una «masacre eliminada de los libros de historia» e incluso llegan a sentenciar con un «convirtieron una ciudad en la puta de un ejército» mostrando con ello cómo se le ha dado la espalda a esta historia y criticando el lado más oscuro de la condición humana.

Bibliografía:

Chang, I. (2017). La violación de Nanking: El holocausto olvidado de la Segunda Guerra Mundial. Capitán Swing Libros.

Lai, B. (2018). Chinese soldier vs japanese soldier: China 1937–38. Bloomsbury Publishing.

Paine, S. C. M. (2005). The sino-japanese war of 1894-1895: Perceptions, power, and primacy. Cambridge University Press. Whitehurst,

G. W. (2020). The china incident: Igniting the second sino-japanese war. McFarland.

Lou Reed y el atentado contra Andy Warhol

Aunque no es su faceta más conocida, Andy Warhol, el rey del Pop Art, tuvo una estrecha relación con la música, y no nos referimos únicamente al diseño de célebres portadas como Sticky Fingers de los Rolling Stones (incluso alguna no tan conocida como la del Made in Spain de Miguel Bosé), sino a su papel como productor musical.

Warhol forjó una gran amistad con artistas musicales como Nico o Lou Reed. De hecho, una de sus portadas más famosas fue la de The Velvet Underground and Nico, el primer álbum de The Velvet Underground, del que Warhol fue, además, director artístico y productor.

Portada de The Velvet Underground and Nico.

Este disco vio la luz en marzo de 1967, y en 1969 Lou Reed, líder de The Velvet Underground, dedicó una canción al artista titulada «Andy’s Chest». Sin embargo, no era una canción romántica, no pretendía exaltar la amistad entre ambos, sino que se dedicaba a exponer un episodio traumático de la vida del padre del Pop Art.

La canción comienza con una serie de versos tremendamente poéticos y en los que no parece haber nada que aluda al episodio que aquí tratamos hasta que llegamos a la frase: «And all the venom snipers after you» (y todos los francotiradores venenosos detrás de ti). Si hasta ahora en la canción todo podía parecer una metáfora de la figura de Warhol como personaje público y de notable fama, de pronto aparece esa frase que alude directamente a lo que aconteció el 3 de junio de 1968.

Aquel día, el artista llegó a su estudio, la mítica The Factory, ubicada en la quinta planta de un céntrico edificio de Manhattan, y en el ascensor coincidió con Valerie Solanas. No eran desconocidos: Solanas era de sobra conocida, la escritora feminista que había publicado el Manifiesto SCUM, y que además había participado en la película del propio Warhol I, a Man. La escritora le había enviado el guion de una obra de teatro que quería que el artista produjese. Sin embargo, Warhol había rechazado la propuesta, e incluso le había confesado que había perdido el guion que le había enviado (hasta tal punto llegaba el desinterés por la obra).

Al llegar a la planta de The Factory, Warhol se adelantó y, nada más salir del ascensor, el director de cine Paul Morrisey, que colaboraba con el artista, le pasó un teléfono. Además, en el estudio se encontraban también el crítico de arte Mario Amaya y el encargado Fred Hughes. Cuando terminó la conversación por teléfono, Solanas desenfundó una pistola y comenzó a disparar contra los allí presentes: Warhol esquivó las dos primeras balas dirigidas a él, pero no la tercera, que le hirió en el costado. También Amaya resultó herido en la cadera. Hughes también fue objetivo del arma de fuego, pero consiguió esquivar la bala. Y antes de que pudieran detener a la agresora, esta se esfumó de nuevo por el ascensor.

Warhol mostrando las heridas de bala y las cicatrices de la operación durante una sesión de fotos con el fotógrafo Richard Avedon. Fuente: mauramcgurk.com

Amaya recibió el alta aquel mismo día, pero Warhol fue sometido a una operación de la que tardó varios meses en recuperarse. Por su parte, Solanas se entregó la misma noche del atentado a la policía declarándose culpable de intento de homicidio y tenencia ilícita de armas. Cuando la policía le interrogó sobre los motivos, declaró que Warhol intentaba arrebatarle su trabajo, y además, añadió, había más motivos expuestos en su manifiesto.

El Manifiesto SCUM, que había publicado el año antes de este atentado, teorizaba que los hombres sentían envidia de las mujeres. Era una especie de teoría de envidia del pene de Freud a la inversa, y afirmaba que ese era el motivo por el que los hombres oprimían y humillaban a las mujeres. Pero iba más lejos, y en su teoría apostaba por el exterminio de los hombres como única forma de acabar con el patriarcado. Quizá aquel 3 de junio de 1968 Solanas había intentado comenzar ese exterminio por el estudio de Warhol.

Valerie Solanas arrestada. Fuente: Flickr.

El artista rechazó testificar en el juicio, pero igualmente Solanas fue condenada a tres años de cárcel y trasladada a un centro psiquiátrico al serle diagnosticada una esquizofrenia paranoide. Pero ojo, porque la historia y su relación con la música no acaban aquí.

Aunque Warhol declaró en varias entrevistas que todo terminó tras aquel atentado, que nunca volvió a ser el mismo porque se sentía continuamente perdido, e incluso hay autores que usan la fecha del atentado para cerrar la denominada Edad de Plata del artista, lo cierto es que algunas de sus obras más famosas se realizaron con posterioridad a los hechos. Y entre esas obras destaca una serie de pistolas, las famosas pistolas a las que se refiere Héroes del Silencio en sus canciones «Cuadro I», «Cuadro II» y «Cuadro III», y entre las que se encuentra exactamente el modelo que empleó Solanas contra él. La obra Pistola, concretamente, data del año 1981.

Pistola, pintura de Andy Warhol (1981).

El paso de Solanas por el centro psiquiátrico no le ayudó mucho. Al salir de la prisión se dedicó a escribir cartas amenazadoras a distintas personalidades, entre ellas el propio Warhol, y acabó sus días en la pobreza, mendigando y hay quien dice que incluso prostituyéndose para poder salir adelante.

Ella tampoco se quedó sin tributo musical: en 2019 el grupo de rap español, Los Chikos del Maíz, le dedicó una canción y un videoclip bajo el título «Valerie Solanas (Stop Making Stupid People Famous)», que incluye versos como «yo Anguita, tú Amancio, yo el rancio, tú el majo / Yo Valerie Solanas disparando al imbécil de Warhol», y que termina con la frase «Dispara al famoso como Valerie Solanas». Pero antes incluso que ellos, fue el propio Lou Reed el que le había dedicado una canción a la escritora. Efectivamente, de nuevo Lou Reed.

Después de la repentina muerte de Warhol en 1987, Lou Reed se reunió con John Cale para escribir un álbum dedicado íntegramente al artista. Reed y Cale, habían fundado The Velvet Underground bajo el patrocinio de Warhol y querían rendirle un homenaje que se publicó en abril de 1990 bajo el título de Songs for Drella. En aquel disco incluyeron, en el undécimo lugar, una canción titulada «I Believe» que ya no tenía esos enigmáticos versos de la anterior «Andy’s Chest», sino que resumía de forma explícita el intento de asesinato:

Valerie Solanis took the elevator
Got off at the 4th floor
Valerie Solanis took the elevator
Got off at the 4th floor
She pointed the gun at andy saying
You cannot control me anymore

I believe there’s got to be some retribution
I believe an eye for an eye is elemental
I believe that something’s wrong if she’s alive right now

Valerie Solanis took three steps
Pointing at the floor
Valerie Solanis waved her gun
Pointing at the floor
From inside her idiot madness spoke
And bang, andy fell onto the floor

I believe life’s serious enough for retribution
I believe being sick is no excuse and
I believe i would’ve pulled the switch on her myself

When they got him to the hospital
His pulse was gone they thought that he was dead
His guts were pouring from his wounds
Onto the floor they thought that he was dead
Not until years later would
The hospital do to him what she could not, what she could not

«where were you, you didn’t come to see me»
Andy said, «i think i died, why didn’t you come to see me»
Andy said, «it hurt so much, they took blood from my hand»

I believe there’s got to be some retribution
I believe there’s got to be some retribution
I believe we are all the poorer for it now

Visit me, visit me
Visit me, visit me
Visit me, why didn’t you visit me
Visit me, why didn’t you visit me
Visit me, visit me
Visit me, why didn’t you visit me

Referencias:

Dimetry, R. (2018). 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. Grijalbo.

Fahs, B. (2014). Valerie Solanas: The Defiant Life of the Woman Who Wrote Scum (and Shot Andy Warhol). City University of New York.

Riaño, P. (28/01/2018). «La pistola que no mató a Andy Warhol, pero acabó con su vida», en El Español.

Amiguet, T. (04/06/2018). «Los 15 trágicos minutos de fama de Warhol», en La Vanguardia.

A. C.. (23/02/2018). «Cuando Valerie Solanas disparó tres veces a Andy Warhol», en ABC.

La banda sonora de una revolución: La Revolución de los Claveles

Eran las 22:55 del día 24 de abril de 1974 cuando en la radio portuguesa comenzó a sonar «E depois do Adeus» interpretada por Paulo Carvalho. De pronto, centenares de militares comenzaron a tomar posiciones en distintos puntos del país, acababa de dar comienzo la Revolución de los Claveles.

Muchos años antes de que aquella canción sonase en las radios portuguesas, en 1926, en Portugal se había impuesto una dictadura militar que pretendía resolver la crisis económica e inestabilidad política a través de un gobierno de tecnócratas en el que António de Oliveira Salazar había sido nombrado ministro de Finanzas. Sin embargo, este ministro poco a poco había ido haciéndose con más y más competencias a fuerza de todo tipo de chantajes, hasta que en 1932 logró ser designado primer ministro.

Deseoso de establecer una dictadura personal y con mayor estabilidad política, Salazar articuló todo un sistema basado en una constitución, la de 1933, que le daba a él prácticamente todos los poderes y que imponía un sistema de partido único, la Unión Nacional fundada por el propio Salazar, a imitación del modelo fascista italiano. Nacían así el llamado Estado Novo y el salazarismo que rigieron Portugal durante más de cuarenta años. De hecho, la dictadura portuguesa fue la más longeva de las dictaduras de Europa occidental, pues gozó de una gran estabilidad durante prácticamente todo el mandato de Salazar.

António de Oliveira Salazar fotografíado en 1940. Fuente: Wikimedia.

Sin embargo, la dictadura sobrevivió al propio Salazar, que perdió la vida en 1968, tomando el relevo un nuevo político, Marcelo Caetano, que trató de mantener vivo el Estado Novo creado por su predecesor. Pero todo tocaría a su fin el día en que sonase por la radio aquella canción… «E depois do Adeus».

Aquella canción había representado a Portugal en el Festival de Eurovisión celebrado apenas unas semanas antes en Brighton (Reino Unido). Aunque el tema había quedado en último lugar empatado con otros tres países, el destino le había reservado un papel mayor en la historia del que cabía imaginar hasta ese momento. Y es que la canción era en realidad una señal que habían consensuado los soldados partidarios de derrocar la dictadura para comenzar una insurrección pacífica que diera inicio a un proceso democrático. Era la señal para estar prevenidos.

Al haber participado poco tiempo antes en el festival y estar tan de moda, la canción emitida por Emissores Associados de Lisboa, pasó completamente desapercibida a los oídos de las autoridades. Pero quienes sabían que se trataba de algo más que una canción se pusieron en marcha.

La segunda señal llegó apenas dos horas después, y de nuevo en forma de una canción emitida por una radio, concretamente Rádio Renascença, la radio de la Iglesia Católica en Portugal. El tema que sonó fue «Grândola, Vila Morena», y a diferencia del primero, este no pasó desapercibido porque se trataba de una canción expresamente prohibida por el régimen. «Grândola, Vila Morena» era una canción del cantautor José Afonso, también conocido Zeca Afonso, perseguido por las autoridades salazaristas por sus ideas progresistas contrarias a la dictadura.

La letra de la canción se compuso como un homenaje a la Sociedad Musical Fraternidad Operaria Grandolense, del municipio de Grândola, al sur de Portugal. José Afonso quedó impresionado por los principios de solidaridad e igualdad del lugar y quiso dejarlos por escrito. Sin embargo, el régimen tachó el tema de comunista y procedieron a su censura.

Grândola, Vila Morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, Vila Morena

Em cada esquina, um amigo
Em cada rosto, igualdade
Grândola, Vila Morena
Terra da fraternidade

Terra da fraternidade
Grândola, Vila Morena
Em cada rosto, igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola, a tua vontade

Grândola, a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade

Pero existían más motivos por los que fue esa la canción escogida por los militares demócratas: poco antes del levantamiento militar, a finales de marzo de 1974, la cantante de fado Amalia Rodrigues, cerró un concierto en Lisboa con este tema ignorando la prohibición, y entre el público se encontraban algunos oficiales del Movimento das Forças Armadas, la organización clandestina crada por los militares contrarios al régimen que encabezó el golpe militar de 1974. Impresionados por el gesto y la canción, ese mismo día el Movimento das Forças Armadas decidió adoptarla como contraseña para el levantamiento que estaban preparando.

Amalia Rodrigues durante una actuación en 1969. Fuente: Wikimedia.

Convencer a los gestores del programa radiofónico Limite de Rádio Renascença de quebrantar la ley emitiendo una canción prohibida resultó fácil, pues también ellos eran contrarios a la dictadura y partidarios de la apertura de un proceso democrático. Así, la madrugada del 25 de abril, a las 00:20 la voz de José Afonso entonó su tema en las radios portuguesas. Y al son de la canción prohibida, los militares salieron a las calles para tomarlas y tomar posiciones en puntos estratégicos de Lisboa. Aunque ellos mismos pidieron a la población civil que no saliera de sus casas, el pueblo ignoró su petición y comenzó a sumarse y mezclarse con los militares con sus claveles como símbolo de aquel movimiento pacífico.

Mujer poniendo un clavel en el cañón del rifle de un militar. Fuente: lareplica.es.

La, a partir de entonces, conocida como Revolución de los Claveles se convirtió en uno de los mayores ejemplos de insurrección pacífica y democrática de la historia de la humanidad, y «Grândola, Vila Morena» se coreó en distintos momentos del proceso y en distintos puntos de la ciudad, asociándose el final de la dictadura y la asunción de la democracia en Portugal. Tanto es así, que en la actualidad «Grândola, Vila Morena» se ha convertido en un himno democrático que ha trascendido aquel acontecimiento y las fronteras portuguesas y cada cierto tiempo podemos volver a escucharla en distintas manifestaciones y movimientos pacíficos.

Referencias

  • Carcedo, Diego (1999). Fusiles y claveles. La Revolución del 25 de abril en Portugal. Temas de Hoy.

Lola Montez – Volbeat

«Lola Montez» es el título de la novena canción del álbum Outlaw Gentlemen & Shady Ladies de la banda de hard rock y heavy metal danesa Volbeat. Un tema que comienza con una descripción sugerente:

Feel the fire where she walks
Lola Montez so beautiful
Shady and a tempered dame
Blinding your eyes with her spider dance

Pero ¿quién era esa tal Lola Montez? ¿Existió realmente? ¿Y qué era la danza de la araña a la que se refiere ese último verso? Pues la respuesta a todas esas preguntas es la historia de una gran mentira creada por la propia protagonista.

Lola Montez en realidad nació con el nombre de Elizabeth Rosanna Gilbert en febrero de 1821 en Grange (Irlanda). Hija del británico Edward Gilbert y Eliza Oliver, con solo dos años se trasladó con sus padres a India a causa de la profesión de su padre, alférez del ejército inglés. Sin embargo, al poco tiempo el militar falleció a causa de la cólera que contrajo en tierras indias. Su madre se emparejó de nuevo en Calcuta con otro militar, el teniente Patrick Craigie, y ahí comenzó el distanciamiento entre la madre y la hija.

Mientras su madre se daba a la vida de lujo y excesos de la colonia británica, Elizabeth quedó al cuidado de un aya, de nombre Denali. Entre Calcuta y Daca, la pequeña fue definiendo su carácter rebelde y temerario. Preocupados por que la situación fuese más allá y para proteger a la niña de las enfermedades tropicales, sus padres decidieron devolverla a Gran Bretaña con la intención de educarla. Según la propia Elizabeth, aquello marcaría la ruptura definitiva entre su madre y ella.

Elizabeth fue enviada a Escocia, y tras pasar un tiempo con sus abuelos políticos (padres de su padrastro), y pasar por varias casas e internados, acabó internada en un colegio mayor femenino en Bath (Inglaterra).

Allí, el paso del tiempo y la correspondencia con su madre hicieron que tratase de recuperar la relación, así que cuando contaba dieciseis años, accedió a que su madre le hiciera una visita. Su madre llegó acompañada de un hombre con el que había iniciado una aventura en su viaje desde India, y además traía consigo una noticia: su padrastro y ella habían concertado un matrimonio entre Elizabeth y un anciano militar destinado en India, así que debía volver con ella para cerrar el trato. Ante esta situación, la adolescente buscó refugio en el acompañante de su madre que, contra todo pronóstico, le propuso matrimonio y huir juntos. Elizabeth accedió y se dieron a la fuga.

Curiosamente, la fuga la llevó de vuelta a Calcuta, el lugar donde estaba destinado su improvisado marido. Allí trató de labrarse una carrera aprendiendo a bailar, y optó por bailes exóticos para los británicos como lo era el flamenco. Así que cuando se separó de su marido pocos años después de regresar a India, intentó forjar una nueva identidad en Londres como bailarina profesional. Para ello, sirviéndose del color oscuro de su piel y pelo, se inventó un nombre, Lola Montez, una bailarina española que se habría visto forzada a emigrar a causa de las Guerras Carlistas. Sin embargo, no contaba con que alguien la pudiera reconocer como la viuda del teniente James, y cuando esto sucedió, decidió abandonar Londres y tratar de continuar su plan pero en París.

Retrato de Lola Montez realizado por Joseph Stieler y conservado en la Galería de las Bellezas del Palacio Real de Baviera. Fuente: Wikipedia.

En París era bastante menos probable que alguien pudiera reconocerla, así que, enmascarada en su nueva identidad, fue labrándose una carrera que le reportó notables beneficios. Muy pronto su belleza y carácter le abrieron un hueco en los círculos de escritores, músicos y aristócratas de la época. La lista de supuestos amantes era interminable, y muy pronto ganó fama como cortesana mientras encandilaba a hombres de toda clase con su «baile de la araña», ese que menciona la canción y que consistía en un striptease en el que Lola se iba quitando la ropa mientras fingía que una araña le recorría el cuerpo.

Blinding your eyes with her spider dance
Her performance utterly erotic subversive to all ideas
And for public morality

Su espectáculo, como dice la canción, levantaba mucha polémica en la doble moral de la época, y a menudo fue señalada por su falta de pudor, pero las habladurías no eran obstáculo para Lola. El problema llegó cuando alguien la reconoció de nuevo y, para colmo, uno de sus amantes murió en un duelo, así que decidió volver a coger las maletas y trasladarse de nuevo, pero esta vez a Múnich.

Wherever she walks
She will be captivating all the men
Don’t look in her eyes
You might fall and find the love of your life heavenly
But she’ll catch you in her web
The love of your life

Como dice la canción, dondequiera que fuera, cautivaba a todos los hombres, y aquello le reportaba grandes beneficios. Y aunque los comienzos en Múnich fueron algo complicados, en seguida consiguió cautivar a la persona adecuada.

Al llegar a Múnich consiguió un contrato en un teatro de la ciudad para representar el mismo espectáculo que le había llevado a la fama en Francia, sin embargo el propietario de la sala decidió rescindir el contrato escandalizado por su primer show. Indignada, Lola se plantó en el palacio del mismísimo rey Luis I de Baviera para que tomase cartas en el asunto. Y de la entrevista entre ambos aparecen muchas versiones, aunque todas ellas tienen más de leyenda que de realidad: según algunos el monarca le preguntó si su cuerpo era obra del arte o de la naturaleza, mientras que otros apuestan por un comentario aún más banal, si su pecho era real. En cualquier caso, todas las versiones de la leyenda confluyen en la misma respuesta por parte de Lola, que al parecer se rasgó el vestido con unas tijeras y dejó su pecho al aire frente al rey.

Luis I de Baviera retratado por Joseph Stieler. Fuente: Wikipedia.

Aquello marcó el inicio de una historia de amor y de escándalo: Lola se convirtió en la amante del rey y consiguió los contratos necesarios para retomar su espectáculo. La influencia de la bailarina en la corte bávara fue creciendo, y llegó incluso a obtener el título de condesa de Landsfeld. Y todo parece indicar que este habría sido uno de los motivos que llevaron a la abdicación del monarca durante la oleada revolucionaria de 1848. Forzada por la situación, una vez más comienza un periplo que le lleva a Suiza, Francia, Inglaterra, España… y finalmente se instaló en Estados Unidos.

En la costa oeste de Estados Unidos continuó durante algunos años con su profesión como bailarina y, de hecho, llegó a convertirse en propietaria de algunos locales de fiestas. Su éxito allí ya fue imparable, incluso se atrevió a probar suerte también en el otro extremo de los Estados Unidos, y en poco tiempo triunfó con el estreno de una obra en Broadway en la que contaba su propia historia, y con la publicación de un libro de consejos de belleza que se convirtió en seguida en un best-seller.

And cool as she was she didn’t care
See the miner throw his gold
Lifting her skirt howling loud like a wolf
Hell raising and full of sin
When Lola was dancing and showing her skin

Su estancia en Estados Unidos solo se vio interrumpida por un tour que realizó por Australia con el objetivo de entretener a los mineros y buscadores de oro que a mitad del siglo XIX trabajaban allí. Con este objetivo, llevó a distintos teatros y salas autralianas su famosa danza de la araña, y tras un show en Melbourne, ocurrió una anécdota a la que hace referencia la canción de Volbeat: el periodista Henry Seekamp escribió una crítica donde decía que el baile de Lola era «utterly subversive to all ideas of public morality» (completamente subersivo a todas las ideas de moralidad pública), frase que aparece citada literalmente en la canción. Aquello fue respondido por la propia Lola, que golpeó a Henry Seekamp con una fusta y lo llevó ante los tribunales, lo que le costó una pena de cárcel por difamación y que se viera obligado a vender su periódico. La canción resume el episodio tal que así:

Dear Henry taste my whip
Never to see any words you print

De todas sus relaciones, la que mantuvo con el rey Luis I de Baviera parece ser la que más sincera e intensamente vivió. Aunque no se reencontraron después de la abdicación y huida, se dice que el monarca conservó la réplica en mármol de un pie de Lola que besaba cada noche antes de dormir, y parece que llegaron a intercambiar alguna carta hasta el lecho de muerte de la propia Lola, que murió en Nueva York en 1861 siete años antes que el rey.

Oh Lola I’m sure that the love would have been
The key to all your pain
No words will later come
Did she spider bite your tongue

La causa de la muerte de Lola parece haber sido una neumonía, aunque ya algunos años antes había experimentado otro tipo de enfermedades, incluso mentales, como un brote de esquizofrenia. Al final de su vida parece que intentó reconciliarse con su auténtica identidad, pues en su tumba del cementerio de Brooklyn se puede leer «Mrs. Eliza Gilbert» sin mención alguna a Lola.

Lola Montez fotografiada en Estados Unidos. Fuente: magazinedigital.com

Desde luego, la de Lola no había sido una vida normal: amante de reyes, escandalizaba con sus comentarios y sus actos, fumando en público o paseando a su oso grizzly, montaba a caballo, golpeaba con una fusta a los hombres que se sobrepasaban con ella o que le hacían algún comentario impertinente y se le daba muy bien el tiro con revólver. Sin embargo, hay que llevar cuidado con las cosas que se cuentan de ella, pues, como ella misma advirtió en su autobiografía: «Si todo lo que se ha escrito sobre mí fuera cierto, merecería ser enterrada viva».

Elizabeth o Lola, lo que está claro es que, como dice Volbeat al final de su canción: We will surely not forget the Lola spider dance.

Bibliografía:

Morató, C. (2017). Divina Lola. Plaza & Janés.

Seymour, B. (2009). Lola Montez. A Life. Yale University Press.

53 Nations – Heaven Shall Burn y las Brigadas Internacionales

So many sons and daughters, poised to attack,

Born in distant fatherlands

Marching under the heavens of Spain

Así comienza la canción de Heaven Shall Burn «53 Nations»: Tantos  hijos e hijas, preparados para atacar. Nacidos en patrias lejanas, marchando bajo los cielos de España. De entrada, podría parecer sorprendente que un grupo de metalcore o death metal alemán comience una canción con estos versos, pero en realidad la sorpresa se disipa en cuanto conocemos a los componentes de Heaven Shall Burn y a qué se refiere la canción.

Portada del álbum ‘Veto’ (2013) de Heaven Shall Burn. La canción «53 nations» es la penúltima del disco.

Estos alemanes nunca han ocultado su simpatía por movimientos progresistas, dedicando canciones a personalidades como Salvador Allende o Víctor Jara, e incluyendo mensajes en sus letras en contra del racismo o el fascismo y en favor de los derechos de los animales, mensajes ecologistas y en apoyo a distintas causas solidarias. Pero ¿qué tiene todo esto que ver con España y con esta canción?

Comencemos por el título: 53 naciones son el total de procedencias de los voluntarios que integraron las Brigadas Internacionales que acudieron a España durante la Guerra Civil para apoyar al bando republicano. Pero si todo esto no te suena de nada, permítenos hacer una pequeña contextualización:

Nos trasladamos a la década de los treinta, un momento en que la crisis provocada por el Crac del 29 en Estados Unidos ha agravado la situación económica de los países participantes en la Primera Guerra Mundial. La sociedad, desconfiando de la democracia liberal, se polariza en favor de los movimientos comunistas, que tienen como referente la recién nacida Unión Soviética, y los movimientos de corte fascista, que han llegado al poder en Italia (1922), Portugal (1932) y Alemania (1933).

En España, una parte del ejército y las élites burguesas conservadoras se han puesto de acuerdo para dar un golpe de Estado contra el gobierno republicano. Un golpe que pretendía hacerse con el poder en poco tiempo pero que, fracasando en buena parte del territorio español, ha dado lugar a una guerra que se alargará durante tres años (1936-1939).

En este contexto, el gobierno de la República española lanza varias peticiones de ayuda a la comunidad internacional. Sin embargo, por aquel entonces Reino Unido y Francia trataban de contener a la Alemania nazi a través de una política de apaciguamiento, motivo por el cual Francia propuso la creación del Comité de No Intervención, que inmediatamente fue apoyado por Reino Unido, con el fin de evitar la intervención extranjera en el conflicto español. Su intención era evitar una guerra a gran escala entre las democracias europeas y los nuevos países fascistas. Sin embargo, Alemania, Italia, Portugal y la Unión Soviética rechazaron el acuerdo.

Esto benefició enormemente al bando sublevado, que se convirtió en el principal receptor de la ayuda internacional, mientras las democracias daban la espalda a España. Ante esto, la Unión Soviética, al frente de la Internacional Comunista, lanzó un llamamiento a voluntarios de todo el mundo a la que respondieron personas de ese total de 53 naciones que dan título a la canción.

And without fear go to the barricades

Brothers and sisters in arms

Y, sin miedo, id a las barricadas, hermanos y hermanas en armas.

La organización de esas brigadas de voluntarios no fue ni mucho menos algo improvisado, sino que estuvo perfectamente organizado, en especial por parte del Partido Comunista Francés y su dirigente André Marty. En distintos países los partidos comunistas, coordinados desde Moscú, montaron oficinas de reclutamiento y pusieron los medios necesarios para el transporte, armamento y adiestramiento de personas que, en su mayoría, no tenían experiencia militar.

El 12 de octubre de 1936 llegó a Alicante el primer barco con 500 voluntarios que, desde allí fueron conducidos en tren hasta Albacete. Esta ciudad se convertiría a partir de entonces en la sede de las Brigadas Internacionales, donde se procedería a la formación y adiestramiento de estos voluntarios.

Bandera de las Brigadas Internacionales.

Esta fue, a juicio de muchos brigadistas y autores posteriores, el momento en que muchos de aquellos voluntarios se desilusionaron, ya que la formación era especialmente disciplinada, y pasaba no solo por una preparación física y técnica, sino también por una formación ideológica, ya que la máxima comunista era que un soldado solamente lucharía bien si sabía perfectamente por qué estaba combatiendo. Muchos de ellos, al emprender el viaje, no esperaban tener que pasar por tal preparación ni atender a una disciplina tan rígida.

La mayor parte de quienes vinieron a España a luchar de forma voluntaria lo hicieron motivados por el ideal de la lucha antifascista, que los hizo viajar desde lugares tan lejanos como Estados Unidos, Colombia, China, Chile, Brasil, Irak o Nueva Zelanda. Muchos de ellos, aunque dirigidos y adiestrados por partidos comunistas, no eran adeptos a esta ideología, sino que su único objetivo era frenar el ascenso del fascismo en Europa, y en muchos casos se trataba de extranjeros, como alemanes o portugueses, que ya habían perdido este combate en sus países de origen, de hecho el mayor contingente lo suponían voluntarios italianos. Quizá por ello la canción haga esta aseveración:

This is the reckoning

Now only hatred fills our hearts

Raising the colours of freedom

Esto es el ajuste de cuentas, sentencia el primer verso de la estrofa.

Brigadistas en 1937. Fuente: Wikipedia.

El total de brigadistas que llegaron a España a luchar sigue siendo objeto de debate: si bien hasta hace algún tiempo se hablaba de cifras por encima de los 50.000, a día de hoy los principales autores no le dan más de 41.000, muy por debajo de las cifras de soldados extranjeros que asistieron a las fuerzas rebeldes por parte de Italia y Alemania. Y a pesar de no ser un número elevado, los brigadistas sí que presentaron un porcentaje de bajas (15 por ciento) muy superior al del resto de cuerpos que participaron en el conflicto (6 por ciento).

In ruthless fights, I saw my best friends die

Now buried far away, so far away from home,

Lionhearted soldiers, no one shall forget their names

En luchas despiadadas, vi morir a mis mejores amigos. Ahora, enterrados lejos, muy lejos de casa. Soldados con corazón de león, nadie olvidará sus nombres.

Muchos autores explican el elevado número de bajas por su grado de implicación en el combate. Precisamente ese idealismo al que antes hicimos referencia les habría llevado a convertirse en la principal fuerza de choque del bando republicano, interviniendo en algunas de las batallas más duras de todo el conflicto.

Understanding what the world still had to learn

No mercy to the villains,

Defending the republic infected by a fascist pestilence

Entendiendo lo que el mundo aún no había entendido, sin piedad para los villanos, defendiendo la república infectada por una pestilencia fascista.

Pero fue precisamente esa determinación antifascista la que les valió un recuerdo en la memoria colectiva no solo de los españoles, pues la imagen de los brigadistas se ha convertido en un tema muy explotado en otros países de Europa, así como en Estados Unidos. No en vano, en este caso se trata de un grupo alemán que se hace eco de ellos.

Sin embargo, a juicio de autores como Anthony Beevor, esta explotación ha supuesto una cierta deformación de la realidad histórica. Así, por ejemplo, a menudo se alude a los miembros de las Brigadas Internacionales como intelectuales de clase media, pero esto es más un tópico romántico que una realidad. El propio Beevor recoge datos que contradicen esta idea, como por ejemplo el hecho de que el 80 por ciento de los voluntarios procedentes de Gran Bretaña fueran obreros manuales desempleados en el momento en que se sumaron a la causa. Esto, desde luego, no debe suponer un descrédito para ellos o su causa, todo lo contrario.

This righteous fight reveals your shame,

Delivered to oblivion, those who fought a horrid beast

Homecoming held no glory and silence covers ours tombs

Scorned and despised, left and denied, but still do I defy

Las últimas brigadas fueron reagrupadas y disueltas a lo largo de la segunda mitad de 1938, y tras la disolución muchos brigadistas fueron considerados poco más que mercenarios de vuelta a casa, de ahí esa mención en la canción: el regreso a casa no tuvo gloria y el silencio cubre nuestras tumbas. Obviamente esto no fue así en los países comunistas, donde lejos de ser mal vistos, fueron condecorados como héroes, pero en otros lugares no gozaron de esa consideración. Despreciado, abandonado y rechazado, que dice la canción. En muchos países no fueron reconocidos hasta tiempos recientes

Desfile de despedida a las Brigadas Internacionales en Barcelona en octubre de 1938. Fuente: Wikipedia.

Tanto es así, que para algunos suponía un problema la vuelta a casa: obviamente aquellos que provenían de países bajo una dictadura fascista, pero también otros procedentes de países como Canadá sabían que deberían responder ante leyes que penaban el haberse unido a un conflicto armado que no contaba con respaldo estatal y que, en consecuencia, serían juzgados. En muchos de estos casos, los brigadistas optaron por pedir auxilio en terceros países o bien continuar con su lucha antifascista en otros puntos, en especial sumándose a la Segunda Guerra Mundial en cuanto esta estalló.

La canción termina con un alegato puesto en boca de los brigadistas que, conociendo a Heaven Shall Burn, no pretende únicamente servir de homenaje a estos combatientes, sino también de motivación para la lucha antifascista en la actualidad.

I still resist and fight your apathy,

And still I fight

La canción

La canción en el canal oficial de YouTube de Heaven Shall Burn

Bibliografía

Beevor, A. (2011). La guerra civil española. Planeta.

Payne, S. (2011). ¿Por qué la República perdió la guerra? Espasa.

Preston, P. (2017). La guerra civil española. Debolsillo.

Preston, P. (2008). Idealistas bajo las balas. Debolsillo.

Thomas, H. (2010). La guerra civil española. Debolsillo.

Tusell, J. (2012). Historia de España en el siglo XX. 2. La crisis de los años treinta: República y guerra civil. Taurus.

¿Qué relación hay entre el rey Louie de ‘El libro de la selva’ y la historia de la música?

Seguro que recuerdas esa escena de la película El libro de la selva de Disney en que el rey Louie, ese enorme orangután, bailaba y cantaba la canción «Quiero ser como tú» (originalmente «I Wanna Be Like You«) junto a su séquito de monos, Baloo y Mowgli. Por supuesto, nos estamos refiriendo a la versión de dibujos animagos de 1967.

Y si no la tienes muy presente, aquí te la dejamos para que la rememores:

Escena de la película en castellano.

Seguro que rápidamente se te mete en la cabeza ese ritmo jazz y ese swing. Pero… ¿sabías que la relación de este personaje con la música va más allá de una simple canción?

Para entenderlo, debemos acudir a los créditos de la película para descubrir quién prestaba ese vozarrón al personaje en la versión original (la voz de la versión en español corresponde a Flavio Ramírez Farfán). Y esa persona no era otro que el gran Louis Prima.

Quizá si no has estado muy relacionado con el mundo del swing y el jazz, su nombre no te diga mucho. Sin embargo, seguro que has escuchado algunas de sus canciones, como «Just A Gigolo» o «I Ain’t Got Nobody».

Y es que Louis Prima fue el autor e intérprete de algunos de los mayores éxitos del swing, llegando a convertirse en la figura más relevante de este estilo en su momento, lo que le valió el sobrenombre de «Rey del Swing«.

Sin embargo, la carrera de Prima no fue siempre tan exitosa, de hecho el éxito le llegó bien entrado en la cuarentena. Antes de eso había malvivido pasando auténticas penurias económicas tocando en clubes nocturnos.

Todo cambió con la publicación de su álbum The Wildest! en 1956.

Portada de ‘The Wildest!’ de Louis Prima (1956).

El éxito tuvo mucho que ver con los colaboradores que había ido reclutando en el club Sahara de Las Vegas y que participaron en la composición y grabación del álbum. Hablamos de personalidades como la cantante Keely Smith, que se casó con el propio Prima, o el saxofonista Sam Butera.

A los 46 años ganó un Grammy y empezó a conocérsele por ese sobrenombre de «Rey del Swing».

Sin embargo, la estrella brilló apenas una década. Se fue viniendo a menos y, pese a conservar su leyenda, Prima acabó volviendo al mundo de los clubes en Las Vegas, como le ocurre a muchas estrellas venidas a menos, aunque eso sí, sus contratos seguían siendo millonarios.

Fue entonces, a mediados de la década de los sesenta, cuando Disney llamó a las puertas del músico para ofrecerle un papel hecho a su medida. Y mucho ojo, porque cuando decimos hecho a su medida, es que no hay muchas dudas al respecto: la película se basa en la obra de Rudyard Kipling del mismo título, sin embargo en la novela no aparece este personaje. Además, la elección del nombre del personaje era bastante reveladora. El Rey del Swing, Louis Prima, interpretaría al Rey Louie.

Fotografía de Louis Prima en 1947. Fuente: Wikipedia.

Pero es que además, hay quien ha encontrado algún paralelo entre ambas personalidades: una de las cosas que explican que Louis Prima acabase de nuevo tocando en clubes nocturnos fue la vida de excesos a la que se dio cuando le llegó el éxtio. Comenzó a derrochar dinero dándose caprichos, trataba mal a sus músicos y colaboradores, y en su vida privada no parecía ir mejor. Aquello acabó pasándole factura, y muchos han encontrado en la codicia, soberbia y ambición del Rey Louie creado por los guionistas de Disney una inspiración clara en la vida del propio Prima.

Aunque la canción que interpreta en la película no fue compuesta por él, sino por los Hermanos Sherman, aquello fue un soplo de aire fresco para su carrera, que no había vuelto a cosechar ningún gran éxito.

Por cierto, no fue esta la única relación del músico con Disney, pues junto a su última esposa, Gia Maione, grabó el álbum Let’s Fly with Mary Poppins, donde interpretaba las canciones de la película, también compuestas por los Hermanos Sherman.

Portada del disco ‘Let’s Fly with Mary Poppins’ de Louis Prima y Gia Maione.

En 1975 Prima se retiró definitivamente del mundo de la música, justo antes de que se le diagnosticase un tumor cerebral que lo dejó en estado vegetativo hasta 1978, cuando murió.

Así que, en su memoria, recordemos una vez más su voz con esa canción que todos tenemos en mente:

La canción en su versión original.