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Battle of Marathon – Warkings. Entre batallas y carreras

Run, run, run, Marathon.

¿Qué relación hay entre una carrera y una batalla de la antigüedad? La banda Warkings nos trae una canción llamada Battle of Marathon, incluida en su álbum «Reborn», publicado en 2020.

Cuando se habla de Maratón en nuestra mente sobrevuelan dos ideas: por un lado, la batalla entre griegos y persas; por otro, una competición deportiva cuyas raíces se asocian con este acontecimiento histórico.

Un poco de contexto histórico

En torno al año 518 a. C., los persas ya habían conseguido controlar toda Asia Menor y la mayoría de las islas orientales del Egeo. En estos territorios ocupados, como era costumbre entre los reyes persas, se instalaron aristocracias locales en el poder, dando lugar a nuevas tiranías que debían rendir cuentas al gobernador de Sardes.

En el año 499 a. C., Aristágoras, tirano de Mileto, impulsó una sublevación masiva de los jonios contra Persia. De esta forma, el tirano se convertía en el defensor del pueblo frente al enemigo extranjero que trataba de imponer su yugo. Los jonios, cansados de la presión persa, decidieron buscar aliados en la Grecia continental. Esparta no ofreció ayuda, pues se encontraba inmersa en sus propios conflictos. Fueron Atenas y Eretria los que decidieron enviar navíos y tropas.

El apoyo a la rebelión convenía a ambas póleis, pues la zona de las Cícladas era una puerta de entrada del enemigo persa hacia la Grecia continental por lo que, si triunfaba la rebelión, el peligro oriental quedaba neutralizado. Además, las relaciones entre Atenas y Persia se habían deteriorado en los últimos años.

Éfeso se unió a la rebelión y se realizó el asalto a Sardes, llegando incluso a destruir su templo. Entretanto, otras ciudades griegas se habían sublevado en Asia Menor, Chipre y Tracia. A partir de este suceso, los persas decidieron aplacar la rebelión, por lo que Darío envió a un ejército que reprimió las revueltas que se habían desencadenado en las islas con la consecuencia de que Mileto fue arrasada.

Mapa Grecia Antigua. Fuente: Wikipedia.Retocado. En rojo las ciudades de Atenas, Esparta, Mileto, Éfeso y Sardes. En azul las localizaciones del puerto de Falero (sur de Atenas) y Maratón (al norte de Atenas).

La intromisión de Grecia en los asuntos persas sirvió como pretexto para comenzar la guerra contra la Grecia continental. En el año 492, el ejército persa había llegado hasta Macedonia. Su intención era continuar la expansión hasta Atenas como represalia ante el asalto a Sardes.

Darío envió embajadas a Atenas y a Esparta, pero estas fueron rechazadas. Heródoto (7, 133, 1) nos cuenta que «los atenienses arrojaron a quienes les formularon dicha exigencia al bártaro, y los espartanos a un pozo» (sí, el famoso «This is Sparta» de la película 300) y, tras esto, en al año 490 comenzaron las denominadas Guerras Médicas.

La batalla

Los persas desembarcaron en Maratón y, al conocer la noticia, se enviaron emisarios desde Atenas para solicitar ayuda a Esparta mientras que el ejército que habían reunido partió hacia el lugar en el que se encontraban los persas. Al llegar, los atenienses se posicionaron sobre un terreno elevado y esperaron.

Por un lado el ejército ateniense se encontraba en inferioridad numérica a falta de refuerzos espartanos, por lo que no podían entablar batalla en la llanura contra la caballería enemiga, sin embargo, se encontraban en una posición privilegiada y les convenía alargar el enfrentamiento; por otra parte, al ejército persa le apremiaba el tiempo, debido a la dificultad de llevar suministros a las tropas afincadas en Maratón. Aunque superaban a los griegos en número, a los persas les interesaba librar la batalla en campo abierto, por lo que no atacaron la colina.

Here we fight them in the morning light
At dawn we strike with all our might
Down the hill, we charge onto the beach
No remorse, we give em war

La espera se prolongó durante cinco días y una serie de movimientos precipitaron el inicio de la batalla. Los persas, probablemente cansados por la espera, formaron en la llanura para atraer a los griegos al combate y, por su parte, los griegos decidieron enfrentarse al contendiente persa. Al parecer, el ejército griego fue informado de que la caballería persa había embarcado rumbo a Atenas para atacar por mar, por lo que la batalla debía resolverse sin esperar a la llegada de los refuerzos.

Los griegos atacaron por la mañana temprano, ante un ejército que se había dispuesto en un frente muy ancho, lo que obligó a los griegos a hacer un despliegue largo, en el que el grueso del ejército se situó a los flancos y dejaron el centro con unas líneas más delgadas.

El ejército griego avanzó y en los últimos metros parece ser que emprendieron una carrera para evitar a los arqueros persas. Parece ser que la carga a la carrera se habría introducido como estrategia para combatir a ejércitos que tuvieran un cuerpo importante de arqueros, a los que no estaban acostumbrados a combatir. Aristófanes exagera este hecho y cuenta en Las Avispas que corrieron «sin poder ver el cielo por la cantidad de flechas» (sí, esto también aparece en 300).

The ground, it shakes as we hit em hard
Deep into the underworld
Cut off the head and the rest will fall
No retreat, we kill them all

«El suelo tiembla cuando los golpeamos fuerte» dice Warkings y debió de ser un golpe importante pero no decisivo pues la batalla se prolongó largo tiempo. Aristófanes comenta que se luchó con la espada (Los Caballeros, 781) por lo que este choque de lanzas no decantó la batalla en un primer momento.

Situación inicial de la batalla de Maratón. Fuente: Wikipedia.

Los persas ganaron el centro mientras que los atenienses consiguieron poner en desbandada a los flancos, haciendo que los persas perdieran muchos efectivos en la huida hacia las marismas. Una vez que los flancos estaban libres, el ejército ateniense envolvió a los efectivos persas que estaban en el centro y se hicieron con la victoria.

Parte del ejército persa regresó a las naves para emprender la marcha hacia Atenas. Había acabado la batalla pero no la guerra y el ejército, exhausto, comenzó una marcha forzada hasta la ciudad, a la que llegaron en la noche del mismo día de la batalla. Los efectivos atenienses llegaron antes que los persas y estos últimos anclaron frente a Falero. Una vez que los refuerzos espartanos llegaron, los persas decidieron retirarse a sus dominios.

Las carreras de los mensajeros

The beast is dead, the king has died
We sent one man to tell about this fight
26 miles, to tell from our pride
He gave it all, he gave his life

Esta estrofa nos dice que «el rey ha muerto» pero Darío no murió, quizás se refiera a que la amenaza fue rechazada. Sin embargo, vamos a centrarnos en las siguientes frases de la estrofa que dicen que «enviaron a un hombre a contar la lucha, 26 millas para contarlo desde nuestro orgullo». Comienza aquí la leyenda del corredor de Maratón y esta carrera de aproximadamente 42 km.

La leyenda cuenta que un soldado fue enviado en avanzadilla para llevar la noticia de la victoria ante los persas y, una vez entregado el mensaje, falleció. Plutarco (Mor. 347C) cuenta que «la batalla de Maratón la anunció, según Heraclides Póntico, Tersipo Erquieo. Aunque la mayoría asegura que fue Eucles quién corrió con las armas, aún caliente de la batalla, y cayó en la puerta de los próceres, sólo pudiendo decir: «Alegraos» y «nos alegramos» y, al punto, expiró.

Luciano atribuye este hecho a Filípidies quien dijo «Adiós, hemos vencido, y diciendo estas palabras se murió, y expiró». Este personaje también aparece en Heródoto pero no protagoniza esta carrera, sino otra durante la misma contienda.

Estatua conmemorativa de Filípides. Fuente: Wikipedia.

Anteriormente comentamos que Atenas había solicitado ayuda a Esparta y para ello enviaron a un hemeródromo (mensajero corredor) que recorrió la distancia entre las dos ciudades (240 kilómetros) llegando un día después de salir, según Heródoto (6, 106).

¿Existieron estos corredores? Comencemos por Filípides. Su hazaña es la de recorrer 240 km en menos de 48 horas. ¿Es posible? Si estás entrenado para ello sí se puede hacer, pero vamos a desarrollar esto.

En 1982, varios integrantes de la Royal Air Force británica, comprobaron si era posible recorrer esta distancia y varios de ellos lo consiguieron con un tiempo de unas 37 horas. Un año después se inició la carrera que se conoce como Espartatlón, que recorre esta distancia y los tiempos, con personas entrenadas, han llegado a bajar a las 20 horas. Un dato curioso es que Scott Jurek ganó la carrera en 2007 con un tiempo de 23:12:14 teniendo un dedo del pie roto. Por lo que, a priori, es posible realizar este esfuerzo y podría haber existido alguien que enviara el mensaje.

Parece ser que Luciano se hace eco de la carrera de Filípides y la del soldado de Maratón y las mezcla. Por otro lado, los autores que nos hablan del emisario que murió entregando el mensaje de la victoria en Atenas son bastante posteriores. Quizás la marcha del ejército desde Maratón a Atenas impactó a las personas de la época y proliferaron estas leyendas. ¿Murió alguien al entregar el mensaje? No podemos saberlo. ¿Hubo algún mensajero que se adelantara? Este es un hecho más probable.

Sea como fuere, a partir de este episodio y las leyendas que circulan alrededor de él podemos disfrutar de dos carreras, la Maratón, que es incluso disciplina olímpica y el Espartatlón, para los más valientes.

Run, run, run, Marathon!!!

Bibliografía

Dandamaev, M. A. (1989). A Political History of the Achaemenid Empire. BRILL.

De Souza, P. (2009). De Maratón a Platea. Osprey Publishing.

Nieto, F. J. F. (2005). Historia antigua de Grecia y Roma. Tirant Humanidades.

Sekunda, N. (2002). Desafío heleno a Persia. Osprey Publishing.

Fuentes

Aristófanes. (2016a). Comedias I. Los acarnienses. Los caballeros. RBA Libros.

Aristófanes. (2016b). Comedias II.: Las nubes – Las avispas – La paz – Las aves. RBA Libros.

Heródoto. (2016). Historia. Libros III-IV. RBA Libros.

Luciano. (2016). Obras III. RBA Libros.

Plutarco. (2016a). Obras morales y de costumbres (Moralia) IX. RBA Libros.

Plutarco. (2016b). Obras morales y de costumbres (Moralia) V. RBA Libros.

Enlaces de interés

Página web oficial del Espartatlón

Maratón clásica de Atenas

Iron Maiden – Fútbol, martillo y bajo

El pasado 29 de noviembre de 2019 Iron Maiden y el equipo de fútbol londinense West Ham United sorprendían al mundo con una insólita colaboración: la del lanzamiento de una serie de prendas deportivas conmemorativas que fusionaban al club con la banda. Estas nacieron bajo la consigna Die With Your Boots On (Muere con las botas puestas), canción de 1983 perteneciente al álbum Piece of Mind.

Steve Harris y Pablo Zabaleta con la equipación del West Ham United. Fotografía de John McMurtrie.

¿De dónde viene la relación entre Iron Maiden y el West Ham United? El bajista y fundador de la banda, Steve Harris siempre ha sido un fanático del los Hammers. A lo largo de su trayectoria musical el escudo del equipo siempre lo ha acompañado en los conciertos dibujado en el cuerpo de su bajo. Así como los colores del equipo en los bordes del bajo, muñequeras e incluso en la correa de su instrumento. Sin embargo, la historia de Steve Harris y el fútbol va mucho más allá.

Bajo Fender Steve Harris Precision Bass. Fuente: fender.com

Harris y el fútbol

Steve Harris nació en 1956 en Leytonstone (Londres) y su pasión por el fútbol se desarrolló cuando era un niño. Harris dice lo siguiente «Fui a ver al West Ham jugar contra el Newcastle cuando tenía nueve años y mi amigo diez. Nos subimos a un autobús y fuimos al partido. Ganaron 4-3 y así fue. ¡Me enganché!»

A partir de entonces comenzó a jugar al fútbol y con catorce años entró a formar parte de la cantera del club Hammer después de que un ojeador del West Ham United se interesara por él. Sin embargo, tras una lesión y debido a que el modo de vida de un futbolista profesional no era el que Harris deseaba, se decantó por la música a los 17 años.

Al principio Harris quiso tocar la batería, pero no tenía espacio suficiente en casa por lo que decidió comprar un bajo réplica de un Fender Precision. Él mismo dice que si no podía tocar la batería tocaría un instrumento que sonara rítmicamente con la batería, por lo que se decantó por el bajo. Resulta curioso que, antes de comenzar a tocar este instrumento, probó con la guitarra porque le aconsejaron que debía aprender los acordes para tener una base con la que empezar a tocar el bajo, idea que a lo largo de los años ha considerado «estúpida».

Pocos años más tarde, en 1975, fundó Iron Maiden y lo que pasó después ya lo conocemos. Actualmente se considera uno de los bajistas más importantes de la historia, caracterizado por un estilo y sonido únicos que muchos lo han denominado el «efecto Harris», del que quizás hablemos en otro momento.

Iron Maiden y el fútbol

Ya hemos visto que Steve Harris perteneció a la cantera del West Ham United, a priori podría parecer un dato baladí, un futbolista más. Sin embargo, este club tiene una de las canteras más importantes de la historia del fútbol inglés. Esto se debe a que el equipo estableció un sistema de tutelaje que se ha mantenido en el tiempo, llegando a ser su seña de identidad. El sistema dio resultados y tres de sus jugadores (Bobby Moore, Geoff Hurst y Martin Peters) fueron decisivos para ganar la copa mundial de fútbol de 1966.

A partir de entonces este club ha producido jugadores de la talla de Frank Lampard Sr., Frank Lampard Jr., Rio Ferdinand, Joe Cole, Michael Carrick o Jermain Defoe entre otros muchos. Por lo que es posible que Steve Harris hubiera podido ganarse la vida como futbolista. No obstante, aunque su carrera no continuó por esos derroteros, la pasión por su club (y por el fútbol) siempre la ha llevado consigo.

Por ejemplo, en la portada del álbum Somewhere in Time de 1986 encontramos dos referencias a los Hammers: la primera de ellas es el resultado «West Ham 7 – Arsenal 3» y la segunda es el cartel «Upton Park», nombre de el estadio en el que el equipo jugaba de local hasta 2016 (actualmente juegan en el Estadio Olímpico de Londres).

Detalle del libreto de Somewhere in Time con referencias al West Ham. Fuente: propia.

Siguiendo la cronología de la Iron Maiden, en 1998 lanzaron a la venta su undécimo álbum de estudio Virtual XI y la banda decidió promocionar la gira mundial formando un equipo de fútbol. Sí, el Iron Maiden Football Club, equipo que llegó a disputar partidos en categorías inferiores en Inglaterra.

¿Cuál era la plantilla del club? Además de los miembros de la banda en aquella época (con Blaze Bayley como cantante y sin Adrian Smith a la guitarra), el equipo fichó a Stuart Pierce, Faustino Asprilla, Paul Gascoigne, Ian Wright, Patrick Vieira y Marc Overmars. Todos ellos jugadores de primera división y con un extenso palmarés. Es posible ver jugar a algunos de ellos en el vídeo oficial de la canción Futureal, aunque no aparecen todos los jugadores mencionados anteriormente.

Fotografía del libreto de Virtual XI. Fuente: coleccionismoironmaiden.com
Fila de arriba: Stuart Pierce, Faustino Asprilla, Steve Harris, Paul Gascoigne, Blaze Bayley e Ian Wright.
Fila de abajo: Nicko McBrain, Dave Murray, Patrick Vieira, Janick Gers y Marc Overmars.

El fanatismo de Harris por su equipo ha provocado un sinfín de anécdotas a lo largo de la carrera de Iron Maiden. Una de ellas la cuenta Neal Kay, quién recuerda que el ex-cantante de la banda Paul Di’Anno tuvo la ocurrencia de decir en un concierto en un pub de Newcastle que si había fanáticos del West Ham ahí. La conclusión de esta historia es que la banda tuvo que abandonar el escenario por el disturbio que aconteció.

A lo largo de su vida, Harris ha sido un asiduo a Upton Park, su hija Lauren recuerda que que de pequeña solía llevarla a ver los partidos de los Hammers. Entre partido y partido, en 1996, el West Ham fichó a Slaven Bilić, quién recuerda que en uno de sus primeros partidos Steve Harris quiso conocerle, el futbolista nos cuenta que «Steve Harris parado frente a mí. Yo no lo podía creer. Comencé a temblar porque nadie me lo había advertido. Era ese Steve Harris». A partir de entonces se forjó una gran amistad que unía la pasión de Harris por el fútbol y la de Bilić por la música. Pero no termina aquí la historia, pues en 2008, durante la estancia de Iron Maiden en Split, Steve Harris dejó caer a Bilić que debía ser el entrenador del West Ham. En aquella época Bilić era el seleccionador de Croacia, sin embargo, en los años del 2015 al 2017, se cumplió el deseo de Harris y entrenó a sus amados Hammers.

Steve Harris y Bilić en 2008. Fuente: Juras, S. (2011). Steve Harris – The Clairvoyant. Zadar. p. 63.

La relación entre Iron Maiden y el fútbol no acaba ahí, siempre que viajan intentan jugar algún partido. En el DVD Iron Maiden Rock in Rio podemos ver un día dedicado a Steve Harris en el que va a ver la final de la copa João Havelange de Brasil entre São Caetano y Vasco da Gama, equipo cuyos ultras tienen como logotipo a Eddie, la icónica mascota de Iron Maiden. Además, durante estos minutos podemos ver a Harris jugando a fútbol con las camisetas del Iron Maiden FC.

A la izquierda uno de los logotipos de Força Jovem, los ultras de Vasco da Gama con la cara de Eddie. Fuente: Pinterest (Fernando Lostt).
A la derecha un tifo de Eddie portando la bandera de esta asociación. Fuente Twitter (OCantoOficial).

Como se puede ver, uno de los pasatiempos de la banda es jugar al fútbol allá a dónde van. En 2018 visitaron las instalaciones del FC Bayern Munich, en las que también pudieron jugar.

El fenómeno Hammer entre los fans

La pasión de Steve Harris por el West Ham United se ha contagiado a los seguidores de la banda, quienes suelen portar camisetas y bufandas del equipo londinense en los conciertos de Iron Maiden.

Un aficionado de Iron Maiden, Rasmus Stavnsborg, recuerda que antes de un concierto en Nueva York en 2004, compró una bufanda del equipo y se plantó en primera fila. Steve Harris lo vio y le lanzó su muñequera en gesto de aprobación. Más tarde, esa misma noche, nuestro fan consiguió un pase VIP para conocer a la banda y estuvo hablando con Harris, quien le agradeció el gesto de la bufanda. Por supuesto, la conversación que mantuvieron derivó en fútbol y cuenta Stavnsborg que tras realizar un comentario desacertado sobre su equipo «Él me miró con una cara de confusión con la que podría haber hecho un hoyo en la pared, fue entonces cuando me di cuenta de que había dicho algo malo. Se quedó callado y no realizó comentario alguno sobre lo que yo había dicho». pese a esto, Steve le autografió una postal y se hizo fotos con él.

Volviendo a la actualidad, esta pasión de Harris por su equipo no ha pasado desapercibida por el club, quienes observaron que «un fin de semana del verano pasado (2018) nuestra tienda del club se inundó con fanáticos del rock de todo el mundo, y nos dimos cuenta de que Iron Maiden estaba tocando en dos shows con entradas agotadas en el O2». Gracias a esto se ha podido dar la colaboración entre banda y equipo con la salida a la venta de la equipación conmemorativa que comentábamos al inicio de la entrada.

Detalle de la camiseta conmemorativa. Iron Maiden en lugar del patrocinador, IMFC (Iron Maiden Futbol Club), escudo con un bajo un martillo cruzado.
Fuente: officialwesthamstore.com

Bibliografía:

García, J. (2018, julio 12). Steve Harris: “Mi ídolo era Geoff Hurst, pero Best es Iron Maiden”. AS.com; Diario AS.

Iron Maiden. Iron Maiden Rock in Rio. [DVD]

Juras, S. (2011). Steve Harris – The Clairvoyant. Zadar.

Loudwire. Steve Harris: Why I Decided to Play Bass. (s. f.). Recuperado 13 de mayo de 2020, de https://www.youtube.com/watch?v=z_KASKB79zo

Enlaces de interés:

Sobre la colaboración con West Ham United

Video de Iron Maiden jugando partidos durante su gira en 2018

Video promocional del lanzamiento de la equipación

Videoclip Futureal football edition

The Bloody Veredict of Verden – Carlomagno y las guerras sajonas

I shed the blood of the saxon men! – Christopher Lee

¿Recordáis aquella película en la que Christopher Lee hacía de Carlomagno y pronunciaba esta frase? Nosotros tampoco. La cita es parte del estribillo de la canción que analizaremos a continuación («The Bloody Veredict of Verden») de la banda «Christopher Lee». Sí, nuestro querido Saruman arrastraba una voz cruel (y muy heavy). El álbum que contiene esta canción fue publicado en 2010 bajo el nombre de Charlemagne: By the Sword and the Cross. Se trata de un proyecto conceptual de metal sinfónico que tiene como protagonista a Carlomagno.

Portada del disco Charlemagne: By the Sword and the Cross. Fuente: Discog

La canción está escrita (y cantada) a dos voces en forma de diálogo entre el joven y el viejo Carlomagno acerca del suceso conocido como la «masacre de Verden», episodio que se enmarca dentro de las guerras entre francos y sajones.

Does a man have to fight all his life
Only in death to take flight to the skies?
Warmongers vie to take my throne
No respect is ever shown

Situación antes de Carlomagno:

A la muerte de Pipino el Breve (768) el Reino de los francos quedó dividido entre sus hijos Carlos y Carlomán. Sin embargo, pocos años más tarde, Carlos se haría con el reino de su hermano a la muerte de este, unificando el territorio. Es a partir de entonces cuando comienza la expansión territorial, siendo la conquista de Sajonia la gran empresa del reinado de Carlomagno.

Esta primera estrofa presenta a un rey que se ve agredido por otros «belicistas» y que defiende «su territorio» (en esta época la idea de Estado era imaginada como derecho patrimonial). No solo guerreó con los sajones, sino que la expansión franca tuvo varios frentes: el sajón, el italiano contra los lombardos y en Hispania frente a los musulmanes.

Mapa con los territorios del Imperio de los francos. Fuente: Wikipedia.


To Pope, or Prince, nor man, nor beast
And steal our cattle for to feast!
No Earthly princeling mind shall take
For scandalous idolatry so fake!

Inicio de la guerra contra los sajones:

A la llegada al trono, Carlomagno consiguió una alianza con el pontificado recibiendo legitimidad para llevar a cabo sus acciones militares en favor de la difusión de la fe cristiana. Con respecto a estas campañas, podría parecer que existía una planificación sistemática, pero las motivaciones fueron diferentes en cada una de ellas.

In borderland raids, they came in their hordes
Ransacking villages, taking the spoils
With nothing to lose, and possessions few
Bold, sturdy, fearless and cruel!

Para el caso que nos ocupa, la relación entre sajones y francos era inestable. Parece ser que reconocían la supremacía franca pero realizaban razzias (expediciones de pillaje) sobre el territorio gobernado por Carlomagno. En el año 772, a consecuencia de una de estas expediciones de saqueo, Carlomagno condujo a su ejército hacia el santuario de Irminsal, destruyéndolo. Esta sería la primera de muchas incursiones sobre territorio sajón, un conflicto que duraría alrededor de treinta años.

Debido a que los sajones carecían de un líder que aunara el territorio, los carolingios se encontraban en la situación continua de que algunos aceptaban la paz y otros continuaban con la lucha. Esto condujo a Carlomagno a establecer una serie de guarniciones en las proximidades del río Weser y en Eresburg.

Defiant of Baptism on pain of death
Tough measures call for me to be ruthless
To set an example to the rebels
Draconian for their worship of devils

A lo largo de esta contienda Carlomagno promulgó una serie de leyes en las que se instaura un duro régimen administrativo (leyes draconianas según la canción) propio de un territorio ocupado por la fuerza, así como una evangelización que castigaba con la muerte a los paganos y a aquellos que se enfrentaran a la iglesia.

La Capitulatio de Partibus Saxoniae (782-85) nos dice que:

  • Aquellos que asaltan violentamente una iglesia y quitan algo en ella por la fuerza o con robo o que dejan que la iglesia se incendie deben morir.
  • Los que rompen los ayunos de cuarenta días antes de Pascua en desprecio de la fe cristiana y comen carne deben morir. Pero el sacerdote debe verificar si no se vio obligado a comer carne por necesidad.
  • Quien mate a un obispo, un sacerdote o un diácono debe morir.
  • La pena de muerte es sufrida por el hombre que es engañado por el demonio y que cree en la costumbre pagana de que cualquier hombre o mujer es brujo y devorador de hombres y, por lo tanto, los quema o consume su carne o la pasa para consumo.
  • La pena de muerte se otorga a aquellos que, según la costumbre pagana, entierran cadáveres entregando sus cuerpos a las llamas.
  • Aquellos que desean permanecer paganos y esconderse entre los sajones deben morir, para no ser bautizados o rechazados para ir al bautismo.
  • Los que sacrifican a una persona al diablo y los ofrecen a los ídolos según la costumbre pagana deben morir.
  • Aquellos que quieran hacer votos contra los cristianos con los gentiles o que quieran perseverar con ellos como enemigos de los cristianos deben morir. Y quien lo apoya contra el rey y el cristianismo también debe morir.

Esta ley fue establecida años después de la masacre de Verden. No obstante, la canción no se muestra en orden cronológico ya que narra la historia como un recuerdo de estas campañas.

Entra en escena Widukind:

How many times did I venture forth
To the extreme wilderness of the north?
To subdue those whose hatred was great
Against churches and priests of our Christian state

Volviendo al contexto histórico, la iglesia había tratado de evangelizar los territorios sajones con escaso éxito y, en muchas ocasiones, las incursiones sajones apuntaban a iglesias y monasterios.

Carlomagno pudo haber pensado que el problema ya estaba resuelto y dirigió sus esfuerzos a la cuestión lombarda. No obstante, la guerra en Sajonia estaba lejos de solucionarse. Poco después de la destrucción de Irminsal, apareció el que sería el líder de la resistencia sajona pagana, Widukind de Westfalia, un comandante militar con la capacidad política de cultivar las relaciones con frisones y daneses paganos. En el año 773, una fuerza sajona aprovechó la preocupación de Carlomagno con Italia para recuperar Eresburg y Syburg. Es ahora cuando el enfrentamiento entre ambos pueblos se recrudece.

Estatua de Widukind en Herford, Alemania. Fuente: Wikipedia.

Shall my realm be taken as I toil
To force others out of Frankish soil?
And I return to learn that all is lost
Yet my companions I trust, the sword and the Cross

Al año siguiente, mientras Carlomagno todavía estaba ocupado en el norte de Italia, los invasores asolaron gran parte del norte de Hesse y quemaron la abadía en Fritzlar, asesinando al abad y los monjes. Durante el otoño, Carlomagno se apresuró hacia el norte, conquistando la capital lombarda de Pavía y, reuniendo todas las tropas locales que pudo, retomó Eresburg antes de que se acercara el invierno y detuviera las operaciones.

La guerra toma un matiz religioso a partir de este momento ya que en enero del año 775, durante una asamblea de los principales líderes carolingios en Quierzy, Carlomagno decidió que los paganos sajones debían ser derrotados y convertidos al cristianismo, o ser aniquilados.

Those good industrious Frankish folk
Who toil out lands with oxen and yoke!
Whilst Lombard, Vulgar and Moorish men
Dare to even glance at them!

Tras un corto período de tranquilidad que Widukind aprovechó para ganar aliados, en el año 777, consciente de las actividades del líder sajón, Carlomagno reunió un ejército particularmente grande, que llevó a Paderborn, donde se había convocado a otra asamblea general de líderes carolingios que se centró en la administración de las tierras sajonas conquistadas.

A esta asamblea acudieron numerosos líderes sajones, quienes aceptaban la rendición. Widukind no estaba presente, sino que se había aliado con el rey danés Sigfred, lo cual significaba que la resistencia sajona seguía activa.

Mientras estaba en Paderborn, Carlomagno recibió una solicitud de apoyo del gobernador de Zaragoza en la zona de la frontera con el Emirato de Córdoba, que estaba en rebelión contra Abd al-Rahman I. Confiado en que Sajonia estaba ahora bajo control, Carlomagno acordó enviar un ejército al año siguiente, que resultó en un fracaso. Además, mientras se llevaba a cabo esta campaña, Widukind regresó a Sajonia destruyendo Karlsburg. Pronto fue rechazado por tropas carolingias pero los ataques sajones continuaron sacudiendo la zona hasta que en el año 782 los sajones obtuvieron una gran victoria en las colinas de Süntel.

La derrota fue humillante para Carlomagno debido a la pérdida de hombres valiosos de la élite militar, por lo que se dirigió al norte para castigar a los sajones.

La masacre de Verden:

Converting entire tribes by the sword
In the name of Jesus Christo, our Lord
On that day in Verden
No mercy given
Victory to the chosen people

Los sajones se sorprendieron por su propio éxito pero también se dieron cuenta de que las consecuencias serían terribles. Debido a la marcha de Carlomagno en represalia por la derrota, muchos de sus líderes se reunieron cerca del asentamiento fortificado de Verden, junto a la confluencia de los ríos Weser y Aller, no para luchar, sino para rendirse. Los líderes sajones entregaron a todos los rebeldes que pudieron. Entre los que no se encontraba Widukind, que había vuelto a huir a tierras danesas.

Four thousand men all dead in one day
They would not renounce their heathen ways
Thirty years of campaigning consumed
To subject those pagans to Christianhood

Al mismo tiempo, Carlomagno ordenó decapitar a 4.500 personas en lo que se conoció como «la masacre de Verden» con la excusa de que habían vuelto a practicar ritos paganos. Este castigo fue un mensaje tanto a sus enemigos como a sus aliados: para los primeros, la rebelión saldría muy cara; para los segundos, la muerte al servicio del rey sería vengada. Este mismo año (782) se redactó la Capitulatio de partibus Saxoniae, de la que ya hemos visto su dureza en los párrafos anteriores.

En lugar de aplastar la resistencia, la matanza en las afueras de Verden causó un resentimiento aún mayor que estallaría en diversas rebeliones a partir del 783 otra vez apoyadas por Widukind hasta que, en el año 785, el líder sajón fue derrotado y se convirtió al catolicismo.

Ary Scheffer: «Carlomagno en Pderborn» (1840). Óleo sobre lienzo. Fuente: Wikipedia. Carlomagno acepta la rendición de Widukind.

Entre los años 782 y 802 se establecieron una serie de leyes conocidas como la Lex Saxonum en las que se incorporaba este territorio al Imperio Carolingio, así como un compromiso entre las costumbres sajonas y las francas, siempre amparadas bajo el cristianismo. Este nuevo sistema requería que los miembros de la aristocracia sajona juraran lealtad como vasallos de Carlomagno y se convirtieran a la fe cristiana.

En estos años hubo algún conato de levantamiento pero fue sofocado rápidamente, la guerra se considera terminada en el año 804 y el problema carolingio se tornó hacia la nueva amenaza del norte.

(I shed Blood of Saxon Men)
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men
I shed it at Verden
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of four thousand Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men
I shed the Blood of the Saxon men!

Bibliografía:

– Goff, J. L. (1999). La civilización del occidente medieval. Grupo Planeta (GBS).

– Halphen, L. (1992). Carlomagno y el Imperio carolingio. Ediciones AKAL.

– Nicolle, D. (2014). The Conquest of Saxony AD 782–785: Charlemagne’s defeat of Widukind of Westphalia. Bloomsbury Publishing.

– Quintana, J. C. R. (2008). Breve historia de Carlomagno y el Sacro Imperio Romano Germánico: La desconocida historia de la Europa medieval y del emperador que la hizo renacer del oscurantismo y sentó las bases de la cultura de Occidente. Ediciones Nowtilus S.L.

Enlaces de interés:

Lex Saxonum en latín.

– Canción original «The Bloody Veredict of Verden»

– Videoclip oficial (versión reducida) de «The Bloody Veredict of Verden»



Plague and Fyre – Hell, plaga y fuego

Bring out your dead!
Bring out your dead!

¡Traed vuestros muertos!

Con la frase anterior podríamos referirnos a una escena de Los caballeros de la mesa cuadrada de los Monty Phyton pero es la forma con la que la banda británica Hell comienza su canción Plague and Fyre (sí, escrito con «y»), perteneciente al álbum Human Remains, publicado en 2011.

Hell dando mal rollito. Fuente: Nuclear Blast

La canción nos transporta al Londres de 1665 y 1666, cantando desde el presente de esos mismos años. Se realiza de esta forma una inmersión a la historia y nos pone en la perspectiva del ciudadano londinense de la época. La letra de la canción está compuesta en un tono que da a entender que la plaga es un castigo divino y el artífice de ello es el propio Satanás. Además, la forma en la que se canta es bastante teatral, lo que le da a la canción un aire de desesperación y angustia por los hechos ocurridos en estos tiempos.

Roses blister on his skin, fill him full of lies
Withered posies crumbling in his hand
Destroy the lucky amulet, and damn us with the flies
Read the last rites

Esta primera estrofa comienza con la situación de un enfermo de peste que está cercano a la muerte. Se muestran síntomas externos de la enfermedad tales como la hinchazón, pústulas o ampollas sobre la piel (Roses blister on his skin), lo que nos acerca a los momentos finales de la enfermedad que se desarrolla con un cuadro de fiebre alta y repentina, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad y dolor muscular. Después de estos primeros síntomas la bacteria (Yersinia pestis) invade la circulación linfática provocando bubones (un tumor doloroso) y, por último, la peste progresa hacia el sistema nervioso central provocando el coma y la muerte.

En esta misma estrofa se sugiere a los enfermos de peste en estado avanzado que destruyan sus «amuletos de la suerte» pues uno de los remedios populares era el amuleto de arsénico que se colgaba alrededor del cuello para «eliminar el veneno». No solo no curaba sino que había más probabilidades de empeorar. Muchos charlatanes aprovecharon la ocasión para vender estos remedios infalibles fabricados a base de cuerno de unicornio y publicaron guías para prevenir la peste con alocados remedios. En definitiva, este inicio de canción viene a decir que no hay forma de evitar la muerte y recomiendan dar la extremaunción a los enfermos con estos síntomas.

Desarrollo de la epidemia

Resulta difícil concretar cómo la peste entró en Londres. Las crónicas y escritos de la época hablan de focos intermitentes en Ámsterdam durante los años 1663 y 1664. Un año más tarde, en 1665 estallaba la Segunda guerra angloneerlandesa y poco después comenzaban a verse los primeros casos en Londres. ¿Fue esta la forma en que la peste entró a la ciudad? Parece ser que ya existían casos anteriores a 1665 pero que no se relacionaron con la peste.

Las primeras noticias que tenemos datan de marzo y abril de ese mismo año, con unas pocas muertes sospechosas que no fueron registradas hasta mayo, por lo que las autoridades no tomaron cartas en el asunto. La primera medida fue la adopción de la cuarentena doméstica para los casos sospechosos. Sin embargo, la cosa comenzó a cambiar durante el verano de 1665 puesto que, debido a un mes de junio más caluroso de lo normal, la plaga comenzó a expandirse de forma virulenta y pronto se trataron de cerrar las primeras áreas aunque para el mes de julio la peste ya campaba a sus anchas.

Blessed be the people» is a mockery
From clergy which approve the kiss of death
Ring-a-ring the children sing, the black plague bells are heralding
Their funeral pyre, for beggar, priest and king

En esta estrofa Hell insinúa que la fe no ha sido suficiente para contener la epidemia y rechaza a los sacerdotes a quienes acusa de «aprobar el beso de la muerte» que afectará a todos «mendigo, sacerdote y rey» y acabarán en una pira funeral.

La realidad es que los cadáveres fueron enterrados en fosas comunes y no quemados en piras, aunque se conoce que se realizaron estas mismas para «purificar el aire» y así acabar con la epidemia. No funcionó. Al igual que no funcionó el exterminio de animales que creían portadores de la peste, en este caso, gatos y perros fueron sacrificados en vano.

Nueve imágenes de la Gran Peste de Londres en las que aparecen los enterramientos masivos y las personas que huyeron de la ciudad. Fuente: Wikipedia commons

No, no, no, nobility’s no sanctuary
Flee, flee, flee, the rat’s bubonic flea
But the scourge is everywhere, England weeps in her despair
And in misty eyes a cure cannot be seen

Llegamos al estribillo de la canción en la que se dice que la nobleza no es un santuario y hay que huir debido a que no se encuentra una cura. Lo cierto es que las clases más altas (incluido el rey Carlos II), al ver el panorama, no tardaron en huir, así como muchos agentes del clero abandonaron la ciudad a su suerte. Pocos fueron los que se quedaron para tratar de paliar los efectos de la plaga, ediles, agentes de la corporación, médicos, boticarios y algunos sacerdotes. Incluso desde las clases más bajas se abogó por la salida de la ciudad hacia un lugar libre de peste, aunque eso implicara un futuro incierto.

Raging pox and pestilence are dripping with the blood
The slavering black dog roams everywhere
Smites the ones he bites, and drags the ones he misses down
The worst is yet to come

Esta estrofa continúa explicando los estragos que causó la peste de Londres en la que murió aproximadamente un cuarto de la población de la ciudad (unos 100.000 habitantes) y concluye diciendo que «lo peor está por llegar». ¿Hay algo peor que esto? Sigamos adelante.

As 1665 turns into 666
A dread like none before grips every man
As the prince of darkness sets aloose his wicked bag of tricks
Will the evil lord unleash his masterplan?

Comienza esta estrofa con una clara alusión a Satanás a través un juego de palabras en el que en vez de decir 1666, la banda se queda con las tres últimas cifras de esta fecha (666) para darle un tono más siniestro a todos los sucesos llegando incluso a hablar de un plan maestro del Príncipe de las Tinieblas hilando con la siguiente estrofa en la que no se canta, sino que se recita la siguiente consigna:

«This plague and the impending conflagrations are signs from God
And thus we, the flagellants, shall inflict punishment
Upon our bodily flesh and other earthly manifestations
To atone for the sins of the world»

La traducción literal dice: Esta plaga y las inminentes conflagraciones son signos de Dios. Y así, nosotros, los flagelantes, infligiremos castigo sobre nuestra carne corporal y otras manifestaciones terrenales. Para expiar los pecados del mundo. Los flagelantes se infligían castigo físico y se hicieron populares tras la peste negra del siglo XIV y no durante esta epidemia. No obstante, aunque se trata de un anacronismo, la estrofa está hilada con el deseo del grupo de darle ese toque apocalíptico y místico que se viene observando durante toda la canción.

Procesión de disciplinantes o flagelantes. Goya, 1814-1816. Fuente: Fundación Goya en Aragón.

Durante el otoño y el invierno siguientes la epidemia comenzó a disminuir hasta que finalmente se dio por superada. A día de hoy son muchas las teorías que explican este fin de la peste: por un lado, las mejoras sanitarias y protocolos como la cuarentena ayudaron a disminuir el impacto; por otro, tenemos explicaciones climatológicas como el descenso de la temperatura o las variaciones en el comportamiento de las ratas.

El incendio

Satan had sent out a plot as cruel as it was grand
To raze away the English capital
As the final time began, he brought the flames to make his stand
And thirteen times the baker shook his hand

En 1666 la epidemia ya estaba superada y Londres se recuperaba lentamente hasta que poco antes de la madrugada del domingo 2 de septiembre, en la panadería de Thomas Farriner, panadero del rey, se declaró un incendio del que escapó de milagro. Este es el panadero al que, según Hell, Satanás estrechó su mano trece veces. Vemos que la estrofa está cargada de simbolismo, la banda utiliza el número trece (que en muchas culturas se relaciona con la mala suerte, incluso con el mal) para dar una explicación mística a un incendio que fue casual.

In the hellish heat of his retreat, the Devil did a spy
The souls of London town are ripe for taking
From the depths of his disguise, through the black slits of his eyes
The fallen angel watched the city die, die, die, die

¿Qué ocurrió después? Londres ardió durante cuatro días y el incendio destruyó casi toda la ciudad. Aunque no hubo muchas víctimas los daños materiales fueron cuantiosos (unas 13.500 casas, 87 iglesias parroquiales, tres puertas de la ciudad y diversos edificios gubernamentales). En el lapso de poco más de un año, Londres perdió un cuarto de población debido a la epidemia de peste y gran parte de los edificios de la ciudad por el incendio. Posiblemente sea uno de los años más nefastos de la historia de esta ciudad.

Gran incendio de Londres por Lieve Verschuier. Fuente: Wikipedia.

Fire, fire, fire – is burning London town
Try, try, try – to beat the flames down
But the heat is too intense, and it’s thirst cannot be quenched
And London’s burning to the ground

Ground!
London’s burning to the ground!

El último estribillo ya no habla de la epidemia de peste, sino que es un grito desesperado por ver la ciudad de Londres ardiendo hasta los cimientos mientras los esfuerzos por sofocar las llamas no son suficientes para contenerlo.

Ring-a-ring o’roses
A pocket full of o’posies
A-tishoo! A-tishoo!
We all fall DOWN!

La canción termina con estas frases de la canción infantil que conocemos como «el corro de la patata» que se ha relacionado con la peste siendo las rosas una referencia al sarpullido rosado de la peste; los ramilletes eran hierbas y especias transportadas para endulzar el aire; estornudar era un síntoma común de las personas cercanas a la muerte (a-tishoo!) y, por último, las palabras «todos caemos» se refieren a la muerte. Este es uno de los sentidos que se ha querido dar a esta canción de la que se desconoce el origen y el significado. Algunos historiadores descartan estas teorías, sin embargo, Hell la da por válida y la incluye en su canción a modo de gran final, estando la estrofa cantada por niños a excepción del último «down» que desgarra la melodía y hace terminar súbitamente la canción.

La canción

Plague and Fyre, de Hell

Bibliografía:

Alagna, M. (2003). The Great Fire of London of 1666. The Rosen Publishing Group, Inc.

Byrne, J. P. (2012). Encyclopedia of the Black Death. ABC-CLIO.

Defoe, D. (2006). Diario del año de la peste. Alba Editorial.

Kohn, G. C. (2007). Encyclopedia of Plague and Pestilence: From Ancient Times to the Present. Infobase Publishing.

Leasor, J. (2001). The Plague and the Fire. House of Stratus.

Moote, A. L., & Moote, D. C. (2006). The Great Plague: The Story of London’s Most Deadly Year. JHU Press.

Weiss, D. A. (2012). The Great Fire of London. Trafford Publishing.

Clear the Way – Iced Earth y la Brigada Irlandesa

«Faugh A Ballagh! ¡Despeja el camino!»

Con este grito de guerra de origen irlandés la banda Iced Earth cerró su duodécimo álbum de estudio (Incorruptible) con la canción Clear the Way, December 13th, 1862. El título ya nos sitúa en un contexto muy concreto, el de la Guerra Civil de Estados Unidos. ¿Y qué tienen que ver los irlandeses en esto? El día 13 de diciembre se llevó a cabo la batalla de Fredericksburg, en Virginia, y en ella miles de soldados de origen irlandés caían bajo el fuego de la confederación.

Portada del single Clear the Way. Fuente: last.fm

La llegada de irlandeses a Estados Unidos

They came across the ocean
In search of liberty
Escaping persecution
Famine and poverty
Signed up for bloodshed
New home a battleground
Send in the Irish
So courageous and renowned

Con estas palabras comienza la canción de Iced Earth, en las que se apunta el origen de la población irlandesa en Estados Unidos. Las migraciones que se produjeron entre 1815 y 1845 se debieron a la búsqueda de oportunidades económicas y a la promesa de libertad de culto que no disfrutaban en su país. Entre 1845 y 1856 se produjo una nueva oleada masiva debido a la hambruna producida por la infección de las cosechas de patata resultando en una pérdida de 1,5 millones de vidas y una migración hacia diferentes partes del mundo.

En el caso que nos ocupa, durante las fechas señaladas anteriormente arribaron a Nueva York más de 800.000 irlandeses que pronto encontrarían trabajo en aquellos sectores que requerían menos cualificación y que tenían los salarios más bajos. La mayoría de los inmigrantes vivían hacinados en barrios marginales en los barrios del sur y este de Manhattan. Los más pobres vivían en lo que ahora es Central Park, donde construyeron chabolas, criaron cerdos y cabras, y lucharon para trabajar como jornaleros.

Sin embargo, para 1860, algunos de los inmigrantes habían progresado. Abrieron salones y pequeñas tiendas de abastos en el vecindario o comenzaron pequeñas empresas de construcción, encontraron trabajos en la policía municipal o en el departamento de bomberos. Pronto, los irlandeses comenzaron a unirse a la máquina demócrata pues les daba acceso a empleos gubernamentales bien remunerados, con una pensión.

Los irlandeses en el ejército

Fueron los irlandeses de clase media quienes lideraron la organización de compañías de milicias voluntarias en las grandes ciudades estadounidenses. Estas compañías participaron en partidos de tiro y patrocinaron bailes y banquetes que proporcionaron salidas sociales para los inmigrantes.

Los miembros alistados a menudo provenían de la clase trabajadora pobre, mientras que los oficiales solían ser hijos jóvenes de la clase profesional y comercial irlandesa-estadounidense. Casi todas las grandes ciudades estadounidenses tenían al menos una compañía militar voluntaria irlandesa. Estas compañías de la milicia alentaron el patriotismo estadounidense y aumentaron el orgullo irlandés. Los uniformes verdes y el uso generoso de los lemas y símbolos irlandeses de la guerra, como el trébol y el arpa, eran comunes.

En la Guerra Civil participaron alrededor de 150.000 irlandeses en el bando de la Unión y 40.000 en el bando de la Confederación. En esta batalla fueron 1.200 los combatientes irlandeses.

La batalla de Fredericksburg

Fredericksburg se encuentra en una curva justo debajo de la unión de los ríos Rappahannock y Rapidan. La ciudad corre de norte a sur en una llanura en el lado occidental del río, y en la costa oriental Stafford Heights se eleva bruscamente desde la orilla del río para dominar Fredericksburg. La ciudad en sí se encuentra en una llanura elevada, por lo que cualquier persona que se acerque desde el río queda oculta a la vista del banco una vez que están a medio camino.

Al oeste de Fredericksburg se alza la colina de Marye. Un muro de piedra bordeaba el lado este de un camino hundido, haciendo una excelente cobertura, con un escalón de tiro formado por la orilla este del camino. Una línea de posiciones de tiro y pozos de fusil se extendía desde la pared hacia el bosque al norte de la ciudad. Frente al muro de piedra corría una valla de ferrocarril, y un poco cuesta abajo, más cerca de la ciudad, el suelo se hundió en una ligera depresión. La artillería confederada en masa no podía caber en línea detrás de la infantería, por lo que parte de ella estaba posicionada para lanzar fuego indirecto sobre los atacantes.

Muro de Marye’s Heights. Fuente: Wikipedia.

La ciudad se tomó rápidamente y los confederados retrocedieron hacia las colinas, es en este momento en el que la batalla se recrudece y nuestra brigada irlandesa hace su aparición.

Los comandantes de la Unión no se percataron de cuántos efectivos se encontraban parapetados y ocultos a la vista hasta que sus tropas estuvieron a unos cientos de metros; para entonces ya era demasiado tarde. Los líderes unionistas pensaban que su superioridad numérica les proporcionaba la oportunidad de luchar en un enfrentamiento directo. Se equivocaron.

Se plantearon seis asaltos contra las posiciones de la confederación con el fin de desgastar en oleadas sucesivas a los defensores. El primer asalto lo hizo la división del general de brigada William H. French. Cuando su división avanzó, los confederados se levantaron para disparar en masa contra los soldados federales que se aproximaban a menos de 200 yardas. Una y otra vez, los sureños abrieron agujeros en las filas azules, que vacilaron y flaquearon. El continuo fuego de los cañones condujo a los soldados sobrevivientes de la Unión a la seguridad de la depresión.


The hills alive with murder
The sky so cold and grey
The general gives the order
Irish clear the way!
Bodies fall like leaves in autumn
From the wall at Marye’s heights
Shot and shell ripping through them
A cold horrific sight

La división del general de brigada Hancock asaltó las alturas de Marye a continuación. Sus hombres no estaban directamente detrás de la división de French, habiéndose movido hacia su flanco trasero derecho. La brigada irlandesa fue la segunda ola de la división de Hancock en asaltar el muro de piedra y en cuanto estuvieron al alcance, la artillería comenzó a hacer estragos. Sin embargo, los irlandeses trataron de recuperar el impulso y tomar el muro, pero los disparos de artillería posteriores los hicieron tambalearse y retroceder.

En azul la Brigada Irlandesa, en rojo el ejército confederado. Fuente: Smith, C. (1999).

Charge through the dead and dying
No surrender no retreat
Their brothers paid the price
They’ll never smell defeat
Raise high the emerald colors
For all field to see
They charged into the slaughter
With faith and dignity

El general de la brigada, Meagher, quería que los confederados en el muro de piedra vieran que se enfrentaban a los hombres de la brigada irlandesa. Las banderas del regimiento de los neoyorquinos estaban dañadas y solo el estandarte del 28º regimiento de Massachusetts tenía su color presente, por lo que se colocaron en el medio de la formación. Entonces Meagher puso es su gorra militar una hoja de boj (lo más parecido a un trébol que tenían a mano) para que todos supieran a quién se enfrentaban y entrar en batalla con algo verde. El 28º de Massachusetts llevó su estandarte de regimiento verde con el arpa dorada a la batalla con el lema gaélico ‘Faugh A Ballagh’ (despejad el camino).

La Brigada Irlandesa portando el estandarte del 28º regimiento de Massachusetts. Cuadro de Don Troiani. Fuente: pinturasdeguerra.

Sons of Erin
Marching gallantly
Into a storm of lead
Forward! Clear the way!
Sons of Erin
Charging valiantly
Across that bloody space
Forward! Clear the way!

Irónicamente, la brigada irlandesa se enfrentó a las tropas georgianas de Thomas R. R. Cobb. Muchos de ellos eran de ascendencia irlandesa, y aunque un murmullo preocupado y arrepentido corrió a lo largo de su línea, ninguno dio un paso atrás. Se cuenta la anécdota de que uno de los soldados llegó a gritar «¡Qué pena!, aquí vienen los compañeros de Meagher».

En esta estrofa, Iced Earth se hacen eco de las palabras de Hancock sobre los irlandeses quien señaló en su informe que «La brigada irlandesa avanzó después al asalto. Se mostró la misma galantería, pero con los mismos resultados». Parece ser que su valentía incluso fue vitoreada por el ejército contrario.

Intrepid sons with heads held high
Go where glory awaits you
Your absolution under fire
If the lord above takes you
Fight, stand tall, prevail
Your brothers surround you
Fight, stand tall, prevail
Your courage defines all you are

El fuego confederado fue devastador. Los hombres destrozados de Hancock retrocedieron para unirse a las tropas de French en la depresión. Muertos y heridos salpicaron el suelo entre la depresión y un área de 50 yardas frente al muro de piedra, formando un obstáculo adicional para las futuras tropas de ataque. Las pérdidas de Hancock fueron 2.032 hombres muertos, heridos y desaparecidos.

De los 1.200 hombres de la Brigada irlandesa que salieron de las ruinas de Fredericksburg para asaltar las alturas de Marye, 545 fueron asesinados, heridos o desaparecidos; en otras palabras, los irlandeses perdieron casi el cincuenta por ciento de su fuerza. La batalla de Fredericksburg fue el día más sangriento de la brigada irlandesa: perdió más hombres en Marye’s Heights que en cualquier otra batalla de la Guerra Civil.

El 17 de febrero de 1862 el senador Henry Wilson de Massachusetts propuso un proyecto de ley que pedía otorgar una medalla de honor a los miembros del «Ejército de Estados Unidos que se distinguirán en la batalla». El presidente Abraham Lincoln firmó el proyecto de ley. De los 1.522 veteranos de la Guerra Civil que recibieron la Medalla de Honor, siete eran miembros de la Brigada irlandesa.

El coraje y el sacrificio de la Brigada irlandesa durante la Guerra Civil ayudó a disminuir los prejuicios antiirlandeses que existían en Estados Unidos. Los irlandeses se asimilaron a la sociedad estadounidense a través de ocupaciones respetables como la aplicación de la ley, los oficios de la construcción, la enseñanza y la política demócrata, ente otros empleos.

Bibliografía:

Ballard, T., & Arthur, B. (2014). Fredericksburg Staff Ride: Briefing Book [Illustrated Edition]. Pickle Partners Publishing.

Rodgers, T. G. (2008). Irish-American Units in the Civil War. Bloomsbury USA.

Smith, C. (2012). Fredericksburg 1862: «Clear The Way». Bloomsbury Publishing.

Enlaces de interés:

Lyric Video oficial de Clear the Way

Web oficial de Don Troiani, artista de pinturas históricas

Barón Rojo – De la aviación a la música

Comenzaba la década de los 80 y en ella un grupo de cuatro jóvenes formaban la que se considera una de las bandas de heavy metal más importantes de la historia de España. Efectivamente nos referimos a Barón Rojo, quienes eligieron el nombre de la banda en tributo al piloto alemán de la Primera Guerra Mundial Manfred von Richthofen.

La imagen que ha llegado a nuestros días asociada al nombre del «Barón Rojo» es la del piloto del tan característico avión triplano Fokker Dr.I pintado completamente de rojo. Sin embargo, la historia militar de Richthofen comienza mucho antes de llegar a pilotar este famoso avión que nuestra banda adquirió como símbolo.

Volviendo al Madrid 1981, Barón Rojo hizo su debut con el álbum Larga vida al rock and roll, en el que se incluye, a modo de cierre, la canción Barón Rojo. Este tema muestra una visión melancólica sobre la muerte y el legado de nuestro piloto.

Portada de Larga Vida al Rock and Roll. Fuente: Propia.

Sobre la vida de Manfred von Reichthofen:

Mítico Barón

Dónde quedó

El vuelo fugaz

De tu gran avión

Barón

Con la estrofa anterior comienza la canción dedicada a nuestro protagonista. Pero, ¿quién fue el «Barón Rojo»? Comencemos con unos apuntes biográficos para situarnos en contexto:

En 1892 nacía Manfred von Richthofen en Wrocław (actual Polonia) en el seno de una familia aristócrata. Según cuenta el propio Richthofen, su familia siempre había estado muy apegada a la tierra y apenas había destacado en guerras anteriores, siendo su padre el primero en realizar una verdadera carrera militar. A imitación de su progenitor, decidió alistarse en el ejército y pronto pasó del cuerpo de ulanos (caballería) a la aviación, primero como observador y más tarde como piloto de cazas.

En 1916 ingresó en la Jasta 2 (escuadrón de combate) y aquí comienza su leyenda. Entre septiembre de ese mismo año y enero de 1917 derribó a dieciséis aviones, consagrándose como el piloto con más victorias acumuladas. Decía el propio Richthofen que «volar a la cabeza de todos los pilotos de combate alemanes no debe estar mal» y así fue, pues recibió la medalla Pour le Mérite, la máxima condecoración militar de la época y, con ella, el mando de su propia Jasta (la número 11).

Manfred von Richthofen con la medalla Pour le Mérite al cuello. Fuente: Wikipedia.

Al ser asignado al mando de su propio escuadrón decidió pintar el avión de rojo, en palabras de Richthofen «No sé por qué razón se me ocurrió un buen día la idea de pintar mi aeroplano de color rojo vivo. El resultado fue que mi pájaro escarlata llamaba la atención de todo el mundo; un detalle que, al parecer, tampoco se le escapó al enemigo». Debido a esta situación se ganó el apodo de le petit rouge entre sus enemigos.

Arriba: Albatros D.III. Abajo: Albatros D.V. Fuente: VanWyngarden, G. (2004). Richthofen’s Circus. Osprey publishing. pp. 36-37.

En junio de 1917 era ascendido a comandante de una fuerza compuesta por varias Jastas (4, 6, 10 y 11) conociéndose como el «Circo volador» o «Circo de Richthofen» debido a su gran movilidad y el colorido de sus aviones. Al mando de esta compañía aérea recibió un balazo en la cabeza (que no resultó mortal) y estuvo cuarenta días convaleciente, tiempo suficiente para escribir sus propias memorias. Cabe destacar que a estas alturas de la guerra ya encadenaba sesenta y tres victorias.

Tras este incidente, Richthofen no volvería a ser el mismo, se convirtió en un piloto melancólico, distante y temerario en el aire. A lomos de su Fokker Dr.I conseguiría sus últimas victorias (hasta un total de ochenta) y terminaría de configurarse la imagen de el «Barón Rojo» que ha llegado hasta nuestros días.

Fokker Dr.I 425/17. Fuente: Wikipedia.

Muerte del piloto:

Pionero audaz

El aire fue

Tu pasión

Y otro avión

Te destruyó

En la segunda estrofa de la canción que hemos escogido ya aparece la muerte de nuestro protagonista, sin embargo, su muerte no se debió al disparo de otro avión de combate. ¿Por qué se dice entonces que fue derribado por uno? Las circunstancias sobre su muerte son problemáticas y debemos retroceder hasta sus últimos minutos de vida para tratar de dilucidar la solución.

Richthofen estaba a la caza de un piloto canadiense y realizó una maniobra arriesgada que lo condujo a sobrevolar las líneas enemigas a baja altura. Se desconoce el motivo por el que realizó un acto tan temerario. Muchos historiadores han aducido a que sufría daño cerebral provocado por el disparo que comentábamos anteriormente y esto le había nublado la capacidad de juicio, sin embargo, en estas circunstancias, consiguió derribar a veintidós pilotos más. Otros esgrimen el argumento del mal tiempo y un cambio anormal en la dirección del viento. Sea como fuere, el «Barón Rojo» se adentró en las líneas enemigas en su persecución y fue abatido por un disparo, cuya bala del calibre 0.303 le atravesó en diagonal desde la parte baja de las costillas del lado derecho y saliendo en dirección ascendente por las costillas del lado izquierdo.

Estas balas coinciden tanto con las ametralladoras instaladas en los aviones como las que se encontraban en tierra, así como los fusiles de los soldados. Llegados a este punto aparecen cuatro reivindicaciones con respecto a la autoría de la muerte de Richthofen: la primera de ellas corresponde a la aviación australiana, la segunda al 209º escuadrón de la RAF (Real Fuerza Aérea británica), la tercera a la 24ª compañía de ametralladoras australianas y la última corresponde a la 53ª batería australiana.

El informe forense de la época decía lo siguiente: «Basados en los resultados encontrados, creemos que la localización de los orificios de entrada y salida son tales que no podrían haber sido producidos por un disparo desde tierra». Por lo que la teoría del derribo desde un avión fue la oficial. No obstante, a lo largo del siglo XX serán muchos los historiadores que estudiarían este suceso, dando una visión completamente distinta y concluyendo que la bala hubo de ser disparada desde el suelo. Estos estudios abarcan desde los años 20 hasta las últimas teorías recogidas en 1998 y los primeros años del 2000, alrededor de veinte años después de que se lanzara la canción Barón Rojo.

El «Barón Rojo» en la cultura popular:

De héroe nacional

Pasaste a ser

Cómic en papel

No es un mal final

Barón

A Manfred von Richthofen se le consideró un héroe nacional, era la estrella del rock de la época y su legado fue trasladado no solo al cómic, como dice Barón Rojo, sino prácticamente a todas las plataformas de entretenimiento. En 1965, dentro de la colección de historietas de Our Army at War de DC cómics hacía aparición un personaje conocido como As Enemigo, un piloto alemán que estaba a los mandos de un Fokker Dr.I pintado de rojo, haciendo alusión a Richthofen. Más tarde, en 1976, TBO publicó Los misteriosos caballeros del aire, un número especial dedicado a nuestro piloto. Probablemente, el grupo madrileño se refiera a una de estas publicaciones.

Portadas de Enemy Ace de DC (1965) y Los Misteriosos caballeros del aire de TBO (1975). Fuente: Todocolección.

Y en tu rojo avión

Vas a volar

Sin cesar

Pues así

No morirás

El legado del «Barón Rojo» fue más allá del cómic, llegando a tocar todos los medios audiovisuales: lo encontramos en el cine con Von Richthofen and Brown (1971), Der Rote Baron (2008); en la música no solo la banda Barón Rojo está dedicada a él, sino que podemos encontrar a Flying Circus (banda australiana) así como canciones dedicadas a su persona como The Red Baron (Sabaton) o Barón Rojo (Ciro y los persas); en la televisión aparecen personajes de dibujos animados inspirados en su figura como Red Max y su coche «The Crimson Haybailer» en Wacky Races (los Autos Locos en España) o el entrañable Snoopy, quien soñaba que se enfrentaba al «Barón Rojo»; hay que destacar programas como el show televisivo Monty Python’s Flying Circus; y, por supuesto, en el mundo del videojuego encontramos Red Baron un simulador de vuelo y un juego para PC.

Últimos días del «Barón»:

En este punto hacemos un flashback para volver a la historia de Richthofen, al mismo ritmo que la letra de la propia canción, para comentar los aspectos de los últimos momentos de su vida.

Barón, héroe de cuento

Amo de las nubes,

Señor del viento

Con estas líneas se pone de manifiesto la superioridad de Richthofen frente a cualquier otro piloto y por eso es denominado el As de ases de la Primera Guerra Mundial. Un as de la aviación es aquel piloto que ha conseguido derribar cinco aviones enemigos, no olvidemos que nuestro protagonista consiguió abatir a ochenta enemigos.

Barón, vives un sueño

Triste y solitario

Surcando el cielo

Resulta muy acertado este fragmento del estribillo, pues el propio Richthofen, tras sufrir el percance que lo mantuvo alejado de la guerra escribió las siguientes líneas: «Me siento un espíritu angustiado tras volver de cada combate aéreo. Seguro que esto es consecuencia de la herida que tengo en la cabeza. Al pisar otra vez el suelo del aeródromo, tras abandonar la carlinga de mi avión, después de regresar de un combate, me voy directamente hacia mi habitación. No quiero ver ni escuchar a nadie. Creo que la guerra no es tan heroica como la gente lo imagina en casa; al contrario, todo es muy serio, muy sombrío…». Este cambio en su humor puede deberse tanto al daño cerebral sufrido como a la consciencia de que la guerra estaba siendo perdida y este es el «Barón Rojo» que pasaría a la historia montado en su triplano.

Esa guerra cruel

Terminó

Pero sigue aún

El mundo en tensión

Barón

Aquí nuestros madrileños hablan a un Richthofen ya fallecido y es una frase que puede aplicarse a cualquier momento posterior a la I Guerra Mundial. En este caso, el mundo vivía una constante tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética, un estado de alerta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial e incluso en nuestros días, casi 40 años después de haber compuesto la canción, estas líneas son aplicables a la situación actual.

Si vivieras hoy

Podrías ser

Capitán

De una nave espacial

Esta estrofa presenta la gran habilidad que tenía Richthofen pilotando y alaba sus capacidades en el aire y, aunque a día de hoy se le conozca como el piloto del Fokker Dr.I, la realidad es que a lo largo de su carrera pilotó los siguientes aviones: Fokker Eindecker (2 victorias no acreditadas), Roland C.II, Albatros D.II (16 victorias), Albatros D.III (25 victorias), Halberstadt D.II (12 victorias), Albatros D.V (8 victorias), Fokker F.1 (2 Victorias) y, por último, el ya mencionado Fokker Dr.I (17 victorias). Se observa que la mayoría de sus victorias se hicieron en modelos Albatros, siendo el D.III el que cuenta con un mayor número de las mismas.

Barón, tu triste misión

No apagó tu gloria

Con estas líneas cerramos el post, pues la misión de luchar en una guerra y derribar tantos aviones enemigos lo catapultó a un status de héroe en su bando y de un rival a respetar para el bando contrario. Su muerte vino acompañada de un funeral organizado por el bando británico con honores, coche fúnebre, cortejo, un reverendo y ofrendas florales. En Berlín, el funeral fue más espectacular, llegando a estar presente la emperatriz Augusta Victoria. El cadáver del «Barón» fue enterrado hasta en cuatro ocasiones: la primera de ellas en el cementerio de Bertangles (Francia); después, en 1920, se trasladaron sus restos a un cementerio alemán en Fricourt (Francia); más tarde, su madre solicitó que se trasladara el cuerpo a Alemania y el gobierno respondió que debía ser enterrado en Berlín en el cementerio de héroes de guerra de Invalidenfriedhof; por último, al construirse el muro de Berlín, resultaba que el cementerio quedaba en la parte rusa, al no poder ser visitado sin un permiso especial, el hermano de Manfred, Bolko, entabló negociaciones con el gobierno de Alemania Oriental para trasladarlo a la ciudad de Wiesbaden, en el que finalmente descansa desde 1975.

Ilustración del cómic «Barón Rojo. Edición Integral». Fuente: normaeditorial.com

Enlaces de interés:

Canción Barón Rojo de Barón Rojo.

Canción The Red Baron de Sabaton.

Canción Barón Rojo de Ciro y los persas.

Cómic Barón Rojo. Edición integral de Pierre Veys y Carlos Puerta.

Bibliografía:

Franks, N. (2000). Albatros Aces of World War 1. Osprey.

Caamaño, E. (2017). Manfred von Richthofen. El Barón Rojo. Almuzara.

Hampton. D. (2014). Lords of the Sky: Fighter Pilots and Air Combat, from the Red Baron to the F-16. William Morrow.

Kilduff, P. (1999). The Illustrated Red Baron. The Life and Times of Manfred von Richthofen. Arms and Armour.

VanWyngarden, G. (2004). Richthofen’s Circus. Osprey publishing.

Von Richthofen, M. (1917). Der Rote Kampfflieger.

Shiroyama – Sabaton y el último samurái

Cuenta la leyenda que la noche del 23 de septiembre de 1877, un grupo de personas, bajo una brillante luna, bebieron, cantaron y compartieron poemas sobre guerra, honor y muerte. A la mañana siguiente, los últimos samuráis eran definitivamente derrotados en Shiroyama y la rebelión de Satsuma llegaba a su fin.

Inspirados por esta historia, la banda sueca Sabaton compuso la canción de Shiroyama en la que se narra esta última batalla que significó la desaparición de los samuráis como clase social. La canción se incluye en su octavo álbum de estudio, publicado en 2016, llamado The Last Stand. Se trata de un álbum conceptual en el que, literalmente, se cuenta «la historia de un extraordinario acto de desafío por parte de una unidad militar superada en número o sin armamento». En el caso que nos atañe, esta última resistencia no es solo un acto militar remarcable sino que es la defensa del modo de vida samurái frente a la occidentalización del país que se empezó a desarrollar en la conocida como la Restauración Meiji.

Antes de adentrarnos en la canción de Sabaton es necesario realizar unos apuntes sobre el contexto histórico que precede al trágico final de Shiroyama. Nos trasladamos así a 1854, año en el que se firmó el tratado de Kanagawa entre Japón y Estados Unidos que ponía fin a la política aislacionista del estado nipón. Esta situación mostró a la sociedad japonesa el atraso que tenían con respecto a otras potencias y el prestigio del shogunato quedó en entredicho. Este fue el caldo de cultivo para una guerra entre tradicionalistas y modernistas que acabó con la victoria de los partidarios de la modernización del país para poder constituirse como una nueva potencia. La restauración se llevó a cabo en 1868 y en ella se restituyó el poder del emperador Mutsuhito que, con anterioridad, había tenido un mero papel simbólico.

It’s the nature of time

That the old ways must give in

It’s the nature of time

That the new ways comes in sin

En estas primeras estrofas, Sabaton nos pone en la tesitura de que lo nuevo ha entrado en contacto con lo antiguo, y que lo tradicional acabará por sucumbir ante el avance natural. ¿Cómo se produjo este acontecimiento en Japón? En un principio, los que apoyaron la modernización del país dieron por sentado que la restauración del poder imperial serviría para lograr un país más moderno, capaz de competir con el resto del mundo pero no se atendió a la posibilidad de que estos cambios pudieran trastocar la sociedad tradicional japonesa.

Unos cambios que se realizaron a través de medidas entre las que hay que destacar la más drástica de ellas, que no fue otra que la abolición de la clase samurái. Esto se hizo rápidamente a través de reformas como la supresión de los feudos en favor de las prefecturas, controladas por el gobierno central y en propiedad del mismo, así como el cambio en el status social de la clase samurái. En un principio, el modo de vida de los daimyôs y samuráis que auparon esta restauración del poder imperial no sufrió cambios, pues pronto formaron parte del nuevo gobierno. Sin embargo, el estado comenzó a adoptar medidas sociales encaminadas a minar los privilegios y, con ello, la influencia de la clase samurái sobre el resto de la sociedad. Estas medidas incluso afectaron a la vestimenta, el lenguaje y la cultura, resultando una verdadera afrenta a las tradiciones japonesas.

Mapa de Japón. En Rojo la prefectura de Kagoshima, en verde la de Tokio. Mapa retocado de absolutviajes.com

When the new meets the old

It always end the ancient ways

And as history told

The old ways go out in a blaze

Encircled by a vulture

The end of ancient culture

The dawn of destiny draws near

Sabaton muestra en estas líneas que las antiguas costumbres se apagan de manera drástica y que la antigua cultura se encuentra rodeada y atacada por «lo nuevo». Ciertamente, el final del mundo samurái ocurrió de forma violenta y rápida. Es en este punto en el que hace aparición nuestro protagonista, Saigô Takamori.

Saigô fue uno de los generales que apoyaron la restauración Meiji e incluso formó parte del gobierno hasta que, en 1873, debido a una serie de desavenencias políticas, decidió retirarse al antiguo feudo de Satsuma, ahora conocido como prefectura de Kagoshima, y fundar una academia militar. En estas academias se estaba entrenando a un ejército privado fiel a Satsuma y pronto saltaron las alarmas en la corte imperial. Esta preocupación no era en vano, pues el dominio de Satsuma había resultado vital para la restauración del poder imperial y en él se encontraba un verdadero arsenal militar. El gobierno central decidió que ese arsenal debía ser trasladado a Osaka y se realizó una operación secreta nocturna que fue frustrada por los guerreros de la provincia.

Cuando ocurrió este incidente Saigô se encontraba fuera de la provincia y al volver se encontró con un territorio en crisis en el que corría el rumor de que el gobierno central quería asesinarlo e intervenir militarmente en la zona. Además, en el fondo, también estaban las cuestiones acerca del modo de vida samurái que estaba siendo destruido.

Por estos motivos, en febrero 1877, el ejército de Satsuma se organizó y comenzó la expedición hacia Tokio para protestar ante el emperador por lo que él consideraba un gobierno corrupto y amoral. Hay que destacar que su lealtad estaba con el emperador y detestaba convertirse en un rebelde hacia un gobierno que él mismo ayudó a construir. Sin embargo, debido a las afrentas de Tokio decidió partir hacia allí para luchar contra los verdaderos enemigos del emperador.

En el camino se realizó un asalto al castillo de Kumamoto que resultó un fracaso. Con ello, las expectativas de llegar a Tokio quedaban truncadas y la rebelión comenzaba a diluirse. El ejército imperial se hizo fuerte con la derrota de Saigô y los arrinconaron en la colina de Shiroyama.

Imperial force defied, facing 500 samurai

Surrounded and outnumbered

60 to 1, the sword face the gun

Bushido dignified

It’s the last stand of the samurai

Surrounded and outnumbered

El estribillo de esta canción muestra el resultado final de esta campaña militar que se saldó en la colina Shiroyama. Allí, un grupo de unos cientos de samuráis tomaron posiciones alrededor de la cresta y fueron rodeados por un ejército de alrededor de treinta mil efectivos. Las fuerzas imperiales comenzaron un bombardeo constante de artillería.

An offer of surrender

Saigo ignore contender

The dawn of destiny is here

La leyenda cuenta que el 23 de septiembre el general imperial Yamagata envió una carta a Saigô instándole a abandonar su lucha. Un mensaje en el que alababa el honor demostrado a través de su valiente lucha y en el que no se ofrecía clemencia ni una rendición al uso. Como bien describe Sabaton, Saigô ignoró la oferta y el ejército imperial se preparó para el asalto final que tendría lugar a la mañana siguiente.

Sin posibilidades de victoria, los supervivientes lanzaron una carga colina abajo bajo un fuego intenso en la que Saigô resultó gravemente herido. Tras esto, fue retirado del campo de batalla y se alejó a un lugar tranquilo para cometer seppuku, el suicidio ritual por desentrañamiento de los samuráis. Este acto es controvertido porque no se encontraron heridas en el abdomen de Saigô. Sin embargo, se sabe que su segundo, Beppu Shinuske, decapitó a Saigô y escondió su cabeza.

Ilustración japonesa de la carga samurái frente al ejército imperial. Saigô aparece en el centro, con vestiduras rojas, montado sobre un caballo beige.
Fuente: Wikipedia.

Until the dawn they hold on

Only 40 are left at the end

None alive, none survive

Shiroyama

Tras la muerte de Saigô, solo quedaban vivos unos cuarenta samuráis que decidieron cargar contra el ejército bajo el fuego enemigo y morir. De esta forma la rebelión de Satsuma llegaba a su fin y con ella morían los valores de los samuráis.

Esta rebelión se considera la verdadera guerra a la que tuvo que hacer frente la Restauración Meiji. Se tardó alrededor de seis meses en sofocarla y las pérdidas humanas fueron cuantiosas. El fracaso de las rebeliones samuráis se produjo por su propia concepción del mundo y la nula cooperación entre ellos. Como resultado, el gobierno pudo encargarse de cada revuelta de forma individual.

Más tarde, Saigô fue perdonado de forma póstuma por el emperador y se convirtió en un héroe nacional, que representaba los valores de los samuráis y la cultura japonesa. Debido a ello, a día de hoy, la visión que se tiene de Saigô Takamori no es la de un mero samurái, sino un mito que se ha trasladado a la literatura, al arte, al cine y, en este caso, a la música. Lo cual es significativo pues en el imaginario popular se conoce a Saigô como «el último samurái».

Izquierda: Estatua de Saigô con el uniforme militar imperial. Shiroyama (Kagoahima). Fuente: nippon.com
Derecha: Estatua de Saigô vestido con ropa tradicional. Parque Uedo (Tokio). Fuente: gotokio.org

Bibliografía:

Buck, J. H. (1973). The Satsuma Rebellion of 1877. From Kagoshima Through the Siege of Kumamoto Castle. Monumenta Nipponica, 28(4), 427-446.

Harootunian, H. D. (1959). The Progress of Japan and the Samurai Class, 1868-1882. Pacific Historical Review, 28(3), 255-266

Jansen, M. B. (2002). The Making of Modern Japan. Harvard University Press.

Mounsey, A. H. (1879). The Satsuma Rebellion: An Episode of Modern Japanese History ; with Maps. J. Murray.

Turnbull, S. (2011). Samurai: The World of the Warrior. Bloomsbury Publishing.

Enlaces de interés:

Shiroyama Official Lyric Video

Página oficial de Sabaton